10.12.09

Rappin´ Hood


Rap justiciero de un guerrero místico 


Apadrinado por popes de la MPB como Caetano Veloso y Gilberto Gil, el músico y presentador televisivo está describiendo con lucidez la realidad multidimensional de las favelas brasileras. 



Foto: Sergio Savaman Savares


Diego Oscar Ramos  - Crítica de la Argentina - 12.09
  
     Con la misma mirada en banda ancha que nos regaló este año en la TV pública la impecable serie brasileña Cidade dos Homens, donde él aparece en el capítulo Hip Sampa Hop, Rappin´Hood es uno de los artistas que con más lucidez están describiendo la realidad multidimensional de las favelas brasileras. Nacido y criado en Vila Arapuá, en la periferia de Sao Paulo, Antônio Luiz Júnior comenzó a componer a los 14, estudió instrumentos como el trombón o la trompeta y fue el rap lo que lo encaminó a la música al ganar un campeonato en 1989. Poco después formó el grupo Posse Mente Zulú, con el que tuvo una liviana repercusión durante la década de los 90. Y fue en este milenio cuando el rapero edita sus dos volúmenes de Sujeito Homem, donde logra volver muy interesante en lo musical un género que suele concentrarse en líricas explosivas y elaborados grooves que sustenten la verborragia. Quizás haya sido también por la forma en que ofrece formas de salida a la vida marginal mediante fe, trabajo y estudio, que han participado de sus discos figuras totémicas de la música popular brasilera como Caetano Veloso o Gilberto Gil, junto a históricos como Airlindo Cruz, Jair Rodríguez, Dudú Nobre o Zelia Duncan. “Todo aconteció por acaso, fue cuestión de sintonía”, dice el músico e inmediatamente lanza la pregunta “¿puede creer?”, un rasgo usual del lenguaje brasilero que esta vez sí tiene que ver con la sorpresa.
     “Hasta hoy me estoy pellizcando, pero para las próximas producciones, con el conocimiento que conseguí se hizo mucho más fácil conseguir autorización de samplers de ellos”, dice riendo, haciendo alusión a la forma más común en que trabajan los rappers, al usar sampleos de músicos como bases de sus rimas. En su caso, los popes eligieron grabar ellos mismos en el estudio, como pasa con Veloso y Gil que cantaron fragmentos de sus hits como Odara o Andar com fe para acompañar en tiempo real la lírica justiciera del  rappero y dar otra visibilidad al género. “Los músicos de Brasil no consideran ningún MC y ni un Dj como músicos, las participaciones de artistas como Caetano Veloso, Gilberto Gil o Fundo de Quintal en mi trabajo vienen a reforzar la tesis de que el Rap es música”, agradece Hood, cuyo nombre épico de bandido noble no significa que glorifique éticas marginales. Más bien su trabajo, tanto en la música como en sus distintos programas radiales o su actual ciclo televisivo Manos e Minas en TV Cultura, ayudan a difundir la cultura popular. “La verdad, quiero traer más autoestima al pueblo pobre, quiero mostrar que en la favela no hay sólo bandidos y sí también mucha gente buena y trabajadora”, dice y da cuenta de dónde siente su aporte: “Quiero mostrar a toda la juventud que el crimen no compensa y enseñarles que la viveza es trabajar, estudiar y mantenerse vivo en este mundo tan loco y lleno de opciones”.
     Rappin´  suele usar mucho la palabra guerrero en sus letras. Y alcanza con preguntarle si es así como se siente como para que dispare su respuesta. “Te invito a venir a ver de donde salí y sabrás si soy un guerrero o no!”, dice con risa rápida y comenta que el rap se puede resumir como “un personaje real que cuenta su día a día”, en su caso un paulistano que creció en un barrio pegado a Heliópolis, la mayor favela de Sao Paulo y que desde niño sintió a la religiosidad como un valor fuerte que transmite en sus raps. “Mi fe nació conmigo, no tengo una religión especifica, creo que Dios existe para todos y de varias formas”, asegura el rapper, que participó también de discos de bandas Gospel, sin volverse dogmático ni dejar de describir en sus letras las mayores crudezas de la vidafavelada, siempre con un coctel que vincula el Hip Hop con ritmos brasilerísimos como el samba, el afoxé o hasta el repentismo, un género de inprovisadores que bien podría ser un abuelo nordestino de los raperos paulistas. Si bien sólo su tema Us Playboy fue parte de la banda sonora de la serie Cidade dos Homens, toda su discografía podría haber acompañado con solvencia la creación del cineasta Fernando Meirelles. El curioso sabrá rastrear - en casas especializadas de Buenos Aires o Internet - los Dvds de la serie completa y la música del rapper paulista, dos manifestaciones valiosas del más moderno arte urbano brasileño.    

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