13.11.08

Hermanas Wainsten




Bellas Artes
sasas
Las imágenes de Romina cultivan un expresionismo abstracto y las de Wanda muestran escenas tangueras a través del filtro del cubismo. Con suceso compartido en galerías porteñas y europeas, el arte de las mellizas Wainsten se expande por el mundo a pura fuerza de un trabajo hecho en un clima de afecto, confianza y admiración mutuo.

Diego Oscar Ramos - 2008


Romina Wainsten - Estructura roja


     Las mellizas Wainsten nacieron en Buenos Aires en 1976, ambas estudiaron Arquitectura y desde niñas recibieron estímulo artístico por un padre ingeniero aficionado al arte y una madre socióloga que les dejaban pintar las paredes de la casa y de una abuela pintora que las llevaba al Museo de Bellas Artes. Actualmente ambas exponen en las galerías porteñas Indigo, Dogma y De Santis, además de ser artistas del staff de Original Global Art -www.originalglobalart.com- galería de Estocolmo y base desde la que se han ido proyectando hacia países como Alemania, Holanda e Italia. Además de sus cuadros, Europa ha sido puerto de otra de sus pasiones, el Bodypainting, el que en realidad fue su primer paso profesional como artistas antes de pasar a la tela, por el que realizaron el arte de tapa de los libros Default y esclavitud y Murió de tilinguería, además de participar varias veces del European Bodypainting Festival y eventos benéficos en Italia para países de África.
Wanda Wainsten - Tango verde
asas
     "En Roma estás rodeado de arte, es una ciudad museo, todo tiene historia, por donde camines hay algo increíble", cuenta Romina Wainsten, artista plástica, ya radicada en Italia después de haberse casado a finales del 2006 en Buenos Aires con el pintor italiano Edoardo Schina, a quien conoció en la ciudad paradigma de la estética occidental, cuando vivió unos meses exponiendo las obras de expresionismo abstracto con que captura pulsos internos de la naturaleza. Como debía ser y como fue siempre, allí también estuvo su hermana melliza. Wanda Wainsten, también plástica y creadora de imágenes cubistas sobre el mundo del Tango.


    "En Estocolmo pintamos hasta a los embajadores de Filipinas, en Roma a una pareja de tangueros casi sin tiempo y al terminar a una modelo de cuerpo entero, para eso tenés que trabajar con alguien que te entiendas", cuenta Romina y confiesa que desde niña su modelo era su hermana, la primera de las dos que puso el cuerpo en el arte. " Las dos estudiamos Arquitectura, compartimos criterios estéticos, pero cada una busca sus diferencias, en temas, materialidad, formalidad, textura, ritmos, saturación de colores, diferencias que acentuamos al crear", detalla Wanda y asegura que valora mucho la opinión de su hermana y disfruta de trabajar en conjunto, pintando cuerpos o hasta murales de altura como los que hicieron para la Secretaría de Deportes de la Nación. "Ahora, desde Italia, buscaré más galerías europeas que se interesen por mis cuadros", dice Romina, feliz de haber encontrado un rumbo: "el arte me dio la posibilidad de trabajar de lo que me gusta, de viajar, conocer lugares nuevos, estar con amigos y hasta encontrar al amor de mi vida". Roma será también destino temporal de Wanda, que hará exhibiciones de sus cuadros, además de seguir participando juntas haciendo bodypainting: "Nuestra idea es aprovechar todas las posibilidades que surjan de exponer afuera, porque en el mercado europeo el arte está al alcance de la mayoría y la relación obra - consumidor no es algo inalcanzable".


Romina Wainten - Foco blanco

    En un momento donde el arte latinoamericano parece estar en alza, en todas las escalas, las hermanas tienen claridad de lo que quieren hacer con sus creaciones, sea cual sea el lugar desde donde pinten sus imágenes. "Vamos a estar pintando acá y allá", dice Romina desde su nueva casa romana mientras Wanda, para quien ser mellizas les dio apenas "un plus" de atracción, pinta con frenesí para cumplir con la demanda europea de sus danzas cubistas, esas imágenes que le dan una identidad de estilo que va ampliando con su actual trabajo con escenas de ciudades que se desmaterializan. " Me gusta la idea de no saber que voy a crear en un futuro", apunta Wanda, tranquila, desde Buenos Aires, apenas uno de sus puertos.


Wanda Wainsten - Tango azul

Entenderse

     Algunas anécdotas muestran como el estar juntas las ha ayudado a salir hasta con humor de situaciones difíciles. "En Holanda nos perdieron el carrito en el aeropuerto donde llegamos con muchísimos cuadros, nos prestaron uno más chiquito que no entraban todos los cuadros y nos tomamos un colectivo que nos llevó de Roterdam a Amsterdam y terminamos en la estación final con una lluvia terrible y todos los cuadros embalados en la calle, teníamos que hacer turno para que una llamara por teléfono y la otra esperaba en la calle moviendo los paquetes como podíamos", relata Romina, quien se ha sentido totalmente tranquila en situaciones tensas por conocerse bien entre ellas: "cuando hacemos bodypainting es necesario ser preciso y rápido, en Estocolmo pintamos a muchísima gente, hasta a los embajadores de Filipinas, en Roma tuvimos que pintar con poco tiempo a una pareja de tangueros antes de que salgan a bailar y cuando terminamos pintamos a una modelo de cuerpo entero, para eso tenés que trabajar con alguien con quien te entiendas, porque no hay tiempo de equivocarse".

Diferenciarse


"Las dos estudiamos arquitectura, así que siento que compartimos muchos criterios estéticos a la hora de crear, en ese sentido hay muchos puntos de encuentro entre los trabajos de las dos, pero también cada una busca sus diferencias, no sólo en temas sino en materialidad, formalidad, textura, ritmos, saturación de colores", cuenta Wanda y detalla que en la creación muchas veces acentúan a propósito las diferencias: "Este año desarrollé otra temática paralela al tango que es abstracta y son cuadros que se llaman Ciudad Digital porque la intención es que simulen ser ciudades que se desmaterializan en el espacio, y desde el momento en que las cree mi primera premisa fue sobre todo lo que no tenía que ser, que era la obra de Ro, no podía ser matérico, tenía que tener mayor saturación de color, pero creo que si lo tomás como un desafío, diferenciarte es muy positivo".

No hay comentarios: