17.2.08

Leandro Braga

Fina estampa

Pianista, compositor y arreglador de figuras como Miucha, Ney Matogrosso, Djaban o Milton Nascimento, es quizás en su disco Primeira Dama donde Leandro Braga ha plasmado las interpretaciones y arreglos más delicados de su carrera.
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Diego Oscar Ramos


Tocando canciones de su literalmente adorada Ivone Lara, sambista famosa por clásicos como Sonho Meu, el músico que se formó también como médico pone en juego no sólo sus conocimientos técnicos, sino sus creencias en los vínculos de la música con el sentimiento de la religiosidad. De estas relaciones habla Braga en esta entrevista realizada en su primera presentación en Buenos Aires en 2005. También menciona concepciones básicas de su trabajo con los artistas más reconocidos de la MPB, corriente a la que considera una de las fuentes de mayor riqueza estética dentro de la historia mundial de las músicas populares. aasas
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- ¿Cómo surgió el proyecto de grabar músicas de Dona Ivone Lara?
- Ella es una persona muy conocida en Río. Muchas músicas de ella tuvieron suceso, tiene una carrera enorme. Fue la primera mujer en componer sambas enredo, que es un canto machista hasta hoy. Sus composiciones son muy líricas, románticas y bonitas. Sentí que su obra tenía un gran valor musical, independientemente de ser sambas.

- ¿Ya la conocía?
- Había tocado con ella, pero no tenía un contacto próximo. Tuve la chance de hacer arreglos de un show del que ella participó, pero el contacto no había acontecido todavía.

- Ha mencionado su trabajo con ella como una bendición.
- Es así, si tuvieses la oportunidad de conocerla, Dona Ivone es una persona muy especial, muy simple, a pesar de la fama. Es una persona muy bendecida e iluminada. Es generosa. Estar con ella es como estar con una preta velha, algo así. 

- Ya que habla de presencias espirituales del candomblé como los preto velhos, ¿cómo vive la religiosidad en relación con la música?
- (Se ríe, hace gestos de estar frente a un tema enorme). Bueno, una vez escuchando a la Sinfónica de Berlín haciendo músicas de Gershwin - Un americano en Paris y Rapsodia en blue - sentí una unidad tan grande, con los músicos de la orquesta. Fue una gran satisfacción. Estaba sentado, escuchando, la escena era muy agradable, las personas que estaban asistiendo, todos estaban muy integrados. Fue un momento tan íntegro, que me dio la sensación de estar viviendo algo maravilloso, muy unificado, algo religioso, el escenario hasta podía ser el altar. La música es una religión y Dios es la música. Es una cosa inexplicable, algo inmaterial muy poderoso.



Sensación de totalidad


- ¿Cuándo sintió que la música era algo importante en su vida?, ¿Fue una percepción infantil? 
- De niño, no creo. Siempre sentí la música, pero como mi mamá me obligaba a estudiar, eso me enojaba porque quería jugar. Tenía casi aversión, no era algo que me gustaba mucho. Ese placer no fue tan temprano, llegó después, cuando empecé a tocar y a ver los resultados de lo que hacía. Eso comenzó a tener otra resonancia interna. Luego el tiempo va pasando y ahora voy sintiendo cada vez más la música. A los 50 años, más que cuando tenía 40 y más que a los 30.


- En todo este tiempo, ¿qué músicas han sido marcantes para usted?
- Una de las músicas más lindas que conozco es de Thad Jones, un trompetista, compositor y arreglador americano. Se llama Nació un niño, la hizo para su hija. Es una de las músicas más dulces y bellas que conozco. Como es Jazz hasta soporta la improvisación, pero tiene que ser muy delicada, porque no es sólo un tema fugaz. Otra música que me marcó fue el Adagio para cuerdas de Samuel Barber, una música que no se puede escuchar antes de conducir, como pasa con algunos remedios o algunos ejercicios de meditación. Porque te deja en un estado que no es de atención o reflejos rápidos, no genera un relajamiento simple. Y sobre esto tengo una sensación. Yo soy arreglador, doy clases sobre técnicas, pero hay una cosa que no se aprende y a la que tenés que estar abierto: la sensación de totalidad. Una vez leí un libro de un arreglador americano, que daba la sugestión de hacer primero el arreglo y luego la introducción, que es la presentación de ese arreglo, por lo que no se puede presentar algo que todavía no existe. En teoría me pareció perfecto, pero nunca funcionó en mí, lo intenté muchas veces, pero no dio. Preciso hacer la introducción, ella me va indicando y sugiriendo lo que sigue.


- ¿Va enseñando el camino?
- Va enseñando el camino, exactamente. La introducción o el inicio de una composición es algo que para mí simplemente viene. Parece algo medio bobo, pero hay un mundo ahí. Toda la música ya está ahí. 


- En el nordeste hablan de estar antenado, para mencionar un estado de atención para captar algo que ya está, como esperando surgir. 
- Exactamente, creo que es eso. 


- Ha hecho arreglos para artistas muy diferentes, desde Djaban a Ney Matogrosso. ¿Precisa estar vinculado fuertemente con la obra del artista o su contacto tiene una distancia quizá más profesional?
- Es algo profesional. Tu arreglas para discos, ya sea música comercial o no. Muchas veces estás cumpliendo ciertas indicaciones del artista o del productor. Pero sea como fuere, lo primero que hago es escribir la melodía, con los acordes. Todo el tiempo tengo al cantante en la cabeza, imaginándolo cantando. Eso en sí ya me deja cerca, haciendo algo hecho para ese artista. 


- ¿Con qué arreglos quedó más feliz?
- Es difícil. No sé separar. Me acuerdo de muchos arreglos que hice para Zé Renato, una música de Ze Keti llamada Opiniao. La música es un samba tradicional y llegué a él diciéndole de hacerlo con cuerdas. Me gustó mucho eso. También me gustó mucho el resultado de arreglos que hice de un disco de Ney Matogrosso con transcripciones de Jobim y Villalobos. 


- ¿Hay algún artista que lo sorprenda y que hasta pueda ser un desafío hacer arreglos para su música? 
- Para hablar de artistas que me gusten, cantores por ejemplo, tal vez uno de los mejores de Brasil sea Zé Renato. Canta muy bien y su grupo Boca livre fue muy famoso. También Djavan, Milton o Ney Matogrosso, que es un artista del que admiro mucho su postura, principalmente como artista de escenario. No tiene miedo de tener osadías, como en ese CD de Jobim y Villalobos. No tuvo miedo, eso es de admirar, porque hay muchos artistas que dicen que su nicho es tal, que están bien con lo que consiguieron. Ney no tiene ese miedo, tiene una idea, pone fe y a veces hasta no funciona. Pero él fue. 


- ¿Cómo es trabajar con Milton Nascimento, que usa su voz como un instrumento?
- Como la voz de Milton es tan rica, para trabajar con él tenés que darle espacio. A veces tenés cantores con voz pequeña, donde tenés que hacer lo contrario, hacer mucha cosa por él. En el caso de Milton, tenés que darle mucho espacio, para que él lo ocupe.


- ¿Cuál cree que es el mayor aporte de la mpb a la historia de la música? 
- En mi opinión, la música popular del mundo que tiene valor, que tiene riqueza, es aquella donde hay influencia negra, lo que acontece en Brasil, en Uruguay, Argentina con algunos ritmos, en el caribe Cuba o Costa Rica. En Estados Unidos hubo aquella fusión de la riqueza armónica y melódica europea, con la riqueza rítmica africana. Creo que los mayores exponentes de eso son el Jazz y la música brasilera en general. El samba de raíz, por ejemplo, armónicamente no es tan sofisticado, pero la melodía es muy lírica y el ritmo es muy marcante. 


- Su propia tiene una gran capacidad pictórica y hasta hizo un disco con composiciones de Charles Chaplin, parece importarle mucho la relación de la música y la imagen.
- Bueno, eso acontece, es una cosa natural. No es un recurso que busco, tanto es así que en ese CD de Chaplin las músicas que elegí para arreglar no las asocié a escenas de filmes. No me acordaba a qué escenas pertenecían, no hice algo directo con esa relación. Pensé en ellas como una fuente musical. Pero muchas personas dicen eso de lo pictórico de mi música, lo encuentro bueno, pero no es una cosa intencional, no me pongo a imaginar cosas.

Bendita Dama

“Dona Ivone Lara, nos bendiga! Con tu canto, que alivia el alma e aleja el dolor y la mediocridad, nos bendiga! Con tu música, que hace creer en lo profundo del espíritu humano y le trae aliento a Río de Janeiro y a Brasil, nos bendiga! Con tu mirada, sabia de amores y penas que vivimos, nos bendiga! Bendiga nuestra gente, tan necesitada de orgullo, como el que tenemos de ti! Bendiga la obstinación de todavía creer que los bendecidos, como tú eres, nacen de nosotros!
Y bendice mi piano en su pretencioso deseo de adorar a quien ya es tan bendito y lleno de luz! Dona Ivone Lara, nos bendiga”. (Leandro Braga) 
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BiografíaLeandro Braga comenzó a tocar el piano a los 5 años de edad, en São José dos Campos. Se formó en Medicina en 1978, pero abandonó la clínica para dedicarse a la música. Fue para Rio de Janeiro y tomó clases con Amilson Godoy, Nelson Ayres y Luiz Eça, su gran maestro en la concepción musical fronteriza entre lo erudito y lo popular. En los años 80 actuó al lado de Zé Rodrix, Fafá de Belém, Cláudia, Beth Carvalho, Verônica Sabino, Elba Ramalho, Tim Maia, Zeca Pagodinho, Chico Buarque, Johnny Alf, entre otros, afirmandose como uno de los músicos más requeridos, tanto como instrumentista cuanto arreglador. Hizo trabajos como director musical para musicales, actuando en "Evita" (1983) y "Somos hermanas", sobre Dircinha y Linda Batista, en la década del ´90. Su debut como solista fue en 1992, en los Estados Unidos, cuando lanzó el disco "E Por Que Não?" por Arabesque Records. El disco fue lanzado también en México, Europa y Japão. En Brasil, despues de un disco junto a Johnny Alf en homenage a Noel Rosa, por el sello Lumiar, el primer álbum solista fue "Pé na Cozinha" (1998), trabajo que contó con las participaciones de de Luciana Rabello, Márcio Mallard, Marçal, Ricardo Silveira y otros. Realizó em 1999 la gravación de "A Música de Chiquinha Gonzaga". En 2002 editó un disco instrumental, dedicado a las canciones de Dona Ivone Lara, considera por él como "una compositora a la altura de Pixinguinha e Tom Jobim". Entre los temas recreados al piano están Sonho Meu, Acreditar, É Natal e Nos Combates da Vida. El CD fue distribuido por Sony Music y cuenta con la participación de músicos como Zé Nogueira, Zé Paulo Becker e Marco Pereira, sobre la producción de Paulinho Albuquerque.