26.9.07

Marcel Marceau en Bs As



El silencio y la hondura


El gran artista francés, paradigma mundial del más refinado arte del mimo, mostró en una nueva visita a nuestro país la profundidad y eterna vigencia de sus creaciones. Nacido en 1923 y con más de 60 años de trayectoria, Marceau sigue fascinando con su talento y su cuerpo escénico atemporal. Sus pantomimas, además de piezas perfectas de arte, son claves sensibles para entender y habitar mejor este mundo. Aunque nos tenga más acostumbrados a la hondura de su silencio, Marcel Marceau también nos regaló en su paso por esta ciudad que conoce bien, palabras certeras de un artista comprometido con la vida.

Texto y selección: Diego Oscar Ramos - Uno Mismo - 2005


¿LA DESPEDIDA?: ¿Por qué sigo dando giras para el mundo? ¿Estaríais contento si desapareciera? Continúo porque sigo con energía. Y cuando sienta que mi energía declina, haré mi última representación, incluso afirmo que moriré de pie. Prefiero hacerlo de pie que de rodillas.


HOMENAJE AL PAPA: Me inspiro también en la actualidad de nuestros días, cuando interpreto La creación del mundo, para mí es algo actual, cuando interpreto El jardín público, todos recuerdan el parque de su infancia donde jugaban, los tribunales todavía existen, en El pajarero la jaula es una fábula que el público tiene que comprender su mensaje y cuando interpreto Las manos, del bien y del mal, estamos en una actualidad, la muerte del Papa y me hubiera gustado interpretarle a él esta pantomima. Desgraciadamente no tuve tiempo de hacerlo, pero cuando la gente lo vea va a pensar en el Papa, que fue uno de los mejores que hemos tenido. Cuando fue joven también sufrió mucho con la invasión nazi en Polonia y ha cumplido con los fundamentos del Cristianismo. Es un Papa que piensa que todos los seres humanos tienen derecho a la vida. Recuerdo que en la época de Mussolini había Papas que no tenían el espíritu tan humanista que este Papa ha tenido, tengo mucha admiración por Juan Pablo II y esta noche rendiré un homenaje a él, seguramente también el público. 


HORA DE LA VERDAD: Cuando interpreto Adolescencia, juventud, vejez y muerte, los jóvenes pensarán también en la vida y en la muerte. Como dicen los españoles, es la hora de la verdad. 


ESPERANZAS DE BIP: Para los que son más jóvenes aquí, les explico el origen de la palabra Bip. El personaje viene de Las grandes esperanzas escritas por Dickens, que tienen un personaje llamado Pip. Y yo tenía 24 años cuando cree este personaje y cuando tenemos 24 años tenemos grandes esperanzas. El personaje se transformó de Pip a Bip, no podía usar el mismo nombre de un personaje que ya estaba en la historia del teatro del siglo XIX. Hubo una evolución en la gramática corporal y fui alumno de Ettine Decroux, que se inspiraba mucho en el Cuatrocento italiano, en Miguel Ángel y también en el escultor Rodin para crear lo que llamó la estatuaria móvil. Esa generación creó una gramática corporal diferente, que yo uso en mi espectáculo. Con las inspiraciones para mi arte soy un historiador. 


ENCUENTRO MAESTRO: Bip mezcla siempre lo cómico y lo trágico, son pantomimas tragicómicas. Es como un equivalente de Charlot, que me influenció mucho y que cuando era cómico, también era trágico. Cuando Chaplin era joven tuvo una juventud triste, luego entró en el music hall y su personaje de vagabundo era un símbolo de su vida de juventud. Lo que es interesante es que era un historiador de su tiempo, había hecho La búsqueda de oro, Los tiempos modernos, El chico y El dictador, tenía mucha valentía de haber hecho esta película en 1939, cuando había empezado la guerra, podría haber sido eliminado por un SS. Fue siempre un modelo. Tuve el placer de encontrarlo en 1967, yo iba a rodar Barbarella a Roma y Charlie Chaplin estaba en el aeropuerto, yendo a Suiza y pasó algo extraordinario. Yo que había comenzado a imitarlo cuando tenía 5 años, robaba el sombrero de papá y tomaba sus zapatos y lo imitaba. Cuando me encontré con él me dijo: Marcel Marceau, es una felicidad encontrarte. Yo me sentía como un niño, ya siendo Marcel Marceau. Me dijo: He visto todos tus posters en París, y era verdad porque yo iba a interpretar dentro de poco mi espectáculo en los Campos Elíseos. Llamó a sus últimos tres niños, de cinco, seis y nueve años y les dijo: Niños, vengan a ver a Marcel Marceau. Yo estaba con periodistas de Paris Match que querían un reportaje sobre mí en el rodaje de Barbarella y cuando me dirigí a Chaplin dijeron: te acompañamos y haremos una nota extraordinaria, pero como era muy tímido les dije que no quería que Chaplin pensara que quería hacer mi publicidad a través de este acontecimiento. Yo estaba ahí con él, imitándonos entre nosotros, yo hacía su personaje y él imitaba lo que yo hacía, fue un momento inolvidable, hasta que Ona, su mujer, que lo quería mucho, le dijo que el avión iba a salir. Yo me dije: Oh Marceau, has hablado de ti, has hablado de tu juventud, qué puedo decirle de más a Chaplin para agradecerle todo lo que ha hecho por mí, y en el momento de despedirnos le di un beso en la mano. El resistía, le forcé la mano para besársela y cuando lo miré tenía lágrimas en los ojos. Esto no lo iba a comentar a la prensa francesa porque iban a decir que Marcel Marceau se estaba agrandando... 


MÚSICA DEL SILENCIO: El arte del mimo tiene que ser un arte musical, aunque haya silencio hay que sentir la musicalidad interior y yo insisto diciendo que el silencio no existe. Son momentos en los que nos recogemos, la percepción de la vida atraviesa condiciones que aparecen en el silencio. 


ENCUENTRO MAESTRO II: ... Cuando llegué a Italia para rodar la película le conté esta historia al director Roger Badim, que había sido alumno conmigo en la Escuela de Teatro de París, y me dijo que un gran historiador italiano del Cuatrocento contó que Miguel Angel y Rafael eran contemporáneos, pero decían que me estaba pasado de moda, con 70 años y todos hablaban del nuevo genio que estaba creciendo que era Rafael, y cuando Rafael entró en la iglesia y encontró a Miguel Angel esculpiendo, seguramente un santo, Rafael, con sus 28 años, ve a Miguel Angel y cae a sus pies y los besa y Miguel Angel lloró, siendo un hombre rudo. Pero todo artista tiene un alma de niño y él se sentía tan feliz de ver que la nueva generación lo admirara. ¿Por qué cuento esta historia? He tenido mucha suerte en mi vida, hoy tengo una edad que puedo decir que estoy al final, es el otoño y quisiera que fuera siempre primavera o verano. Cuento esta historia porque estoy trabajando sobre la historia de mi vida, hablo de mí y de ustedes. Cuando se es un artista internacional, todos los pueblos se reúnen, todos tenemos las mismas ambiciones, alegrías y sentimientos. 


SOLEDAD Y EMOCION: Todo creador necesita de la soledad, un músico y un escritor también, nos encerramos en nuestra soledad con mucha angustia y luego estamos felices de mostrar esta soledad en la colectividad. Insisto en decir que cuando interpreto no pienso en mí, pienso en la vida, pienso en vuestras vidas y pienso en el mundo entero que recuerda sus propias vidas, quizás esta identificación con el público sea e secreto de mi éxito. Esto es lo que les enseño a mis alumnos, hay que ser profundos, hay que llegar a emocionar a la gente, hay que hacerlos reír y llorar, esto es el teatro. 


AIRES BUENOS: Estoy muy contento de estar aquí en Buenos Aires. La ultima vez que estuve aquí fue en 1999. Y es un honor para mi venir al Teatro Colón, donde nunca he venido. Tengo que hacer un poco de historia, la primera vez que vine a argentina llegue de Francia en 1951, todavía estaba perón y recuerdo una argentina muy diferente, recuerdo que venia cada dos o tres años pero cuando llego el fascismo a la argentina en 1969, con el régimen militar, que hicieron sufrir tantos estudiantes, fue una terrible historia y decidí no volver, no quería volver a un país fascista, yo había combatido a los 21 años al fascismo alemán, y eso me había dejado terribles recuerdos, pero cuando vino Alfonsín, que era demócrata, no era lo mismo, entonces volví de nuevo y lo que me emociono es vi otra generación que sabían que no havia vuelto porque yo tenia compasión por todos estos estudiantes que desaparecieron y cuando volví en el 82, hice como ultima pantomima, Bip recuerda y ahí recordaba a los nazis alemanes, pero esta juventud argentina se identifico con este sufrimiento que tuve en la época de Hitler y se levantaron todos y cantaron. Había una gran solidaridad, esta es la historia de mi pasado con Argentina.

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