26.9.07

Turismo OVNI


Capilla del Monte

Desde que en 1986 una huella enorme en una de sus laderas quedara como testimonio del aterrizaje de una probable nave extraterrestre, el Cerro Uritorco constituye un verdadero fenómeno turístico. Miles de personas lo visitan anualmente, algunos por su fama de centro energético y otros para avistar esas famosas luces movedizas de las que ya hablaban los Comechingones. Considerado la entrada a una mítica ciudad intraterrena y lugar de peregrinaje de gente con variadas creencias, religiones y formas de vida, parece funcionar como un sitio donde las búsquedas confluyen en una necesaria ampliación de la conciencia. 

Diego Oscar Ramos - UNO MISMO. Verano 2007. Fotos: Jorge Suárez (CIO)


 A 100 kilómetros de la ciudad de Córdoba, Capilla del Monte crece cada día no sólo por la economía que un turismo expansivo atraído por su fama de lugar donde la vida de las personas puede dar un giro importante sino por muchas personas que deciden quedarse a vivir en esas tierras de memoria indígena donde todo puede ser mejor. Claro que esas promesas de cambio se elevaron a un punto brillante en el cielo de las expectativas cuando en enero de 1986 una huella de 122 metros de largo y 64 de ancho quedó impresa en la sierra del Pajarillo, una de las laderas del cerro Uritorco. Un niño de 11 años junto con su abuela habían visto en la zona un objeto redondo con ventanillas y luces de colores que hacía movimientos pendulares. Por la mañana fue que se hicieron evidentes el gran círculo y unos cuantos sauces amarillentos que parecían haber perdido su clorofila. Ese ha sido el caso más notable dentro de una serie amplia de testimonios de avistamientos de objetos luminosos de todo tipo y movimiento en esta región que en épocas precolombinas era considerado lugar sagrado por los comechingones, que creían que las luces constantes que veían en su cielo eran espíritus de sus ancestros. Hasta nuestros días han continuado apareciendo huellas calóricas en la tierra y nuevos testigos de avistamientos de vehículos espaciales dirigidos, como suelen llamar a los OVNIS los especialistas en ufología, dándole más realidad concreta a un fenómeno siempre puesto en duda por la ciencia y desplazado a grillas en general secundarias por gran parte de los medios de comunicación.

Apertura y libertad

Pionero en este tema, cuando a Fabio Zerpa, profesor de historia con estudios en Psicología, Sociología y parasicología se le menciona el Uritorco, dice rápidamente que él fue uno de los primeros en investigar la región, generando incluso el concepto de Triángulo de Fuerza que se formaría en Córdoba con el Uritorco como una de sus puntas. Como hombre reconocido mundialmente por sus investigaciones sobre el tema OVNI luego de un avistamiento en 1958 cuando volaba en un avión sobre la Isla de Pascua, él mismo fue testigo de cómo animales como perros y pájaros evitaban ingresar al círculo de tierra quemada de El Pajarillo, lo que le dio certeza de que los relatos eran verídicos. Estudioso de los relatos de los Comechingones, Zerpa supo bien antes de 1986 que la zona era especialmente propicia para investigarla, por sus características energéticas y hasta se hizo eco de las leyendas que hablaban de hombres que aparecían y desaparecían de entre sus piedras y hasta de la existencia de una ciudad en el interior de la tierra, llamada Erks, a la que se podría acceder sólo mediante una precisa evolución espiritual y mental que daría acceso a sus maravillas ocultas. Como todo relato de orden esotérico o metafísico, órdenes de la sensibilidad humana que se enlazan en todas las corrientes de estudio y difusión del tema OVNI, el mismo Zerpa da en sus conferencias numerosos testimonios en la historia humana de relatos sobre mundos existentes en el interior de la Tierra, donde existe la posibilidad de que estén habitados por razas de mayor tecnología y evolución. Para difundir estas temáticas interdisciplinarias generó la Fundación Disciplinas de Apertura, para unir la ciencia con fenómenos antes considerados oscuros o difusos como la Parapsicología. “Algunos lo hacen bien y otros mal”, dice sobre un turismo que visite el Uritorco para procurar encuentros con seres de otras razas y asegura que, además de ser necesario que la gente estudie y se prepare para saber las características energéticas del lugar, “encima muchos salen desilusionados porque no ven ovnis”. “Esperaba que este conocimiento fuese aprovechado por las personas, pero se ha perdido todo basamento cultural”, critica Zerpa y deja su mirada fija en un horizonte de ideas que él sabe ver desde hace décadas. Bien cerca del argentino, de paso por Buenos Aires para un Congreso Mundial OVNI, el ingeniero costarricense Enrique Castillo Rincón, uno de los abducidos más reconocidos de toda Latinoamérica, dice haber vivido un encuentro con ovnis en la cima del volcán Irazú en 1963 y luego cinco encuentros entre 1973 y 1975 con extraterrestres de las Pleyades. “Se que aquí en la Argentina hay muchos avistamientos, en sitios sagrados como Capilla del Monte, donde están ocurriendo lo mismo que en Brasil o Colombia, donde los extraterrestres dejan mensajes muy lindos, aunque rápidamente la gente los convierte en una religión o una creencia, cuando todo esto debe traducirse en obtener un nuevo estado de conciencia, que nos de libertad, sino no sirve para nada”, cuenta el ingeniero y pide recaudos a un turismo que lleve personas a lugares donde han sido vistos naves extraterrestres: “Estoy particularmente en contra de eso, porque se siguen haciendo mutilaciones no solo de ganado, si no de humanos también, no recomiendo a nadie que vayan a buscar a los extraterrestres a las montañas, porque pueden encontrarse con los grises, que son peligrosos, lo contrario de los pleyadinos, que son los que se dice que han dado origen a la raza humana”.  

Peregrinaje y evolución 

“La NASA dice que en 60 años siguiendo estos casos nunca hubo una actitud agresiva para nosotros, lo que pasa es que el gris es el extraterrestre de marketing de Hollywood, el que siempre nos viene a agredir y sacar el planeta, lo que penetró en nuestras psiquis”, asegura Jorge Suárez, director del Centro de Informes Ovni, a cargo del programa radial semanal “Alternativa Extraterrestre” y organizador de ya 15 congresos internacionales sobre el tema. Nacido en Buenos Aires, eligió vivir en Capilla del Monte hace 30 años, como llevado por la vida a ese lugar donde ya residiendo y trabajando como Secretario de Gobierno y Director de Turismo, se contactó con el tema OVNI al darle apoyo logístico a los investigadores que iban llegando a la zona, con una frecuencia muy fuerte en la segunda mitad de la década del 80. ”Descubrí un tema apasionante por el que valía invertir tiempo y energía en su estudio y terminé haciéndolo a tiempo completo”, cuenta Suárez, que define al Uritorco como el centro de peregrinaje ufológico más importante del planeta: “En el año 1986 lo caminaban más de 400 personas por año, hoy lo hacen 70 mil, además Capilla del Monte duplicó su población en los últimos años, con un 60 por ciento de personas que la eligieron atraídas por estas historias”. Para dar una explicación teórica a los valores de esta tierra explica que “a nivel de estudios de Bioenergía se explica que hay cruces de energías muy poderosas de la Tierra y un yacimiento de material radiactivo de propiedades desconocidas detectado por Radiomancia, hipótesis que explicaría la inusitada cantidad de avistamientos del lugar, ya que estas naves tienen principios electromagnéticos de vuelo y de alguna manera se beneficiarían por estas energías, en buen romance podría decirse que son estaciones de servicio, como pasa en otros lugares energéticos como Victoria o el Nevado de Cachi en Salta, donde también hay una inusitada cantidad de avistamientos”. Atento a toda información ligada a seres de otros mundos, Suárez no cree en los investigadores que difunden mensajes negativos sobre el futuro de la humanidad, ya que a pesar de que ve al tsunami como signo preocupante de una época de gran descuido de la Tierra, siente que hay una gran esperanza en los contactos cada vez más frecuentes con razas no humanas: “El mensaje, es que necesitamos hacer un cambio rápido, nos dicen que nos han legado el mejor planeta del sistema, para que lo cuidemos de una buena vez”. Claro que en las transformaciones ecológicas están incluidas las relaciones entre los mismos seres humanos. “Cada vez que vengo a Bs As noto una dosis muy fuerte de agresividad, quizás a consecuencia de un estado de angustia latente, pero hay que parar la pelota y dejar de agredir a los demás por cosas que nos pasan y estoy convencido de que esto se va a resolver, porque el Hombre no ha venido a este planeta a desaparecer, sino a cumplir con el programa para el cual fue creado, hasta llegar a un estado evolutivo que se asemeje al de estas culturas que nos visitan”. En resumen, dice el responsable de CIO, “el Hombre vino para ser feliz”.

Mensajes y transformaciones 

“El mensaje implícito en el tema OVNI es el dejar de ser autorreferenciales, para no sentirnos el ombligo del mundo y darnos cuenta de que podemos ser parte de un proceso”, afirma con una certeza cuidada el Licenciado en Comunicaciones Antonio Las Heras, quien con estudios en Psicología Social, Parapsicología y Metafísica está a cargo del Centro de Investigación y Estudio del Fenómeno Ovni en Argentina. De prosa elegante y mirada hipnotizadora, Las Heras pone en juego la metáfora de la mesa de tres patas para mostrar que necesitamos evolucionar hacia un ser humano que tenga desarrollados los tres pilares de la armonía humana, el espíritu, el intelecto y la materia. Una de las formas de encaminarse hacia ese lugar de crecimiento, para el licenciado, es moverse del lugar que nos tocó, por lo que ve con entusiasmo las propuestas turísticas que promueven viajes al Uritorco, con total independencia de ver naves espaciales o disponerse a ingresar en ciudades mitológicas intraterrenas. “Mucha gente va para encontrar un ovni, otros con finalidades espirituales o metafísicas, para sentir vibraciones, buena onda, haciendo un turismo ovnilógico, esotérico, que está en todo el mundo y que me parece muy bien, porque sirve para conocer y aprender, porque no hay cosa peor que la de hablar por la experiencia que se tiene a través de una pantalla, cuando lo valioso es estar en el lugar de los hechos”, indica Las Heras y completa la imagen: “La persona va a una naturaleza que no le es habitual, Capilla del monte sigue siendo un pequeño pueblo, ya se encuentra caminando en el campo, al lado de la montaña, del río, se le ocurre escalar el Uritorco cuando quizás nunca en su vida había subido a un monte, esa persona vuelve enriquecida, con otras vivencias, se transformó”.

Ascenso y música

“Tengo la fortuna de recorrer el mundo con la música, siempre estoy en búsqueda de los lugares energéticos y con historias, pero lo que siento con el Uritorco muy pocos lugares están cerca de igualarlo”, cuenta Hugo Bistolfi, tecladista histórico de la banda de rock Rata Blanca y creador de un disco solista dedicado al cerro que despertó en él, sin necesidad de haber visto naves espaciales, vivencias íntimas de un crecimiento personal donde las palabras siguen sin alcanzar para transmitir eso que hace que vuelva una y otra vez a subirlo. “En el año 1992 con Rata Blanca cerrábamos el festival de La Falda ´92, terminando una larga gira, nunca había estado por la Punilla y quedé fascinado con las montañas, al día siguiente no volví a Bs As y decidí quedarme, una persona que no vi más me dijo vamos al Uritorco, yo no sabía mucho de este cerro, sólo la historia de los ovnis y cuando llegué mi atracción fue tal que a la semana volví para subirlo y quedarme todos los días que podía en Capilla del Monte”, relata el músico y asegura que esa experiencia fue un despertador de una vida espiritual que él mismo sentía como dormida. Desde entonces, hace ya quince años, es un visitante habitual de esta región cordobesa. “He subido el cerro muchísimas veces y cada ascenso es único e irrepetible con todas sus fantasías, sus realidades y esa magia que transforma cada momento en una ilusión, recorrer sus lugares y sus misterios fue mi inspiración, en cada tema he plasmado mi sensación artística y musical de mis pasos hacia la cima”, cuenta quien ya no necesita de respuestas que avalen su vivencia: “Después de tantos años podría dar una versión esotérica y una científica de por qué me sucedió esto, pero lo real es que no busqué en ninguna de estas cosas una respuesta, lo que pasó sólo lo sentí en este lugar”. 

Fenómeno Químico

“El cerro Uritorco, ya desde tiempos precolombinos – explica el Licenciado Las Heras - los comechingones hablaban que era un cerro de luces, donde se observaban manifestaciones que ellos atribuían a las divinidades. Estas leyendas permanecieron y hay relatos de fines del siglo XIX y comienzos del XX donde empezó a poblarse la zona de Capilla del Monte con casas y quintas de vacaciones, ya entonces hay relatos de ovnis. Todo esto ha hecho que el lugar sea atractivo para la investigación ovni, sobretodo a partir de la famosa huella del cerro Pajarillo. Igualmente, tenemos que tener en cuenta que el Uritorco es el más alto de las Sierras Chicas, a 1.800 metros por sobre el nivel del mar, está constituido sobre todo de mica, uranio, zinc y cuarzo, por lo que es absolutamente natural que se produzcan reacciones físico químicas que a la noche aparezcan como luces. Las cartas de vuelo marcan sobre la zona la posibilidad de variaciones magnéticas inesperadas, por la acumulación de estos elementos. No dudo de las apariciones de Ovnis, algunos pueden ser vehículos extraterrestres dirigidos, pero muchos son fenómenos físico químicos, naturales”.

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