16.10.07

Objetos encontrados



Curiosas huellas


En Palermo el artista plástico Luis Fernández tiene su atelier y tienda donde exhibe y vende piezas hechas de elementos transformados por su arte. También todo tipo de objetos marcados por el tiempo y cargados de una belleza que sabe observar y compartir con quien quiera reencontrar algún paraíso perdido. Para vivir mejor en el presente.

Diego Oscar Ramos . Uno Mismo . 2005 . Fotos: Claudia Jaksyn.

     “Las cosas son lo que uno piensa de ellas”, dice un proverbio oriental que Luis Fernández, artista de mirada atenta y manos de transformador, escribió en un cartel en la entrada de Objetos Encontrados, su cálido atelier donde atesora y vende curiosidades que capturan a quien pase por ahí sensible a la magia cotidiana. Al entrar al local de Palermo, plagado de las creaciones que este amante de los órdenes y las proporciones realiza combinando materiales diversos, se percibe la presencia de lo que permanece por fuera de los relojes. Porque en sus seres de madera, metal, vidrio o plástico vibra una capacidad de ver lo más puro de las cosas, con ternura de niño. Instalados en esa frecuencia se puede disfrutar de la simbología de los animales que crea con elementos que encuentra en sus caminatas por la playa o de las cosas con aura que han llegado a su negocio. 

Orden manifiesto 

 Luis Fernández, artista autodidacta con formación en Diseño Industrial y Arquitectura, disfruta cuando habla de su placer por las formas y los colores, las acuarelas y los materiales nobles que se entregan a sus manos como notas de una composición precisa que nace cuando escucha la armonía que los objetos le sugieren. Con ese mismo cuidado se entrega a la conversación, presentando sus palabras con delicadeza. 

- ¿Recordás cuál fue el primer objeto que transformaste?
- Trabajé el tema de los ensambles caminando por playas muy extensas, solitarias, llevando un bolso, una mochila, una botella de agua y un bocadillo porque a veces eran caminatas muy largas. Esto empezó hace años, pero el caminar fue siempre, lo de juntar cosas también probablemente. Con el tiempo se fue haciendo una actividad, me fui haciendo más ducho en saber qué materiales servían, cuáles no, cuáles son engañosos y brillan como si fueran a servir.

- ¿Cuáles son los materiales que sirven a tu propósito?
- Bueno, mis propósitos y mis gustos también son la madera, el metal que no esté cromado, el vidrio, también plástico, pero es otra línea. El vidrio, la madera y el metal se pueden combinar perfectamente, en cambio el plástico sólo va con el plástico. Hay todo un ordenamiento, un manifiesto que nunca llegué a escribir, pero que tengo en mi cabeza y trato de respetar, un orden que me sirve para trabajar.

- ¿Ese manifiesto no se lee en los objetos en sí?
- Por ahí se ve, pero no lo sigo por el orden mismo, sino porque me permite llegar más fácil a lo que quiero llegar, a una cierta expresión del objeto. Si respeto esos lineamientos me ayudan a llegar donde quiero. Igual mucho no sé dónde voy llegando, y creo que puede ser común a toda persona que haga algo creativo eso de internarse en un territorio, en un espacio, en una situación en la que no sabés muy bien a dónde vas a llegar pero vas experimentando y se llega a algún lugar, en un punto paraste y entre comillas está terminado.

Muchas veces surgen personajes. 
- A veces sí. Me gusta hacer cosas únicas, por ahí hay una familiaridad, pero no me salen cosas como un artesano, porque no tengo una herramienta que me permita repetir el objeto una y otra vez. Esas maderas (señala un estante) son únicas, no en el sentido de exclusivas en que nos bombardea la publicidad, sino porque son esas maderas y no otras. 

- ¿Qué sentís cuando aparece el atisbo de un personaje que va a venir?
- Es muy lindo, es una sensación muy placentera, a veces encontré ese material y le vi ya la posibilidad de algo y sigo ese impulso hasta el final.

- ¿Y qué te acontece cuando valoran y compran uno de tus objetos?
- Es muy satisfactorio, porque estás compartiendo algo que vos pusiste en juego, son cosas bastante íntimas. Es muy placentero. Me ha pasado que alguna persona me hablara de un objeto y me hiciera descubrir cosas que yo no había visto. 

Sentido ecológico

- ¿El tema del tiempo muy importante en tus creaciones, es así?
- El tiempo es un gran misterio y se manifiesta en estos objetos, esa madera está patinada naturalmente por la sal del mar y las vetas tienen determinada forma. Pero siempre trato de concentrarme en hacer las cosas y no en interpretarlas, algunas veces da mucho trabajo sacar de ese material lo que quiero mostrar, pongo toda la energía y la intención en ese intento.

- Sí se puede hablar del sentido ecológico que tienen algunos trabajos.
- Se le puede encontrar porque hay una serie de seres marinos que están hechos con envases de plástico. A mí me gusta caminar por la orilla del mar y es muy triste ver la cantidad de basura que hay, no cortezas de árboles o ramas, hablo de la basura nefasta que tiramos los humanos, el plástico sobre todo, por la extensa vida que tiene ese material y cómo perjudica el medio ambiente. Me puse a reproducir animales marinos específicamente con envases y tapitas. Siempre llama la atención este pez (señala), está hecho con una botella de detergente y otra más, todos materiales encontrados en la playa. Sirve para traer a los demás a pensar en lo que estamos haciéndonos a nosotros. Tengo un proyecto de trabajar con chicos, para concientizarnos de que somos el mar y el agua. Levantar algo y construir un objeto es una excusa para hablar de quiénes son los que tiran el plástico, de por qué hacemos envases con materiales que se degradan en mil años. Mis objetos son vehículos para ideas. 

 Las palabras piden ya descanso y los objetos encontrados del local hablan en una polifonía de voces que responde a cada mirada que se pose sobre ellos, en su armónica capacidad de resonar con vivencias y recuerdos a veces olvidados. “Hay cosas que tienen que ver con el pasado de las personas, siempre estamos volviendo al paraíso perdido, está expresado en la Biblia, es una idea del inconsciente colectivo el volver a una situación ideal, nuestra infancia”, reflexiona Luis Fernández y recuerda que suele decirse que los paraísos son para ser olvidados. Claro que su arte ayuda a reencontrarlos, no para quedarse en lo que ya no está, sino para habitar mejor el presente, con esa curiosidad y ternura por el mundo y sus cosas que teníamos cuando éramos niños. 

Objetos encontrados: Thames 1721 – Palermo - oe@fibertel.com.ar