20.9.10

Tendencias


El vinilo sigue dando vueltas


Lejos de haber desaparecido, el viejo vinilo está conviviendo honrosamente con el mp3 y las descargas por Internet. Si bien nunca dejó de ser apreciado por DJs y coleccionistas, actualmente fue revalorizado por las grandes discográficas.



Diego Oscar Ramos - Rumbos - 2010


Mucho antes que su formato, lo que importa verdaderamente es la música. En eso estaremos seguramente todos de acuerdo, pero hay que saber que una buena parte del placer de los contenidos musicales está en el formato. En ese sentido, ni el auge del mp3 ni las descargas legales o ilegales de música por Internet han hecho que se pierda del todo la relación de los sonidos con sus referentes de imagen e información. Por eso es que los discos de vinilo, como objeto material cuyo tamaño permite la reproducción en sus tapas de fotos de alta calidad y por el sonido específico que se logra imprimir en ellos, parece tener hoy una supervivencia y un futuro que se presupone hasta mayor que la del CD. Y si fue el disco compacto el que hizo desaparecer al cassette y llevó al disco a los anticuarios durante las dos últimas décadas, también se ha dado en estos últimos años un proceso contrastante, muchos se resistieron a jubilar a sus vinilos, por cuestiones emotivas y técnicas. Hoy no sólo hay ferias de vinilos, disquerías especializadas y hasta programas radiales dedicadas al vinilo. También las grandes discográficas han vuelto a hacer ediciones especiales de algunos artistas, históricos y actuales. El vinilo, que nunca se fue, asoma la cabeza como nunca, para seguir girando a 33 revoluciones por minuto.


Expertos emotivos


“Al ser análogo, el vinilo no pasa por ningún sistema digital que altere su frecuencia, su calidad y su calidez, lo que hace que mantenga unos graves y agudos con profundidad única. El CD revolucionó por su tecnología y su aparente calidad sonora, de hecho hay algunos de mayor calidad sonora, los Súper Audio CD”, explica Adrián Arellano, coleccionista de vinilos y creador de 33RPM,  un programa musical vía Internet, donde sólo se utiliza música en vinilo. Para el especialista, un detalle que debe tenerse en cuenta es la fuente tecnológica que genera la escucha: “Cada formato, para dar fe de su calidad, debe ser probado en sistemas de Alta Fidelidad o Hi-Fi y muchos descartan al vinilo porque recuerdan haberlos escuchado en la vieja Winco de la abuela”. “Elijo el vinilo porque mantiene en su sonido una calidad y calidez que no se encuentra en otro formato y se disfruta de un sonido verdaderamente profundo”, agrega Adrián, antes de aportar una comparación de interés: “El MP3 es muy cómodo, está al alcance de todos, pero el sonido es descuartizado, la frecuencia es recortada, re-ecualizada y comprimida para poder tener varias colecciones completas de las bandas que se nos  ocurra en algo del tamaño de un encendedor. El costo es muy grande”. Para Marcos Martín, coleccionista tucumano, con apenas dos años en el arte de atesorar discos,  el tema de los formatos es relativo: “No es que uno sea mejor que el otro, cada uno tiene sus pro y contras, pero creo que el audio en formato digital, por más preciso que sea, no tiene el cuerpo y alma del audio analógico y eso se nota bastante ahora, que muchas bandas que tienen la posibilidad, acceden a la grabación analógica, para obtener un sonido más puro”.


Usuarios vinílicos


Para Paco Gallardo, la pasión por el vinilo lo lanzó directamente a lograr el sueño de tener una disquería propia, EXILE´S RECORDS, a la que llegó luego de dejar un trabajo de esos que solemos llamar estables, en la industria de la construcción, pero que en su caso fueron el pasaporte para vivir de lo que realmente ama. “Desde que cumplí 12 años empecé a coleccionar música siguiendo el ejemplo de mis hermanos, para cuando llegué a la mayoría de edad tenía una gran colección propia, compraba en todas las disquerías de Capital, pero nunca estaban todos los discos que quería y tampoco me atendían como debían”, cuenta hoy, que tiene como pilar de su negocio el conocer bien lo que vende y el hacer un culto al encuentro en su local. “Mis mayores clientes son los turistas norteamericanos y brasileros, en esos países no es un requisito ser coleccionista para entender de qué se trata el vinilo, tienen más gente, más música”, dice el fan de los Rolling Stones cuyo disco más respetado ha dado nombre a su local. Esto siente sobre sus clientes locales: “Los argentinos son principalmente mayores de 40 años, coleccionistas de toda una vida, que nunca van a completar su colección y saben disfrutar de comprar un disco en una disquería, también gente de menos de 30 que ve en el disco un objeto de diseño y algo que le da a sus casas un toque diferente. Por último, chicos apenas salidos del colegio, que  sienten curiosidad por las tapas gigantes y la locura de la aguja sacando sonido de un círculo de vinilo”. Los consumos son bien variados y los compradores son fuente de información continua: “En la disquería aprendo todos los días, estás todo el día con gente que ama lo que vendés y mucha que lo usa para vivir, me encanta pensar que me ayuda a ser un artista mejor, un mejor vendedor, una persona más culta y con ideas más diversas”.

Con el mismo entusiasmo, Arellano hace su programa radial hace dos años, a puro vinilo, pero sin denostar nunca a los demás formatos. “No criticamos ninguno, reivindicamos al vinilo y a la vez lo damos a conocer a los chicos que nunca tuvieron la oportunidad de tenerlo o escucharlo, hay que mentalizarse que cada formato ocupa un espacio que el otro no lo puede cubrir, los nuevos lograron dar la practicidad y velocidad que hoy en día uno necesita”, cuenta el productor radial, que pronto regresa a su pasión: “Cotidianamente, el 85% de la música que escucho es en vinilo, el mp3 es ideal para el tren, micro, bondi, es una compañía que le ponés play y te olvidás, cuando al vinilo le tenés que prestarle atención, dar vuelta de lado y ser parte de una sesión de música, que ves, tocás y vivís”. El programa y la revista especializada que también publica en la web, le dieron una perspectiva de lo que se busca en el vinilo.

Magia inalterable


“Tanto en oyentes como en lectores, todos respetan los distintos formatos y hay un gran interés en saber qué es lo nuevo que sale en el mercado, muchos oyentes entraron en el mundo del vinilo por escuchar el programa y otros nos escriben buscando discos puntuales o reemplazos de piezas como púas o cápsulas”, cuenta Arellano, que recibe consultas de todo Sudamérica y España, lo que le sirve de muestra de un interés global, que se expresa también en ediciones en vinilo que los propios sellos grandes están haciendo de discos históricos y novedades, ofreciendo versiones para consumidores específicos. “Las reediciones están increíbles, es la oportunidad de tener un disco de 200 dólares a 150 pesos, si se ponen a vender posters de Picasso y Van Gogh sería lo mismo, ahora editan los primeros de David Bowie y un flaco, en vez de tomarse 3 tragos en un boliche, se puede comprar una pieza original. En el formato para el que fue creado”, comenta Gallardo. 
Para Arellano, el precio de venta, salvo las ediciones nuevas que rondan los 40 dólares, se regula por el mercado, donde una misma pieza puede valer de 25 a 150 pesos. Como pasa con otros coleccionismos y consumos, aquí, quien encontró un objeto que realmente quiere, deja de pensar en el dinero, ya que hay muchas emociones contenidas. En ese sentido, es que el comunicador ver eternidad en el vinilo: “Viene acompañado de cierta nostalgia y a pesar de estar de vuela en el mercado, a la gente le sigue llamando la atención, cuando vas por la calle con un vinilo ni dudan en pararte y empezar a preguntarte acerca de ese disco, comienzan a contarte sus historias de chicos, cuando los escuchaban en los combinados, tienen una magia increíble”. Ese hechizo, que para Gallardo, no dependerá de que el futuro de la música sea cada vez más ligado a la distribución gratuita online, ya que, como dice, entusiasta como con sus primeros discos: “El vinilo es uno de los mejores objetos de diseño industrial que hizo el hombre, es el envase de los Rolling Stones”. Ni más ni menos. Apenas y sobre todo, una fuente de satisfacción.



Bonus 
  
Entrevistas que dieron base al artículo.





 Paco Gallardo



- ¿Cómo es que decidís poner un negocio centrado en el vinilo? 
- Desde que cumplí 12 años empecé a coleccionar música siguiendo el ejemplo de mis hermanos, para cuando llegue a la mayoría de edad tenía una gran colección propia y compraba discos en todas las disquerías de Capital Federal, pero nunca estaban todos los discos que quería y tampoco me atendían como debían por más dinero que gastara, además eran lugares de paso, como ir a un kiosko. Ahí fue cuando empecé a darle forma al proyecto de EXILES RECORDS. 

- ¿Cómo describís el mercado ligado al vinilo? Es decir, ¿quiénes sentís que son tus mayores clientes, como describirías el comprador actual de vinilo, por lo que ves y por lo que te comentan de sus gustos y búsquedas? 

- Mis mayores clientes son los turistas norte americanos y Brasileros, en esos países no es un requisito ser coleccionista para entender de qué se trata el vinilo. Tienen más gente, más música, mas discos... y están siempre paseando acá en Palermo. Los argentinos que compran discos son, principalmente, mayores de 40 coleccionistas de toda una vida que nunca van a completar su colección que saben disfrutar de comprar un disco en una disquería, gente de menos de 30 que ve en el disco un objeto de diseño, el formato original de su artista favorito y algo que le da a sus casas un toque diferente. Y después en menor cantidad chicos apenas salidos del colegio que  sienten curiosidad por las tapas gigantes y la locura de la aguja sacando sonido de un circulo de vinilo.

- ¿Como nace tu vinculo con el vinilo?
- Mi vínculo con el vinilo nace por mi hermano Juan que era Dj en el principio de los 90s. Tenía una colección de música de los 80s y techno que heredé y bueno así comencé. El primer vinilo que me compré fue Some girls de los Rolling Stones, la tapa de Warhol hizo su efecto. Desde ese día me enfermé con los Stones, me compro todos los que no tengo de ellos y los escucho y cuido mucho. También los uso cuando paso música cada vez. Después con el tiempo empecé a juntar música de estados unidos, Blues, Country, Folk y el principio del Rock. Y bueno esos son a los que más me apego, los del principio de los vinilos en Estados Unidos, el país que nos regaló la mayoría de la música que escuchamos, los modos de escucharla, y el dominio de la electricidad que hace que viaje por los cables hasta adentro nuestro.

- ¿Qué usos le das personalmente a cada uno de los formatos hoy y si sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que pueda ser hecha una recomendación de formas específicas en que cada uno aporta algo propio que el otro no da de ese modo?

- El cd es escuchar bien siempre. Es lo mas practico para Disk Jokeys. Es muy bueno que tienen lomos anchos que podes leer cuando tenés una colección muy grande. Se banca mejor el castigo y aunque es menos natural que el vinilo, es música libre de impurezas, dentro de sus reglas y limitaciones. El vinilo es diferente. Para mí tiene una explicación físico química. El sonido es aire en movimiento que pasa por una transducción para volverse una corriente eléctrica. Y luego otra transducción, cuando sale por el parlante de electricidad a aire en movimiento, para que nuestro cerebro eléctrico luego la interprete. El vinilo y la cinta no rompen con esa cadena mística. En cambio el cd, y demás formatos digitales, rompen la cadena, interpretando con el lenguaje de unos y ceros, sin tener en cuenta las limitaciones de muestreo de los formatos reducidos que afectan tímbricamente a la música escuchada notoriamente si la digitalización no está bien hecha.  Lo que ganan en practicidad, lo pierden en calidez, artesanía, y cualidades tímbricas originales. Además, si algún día te ponés a mirar una tapa de un vinilo, tenés la parte gráfica de la fonografía en su máximo exponente.

- ¿Cómo viviste personalmente la aparición del cd y el mp3? ¿Tenés alguna anécdota de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos novedosos en estas últimas dos décadas? 
- El cd es igual de genial que el vinilo para mí. Son inventos que van a estar siempre entre nosotros por sus cualidades únicas. Y porque aportan más de lo que pierden. El mp3: no lo considero parte de la revolución fonográfica, ya que es parte de algo mucho más groso e importante a nivel tecnológico. Es una revolución de información que va más allá de la música, más allá del arte, es simplemente un ejemplo de la revolución de información que trajo la computación e internet. Esta buenísimo, pero a veces uno piensa que por tener una determinada información disponible en su computadora, uno la conoce, la sabe y la disfruta como corresponde. Y no es verdad. Me canso de escuchar gente que le hablo de un disco y me contesta: "Sí, sí,  lo bajé", pero no se puso a escuchar bien la música o ni siquiera lo escuchó. Eso con el vinilo y el cd no pasa, porque lo pagás, te costó algo y entonces lo valorás, lo elegís, le dedicás el tiempo de ponerlo, darle play, mirar la tapa, leer los créditos. Yo, personalmente, me bajo música para conocer lo que después voy a vender o lo que me voy a comprar. También hago copias digitales de alta calidad de mis cds. 

- ¿Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en los setentas? ¿O tenés referencia por parientes o por haberlo estudiado el pasaje del vinilo a esos formatos?
- El cassete y el magazine no los viví, pero el cassette es tan groso como el vinilo, no hay nada de 1 y 0, nada extraterrestro o nano tecnológico, es bien humano como el LP. Y tiene también, como el vinilo, su sonido gastado en forma particular, eso que lo vuelve único. Creo no tuvo un renacimiento como el Lp, porque no tiene las tapas alucinantes y porque, por más que lo cuides, el sonido pierde la información de agudos rápidamente por la oxidación de las partículas de hierro en la cinta. El vinilo no tiene ese problema, si cae la calidad de su sonido, es por el mal trato.


- ¿En cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el lp es insuperable en ese aspecto, como muchos fans del vinilo sienten?

- Las tapas de los vinilos son cuadros y fotos, es una forma de arte adicional a la música que contienen, y sin ninguna duda es un aspecto clave de su éxito como invento. Todavía vendo discos que no van a ser escuchados por sus tapas increíbles. En la creación musical, me parece que ningún artista real condiciona su expresión a la implementación de su obra. Como en el arte plástico no influye en el camino de la obra si es una escultura, un collage o una foto o una pintura, un músico de los buenos no piensa una canción para tocarla en vivo o grabarla en tal o cual formato. Se estaría condicionando y pasaría de ser un acto artístico a uno comercial.

- ¿Qué ha aportado para tu conocimiento musical el estar al frente de una disquería de este tipo?

- En la disquería aprendo todos los días, es como ser constructor y trabajar en un corralón de materiales. Estás todo el día con gente que ama lo que vendes y mucha que lo usa para vivir. Escuchás música todos los días, la que preferís y la que prefiere otro. Me encanta pensar que me ayuda a ser un artista mejor, un mejor vendedor, una persona más culta y con ideas más diversas. 

- Hoy en día hay un regreso del vinilo a nivel oficial, en ediciones a precios más que considerables. No me refiero a los históricos que vos vendas, sino a las nuevas ediciones de grupos que editan discos en vinilo o discográficas actuales que reeditan material histórico a grandes precios. ¿Cómo vivís este tipo de ediciones, este comportamiento del mercado global en torno al vinilo? ¿Te trae recuerdos de la época en que había que comprar discos importados? ¿Qué lecturas hacés de este fenómeno y qué información tenés al respecto de la salida, el éxito o no que tienen estas ediciones?

- Las re-ediciones están increíbles. Es la oportunidad de tener un disco de 200 dólares a 150 pesos. Y mientras más grandes obras sean reproducidas y mientras más grandes obras haya disponible para la gente, mejor. Si se ponen a vender posters de Picasso y Van Gogh, sería lo mismo. Ahora re-editan los primeros de Bowie y un flaco en vez de tomarse 3 tragos en un boliche con música de mierda, se puede comprar una pieza original en el formato para el que fue creado. ¡Es groso eso! No me trae recuerdos, porque siempre existió en Argentina, porque tenemos mucha oferta de cosas nacionales de segunda, ¡no todas!, el amor por la cosa importada bien hecha que no podés tener. Pasa con la ropa, con los discos, con la comida, con todo. Y que sean caros es solamente por el tipo de cambio que tenemos. Si dividís "los precios considerables" que enunciás vos por 4, los vinilos esos que son asesinos, salen menos que la edición nacional de cd en cartón de Calamaro, que independientemente de su contenido, le falta mucho para llegar a ser la clase de objeto que es el primero. 

- ¿Cómo valorizás y ponés precio a los discos que vendés, con qué criterios, son personales, son de mercado?
- El precio a los discos se lo pongo respecto de mis otros colegas. En los discos nacionales uso el precio de Musimundo. Ya que me parece adecuado y deben tener gente estudiando los precios que ponen, ya que son una gran empresa. Y teniendo en cuenta que mi disquería es 480 veces mas copada, linda, cómoda y que atiendo mucho mejor que sus empleados, me deja mejor posicionado. Con las cosas importadas es diferente, porque tenés el precio de envío y aduanas que vuelven mucho más caros los productos. Entonces trato de mantener una relación coherente con el precio oficial de Amazon.com, que dejandome una ganancia mantenga satisfecho al cliente y prefiera comprarlo en mi disquería. Sobre los discos viejos de coleccion, me fijo en las otras disquerías, hay muchas buenas, 6 o 7, que están hace mas de 20 años. Trato de mantenerme en su rango de precios promedio, lo más lógico que se me ocurrió. Con la música de Estados Unidos originaria, la especialidad de mi tienda, discos que no se ven mucho en el mercado nacional, busco la misma diferencia que en los otros discos más populares en promedio, ya que no tengo muchas veces punto de comparación.

- ¿Cómo conseguís los discos? Vas a ferias y convenciones de vinilo?
- Los discos me los trae la gente al local, compro en mercados de pulgas, remates, voy a casas de gente, compro en el exterior donde hay un mercado de usados mucho más desarrollado y organizado y con 4309349 veces más oferta. Y bueno la otra mitad son cosas nuevas. Las convenciones de discos me parece que están buenas si son públicas, si están hechas para que gente normal cambie discos. No me cabe la gente que junta en la casa para vender en internet, y las convenciones pagas generan eso, la muerte de las disquerías, gente que no tiene idea de cómo es dar un servicio de calidad,  vendiendo hasta más caro que en las disquerías, ¡cualquiera! Todo bien si lo hacen con autitos Matchbox, pero con discos, arruinan la onda. La que hacen en Costa Salguero, en vez de ser privada debería organizarla el gobierno de la ciudad. Y que sea mucho más libre. Además, el que la organiza es millonario seguro, de esa gente que tiene acciones, empresas y quiebras.  A mí me gusta más que los discos los manejen los disqueros copados, que están desde el origen del formato en los ´50s.

- ¿Qué futuro le ves al formato?

El futuro del vinilo lo veo con cada vez más discos, pero hasta un punto. Va a crecer hasta llegar a la madurez y luego se va a quedar ahí, porque no da para más. Es una antigüedad... con onda y fabricación en masa. Lo que sí, seguro, todos los discos nuevos van a salir en vinilo. El futuro de la música, creo que cada vez va a ser más gratis, vas a encontrar todo lo que quieras en un teléfono o compu. Y van a desaparecer todos los Musimundos,  Yennys. Y vamos a quedar los disqueros grosos, van a aparecer otros más. Y cada vez va a haber más sellos pequeños, con pequeñas producciones, que sellos multimillonarios con sobre fabricación de discos y artistas de 15 minutos de fama. Ya es hora de que vuelva a ser como en el principio,  un cumulo de pequeñas industrias, por lo menos de a poco. Para terminar, el vinilo es un objeto de diseño industrial, de los mejores que hizo el hombre, el envase de los Rolling Stones. Y  lo que vendo para vivir. 


 

Adrián Arellano



- ¿Como nace tu vinculo con el vinilo?

- Mi vínculo con los vinilos nace desde que tengo uso de razón. El formato que se escuchaba en casa era vinilo, ni siquiera cassettes ni magazines. Recuerdo que había muchos simples de 7 pulgadas (los discos que son más pequeños y entran de 1 a 2 canciones por lado) y en menor cantidad, discos de 12 pulgadas (los LP -Long Plays o Larga Duración-). Los LPs eran en su mayoría de Jazz y en menor cantidad Folklore y Pop. Al tener tantos simples me hace pensar que en casa mucho no se la jugaban por otro estilo musical ya que hay que recordar que los simples se editaban antes que los LP y si los simples vendían muchos indicaba que el LP iba a tener muy buenas ventas también. Era un modo de “testear” el producto.


- ¿Los primeros discos que tuviste fueron de tus padres o algún pariente? ¿Cuál fue el primero disco en vinilo que compraste?

Los discos que tengo y conservo eran de mi padre y algunos de mis tíos paternos. Mi primer vinilo fue de Los Beatles el doble “Past Masters Volumen 1 y 2” Edición Argentina de 1988. Hoy, esa edición en CD, se vende por separado (Vol 1 y Vol 2 aparte).


- ¿Cuáles son los discos que más atesoras en vinilo?

- Es difícil… Los discos que más atesoro son varios ya que como coleccionista hay mucho material para disfrutar y cada uno guarda su historia…  Uno es la edición original de “Artaud” (1973) de Luis Alberto Spinetta, el disco deforme es una pieza de colección, me atrevería a decir que es la figurita difícil para todo coleccionista. Y lo atesoro mucho por el estado impecable en que se encuentra tanto la tapa como el vinilo y el libro interno. Otro disco es "The Dark Side of the Moon" de Pink Floyd en una Edición Limitada inglesa (Original Master Recording del ´79 editado bajo el sello Mobile Fidelity Sound Lab). Promocional de la edición del ´73 grabado directamente de la cinta Master original por lo que tiene un sonido mejor que el vinilo editado en el ´73. Como es la edición inglesa no tiene los posters ni calcos ya que ese pack salió originalmente en la edición USA. Con el centro antiestática y con el insert original de Mobile Fidelity Sound Lab. Grabado en Inglaterra, prensado en Japón. Después internacionalmente toda la discografía oficial de los Beatles, de Queen, de Pink Floyd. Nacionales los que más atesoro son los de Riff, Pappo´s Blues, Aeroblus, Manal y los vinilos de Mandioca Underground y los de La Pesada del Rock And Roll.


- ¿Podés explicar para el neófito cuál es la diferencia básica a nivel sonoro entre el vinilo, el cassette, el cd y el mp3 y por qué elegís al vinilo?

Hay que tener presente y recordar que el mejor soporte es la cinta, por eso los grandes estudios de grabación siguen usando la cintas de 2 pulgadas ya que mantiene una gran calidad sonora. El cassette es cinta, pero al ser su ancho mucho menor al que usan las grabadoras discográficas la calidad también es menor (1/4 de pulgada). El vinilo por otro lado está grabado analógicamente y el disco “master” (el que luego se va a usar para su prensado) se va grabando o “tallando” por vibraciones que el sonido va trasmitiendo a una púa de corte que suele ser de Zafiro. La grabación tiene que respetar una curva de ecualización RIAA y al ser análogo, no pasa por ningún sistema digital que altere su frecuencia, su calidad y su calidez, los cual hace que mantenga unos graves y agudos con una profundidad única. El CD revolucionó por su tecnología y por su aparente calidad sonora y de hecho hay CDs de mayor calidad sonora que los CDs comunes que uno compra en una disquería y se llaman Super Audio CD (SACD) que permite un rango de frecuencia aún mayor que el CD común. Pero hay algo que no todos tienen en cuenta al enfrentarlo al vinilo. Cada formato, para dar fe de su calidad, debe ser probado en sistemas de Alta Fidelidad (Hi-Fi) y muchos descartan al vinilo porque tienen el recuerdo de haberlos escuchado en la vieja Winco de la abuela; y ahí está el error. Y el MP3 es la misma tecnología “pateando en contra” de lo que acabamos de llamar Alta Definición, es muy cómodo, está al alcance de todos pero, en lo que a calidad respecta, el sonido es literalmente descuartizado. La frecuencia del sonido es recortada, re-ecualizada y comprimida para poder tener en algo del tamaño de un encendedor varias colecciones completas de las bandas que se nos  ocurra. Suena asombroso sí… para a un costo muy grande. Elijo el vinilo porque mantiene, más allá de su arte de tapa, en su sonido una calidad y calidez que no se encuentra en otro formato y se disfruta de un sonido verdaderamente profundo.


- He visto en la página del programa que nunca está la intención de denostar algún formato, ni siquiera al tan criticado mp3, podés comentar qué usos le das personalmente a cada uno de los formatos hoy y si sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que pueda ser hecha una recomendación de formas específicas en que cada uno aporta algo propio que el otro no da de ese modo?

- Desde ya que no criticamos ningún formato. Lo que hacemos, pasando vinilos en el programa de radio, es reivindicar ese formato y a la vez dar a conocer a los chicos que nunca tuvieron la oportunidad de tener o escuchar un vinilo. Es interesante recordar que inicialmente los discos fueron creados para musicalizar al cine cuando todavía era mudo (ojo, los de pasta, no los de vinilo). Hay que mentalizarse que cada formato ocupa un espacio que el otro no lo puede cubrir... los nuevos formatos lo que lograron fue darle a la gante la practicidad que hoy en día uno necesita y todo se consigue a la velocidad que la misma vida nos lleva. Respecto a que uso le doy cotidianamente, nunca dejé de escuchar vinilos y hoy en día el 85% de la música que escucho es en vinilo. El mp3 es ideal para el tren, micro, bondi, es una compañía que le ponés “play” y te olvidás. Al vinilo le tenés que prestar atención, dar vuelta de lado, es ser parte de una sesión de música, la música la ves, la tocás, la vivís.

- ¿Como viviste personalmente la aparición del cd y el mp3? ¿Tenés alguna anécdota que te suente ahora interesante e ilustrativa de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos novedosos en estas últimas dos décadas?

- Como toda novedad, la llegada del CD fue como estar viviendo una película futurista. Recuerdo que compré mis primeros CDs y todavía no tenía con que reproducirlos. Mis primeros CDs fueron “Jailbreak” (AC/DC), “Sonic Temple” (The Cult) y Riff en vivo en Obras. Una anécdota fue que después de mucho tiempo conseguí tener toda la discografía de los Beatles, mas rarezas, compilados, en vivo, en fin, eran como 40 cassettes en un cajón exclusivo de los Beatles y cuando sentí que había cumplido esa “meta” aparece el CD... es por eso que no tengo ni un solo CD de los Beatles. Después aparecieron las masterizaciones, las re-masterizaciones, las ediciones con un bonus track y no podés caer en esa. Termina siendo absurdo. El mp3 fue novedoso y ganó mucho terreno porque justamente formaba parte de un sistema en el cual uno cada vez estaba más metido,  involucrado y dependiente: la PC.


- ¿Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en los setentas?

El magazine no llegué a vivirlo. Los cassettes si y todavía tengo muchos guardados. De muchas marcas y características como de Cromo etc. y casi 20 años después, reproducidos en un buen equipo de audio, suenan excelente.


- ¿En cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el LP es insuperable en ese aspecto, como muchos fans del vinilo sienten?

- Cada tapa de un vinilo es un cuadro. Tiene el espacio ideal para que el artista pueda desplegar su arte, ya sea una fotografía, un montaje o una pintura. Para mí el ejemplo más claro es la tapa del primer disco de Almendra (1970). Esa tapa fue dibujada por el mismo Spinetta y a esa portada solo le falta ponerle un marco y colgarlo en una pared, es perfecta. “Sticky finguers” (1971) de los Stones es otra demostración del despliegue del arte. Esa misma tapa en CD, por naturaleza, no tiene el mismo impacto. “Sgt. Pepper...” (1967), en su tapa ultracolorida, tiene más de 50 personalidades; hoy en día no creo que haya alguien que se le ocurra poner a más de 50 personas en una superficie de 12 x 12cm. Además fue uno de los primeros vinilos en tener en su contratapa las letras de las canciones.


- ¿En qué sentís que repercutió a nivel del universo de la creación musical, pienso desde la lógica del artista enfrentado a la grabación de su material, el pasaje del simple al LP y ahora el cd y el mp3?

Existe toda una vida de distancia entre esos pasajes. También cambió el modo en que los artistas hoy en día graban. Deep Purple en “Machine Head” (1972) por ejemplo lo grabaron en los pasillos de un hotel abandonado en Suiza. Todos los instrumentos fueron tomados en directo y si alguien se equivocaba o fallaba, había que repetir toda la toma desde cero. Hoy en día cada músico tiene la posibilidad de grabar su pista en el país donde se encuentre, se envía dicha pista por Internet al estudio y ahí se masteriza el material sin necesidad que los músicos si quiera se vean las caras. Respecto al artista, el compromiso frente al micrófono en el estudio de grabación debe ser el mismo, el soporte es lo que cambia por lo que al artista no debería afectarlo. De hecho músicos argentinos como JAF, Adrián Barilari o Boff ni pasan por el CD ya que sus últimas producciones fueron grabadas y editadas en mp3 y la descarga del mismo es gratuita.


- ¿Podés contarme el origen del programa de radio? ¿Y cómo fue que sostuvieron hasta ahora, casi dos años según calculo, un proyecto comunicacional de este tipo?

- La idea de 33RPM nació un día que llegué a Radio Quasar para hacer un programa de humor en el que participaba. Siempre iba a la radio con algún vinilo bajo del brazo ya que compraba algunos a la vuelta de la radio. Una tarde le dije a uno de los dueños de la radio que instale una bandeja para poder pasar música en vinilo y no en mp3. La idea fue muy bien recibida y la contraoferta fue hacer un programa exclusivamente de vinilos. Al principio la idea era un programa de 1 hora, luego fueron 2 y hoy en día el programa es de 3 horas (y sentimos que nos quedamos cortos). Llegamos a hacer especiales de 7 horas y estamos programando una maratón de 24 horas de vinilos donde los coleccionistas, amantes de este formato y músicos amigos como Claudia Puyó, Gady Pampillón, Davis Pitufo Ros y Boff entre otros, van a ser parte de la maratón. El programa comenzó entonces siendo una idea para uno pocos “locos” y hoy en día hemos llegado a saturar el servidor. Hay mucho trabajo de prensa, mucho trabajo en redes sociales pero por sobre todas las cosas, hay espontanedidad, mucha química, amor por la radio, por los vinilos y por la música.


- ¿Qué te ha aportado para tu conocimiento musical el estar al frente de un programa de este tipo?

- Tanto yo,  Adrián Arellano, como el co-condutor de 33RPM, Germán Alfaro, sentimos que el aporte que nos dió el programa fue mucho. Dado que incursionamos en casi todos los géneros musicales, Clásica, Tango, Blues, Jazz, Rock, Pop, Dixie, Bandas de sonido, el trabajo de búsqueda que hacemos, además de los conocimientos propios adquiridos, es casi infinito. Conocimos muchos artistas y re-descubrimos muchos otros. Y muchos discos que uno tiene en vinilo, no los encontrás en mp3 en la web, ni fueron editados en CD, así que mostrar ese material es doblemente gratificante.


- Hoy en día hay un regreso del vinilo a nivel oficial, en ediciones a precios más que considerables. ¿Cómo vivís este tipo de ediciones, este comportamiento del mercado global en torno al vinilo? ¿Te trae recuerdos de la época en que había que comprar discos importados? ¿Qué lecturas hacés de este fenómeno y qué información tenés al respecto de la salida, el éxito o no que tienen estas ediciones?

- Bueno, en realidad el vinilo nuevo (cerrado) es el que tiene el verdadero valor de venta (que hoy en día suele ser de u$s 40 promedio, según edición y procedencia). El resto de los vinilos que uno suele encontrar en las casas de vinilo donde en su mayoría son usados, el precio es muy relativo. El precio en este caso se lo pone el comprador masque el vendedor. Es por eso que vamos a encontrarnos con el mismo disco a $25 en una casa y el mismo en el mismo estado a $150 en otra; y ambos discos se venden. Lo errado es que uno pague un vinilo a precio “turista” pero es como todo, si los ponen a ese precio es porque hay gente que lo paga. El vinilo viene acompañado de cierta nostalgia dado que es un formato ligado íntimamente a décadas anteriores y a pesar de estar de vuela en el mercado la gente le sigue llamando la atención cuando vas por la calle con un vinilo. Es más, ni dudan en pararte y empezar a preguntarte acerca de ese disco y ellos empiezan solos a contarte sus historias de chicos cuando los escuchaban en los combinados. Tiene una magia increíble y no creo que dentro de muchos años pase lo mismo con el CD o con otro formato. Las nuevas ediciones en vinilo en el mundo son muy bien recibidas. De hecho ha aumentado notablemente en los ultimos años la venta vinilos y por el contrario bajó notablemente la venta de CDs. Pero no hay que confundirse, el vinilo no le quita ventas al CD, el mp3 de alta calidad y las descargas son las que hacen que la gente no desembolse una cantidad de dinero en CDs importados que se consiguen a precios bastante elevados a mi parecer.  

 - ¿Cómo te manejás con el tema de las descargas de internet, de los blogs de discos antiguos y con la revolución digital en sí, qué utilizás, qué no, qué futuro le ves a este mundo sonoro digitalizado?
- Ya no descargo música de  la Net. Hace que pierda la magia y la importancia que la música merece. De hecho borré de mi PC todo programa de descargas. Si necesito buscar algo o escuchar algún disco específico para ver si vale la pena, o no, conseguir en vinilo uso el Spotify donde puedo escuchar prácticamente lo que sea. El futuro va a seguir siendo digital. Los DJ tuvieron que adaptarse también a estas épocas y hay pocos que trabajan con vinilos, ya todo pasa por el CD y hasta mp3. Pero es como que un guitarrista toque la guitarra con guantes de lana. No tenés la misma sensibilidad, no sentís que la música pasa por tus manos. Da una sensación que lo digital enfría al sentimiento, pero es una apreciación muy personal.


- ¿Qué percepción te ha dado el programa y la revista, como experiencia de trabajo, para saber cómo funciona hoy el público melómano con respecto al vinilo?

- Tanto en los oyentes como en los lectores se da en común algo. Todos respetan los distintos formatos y hay un gran interés en saber qué es lo nuevo que sale en el mercado. Muchos oyentes entraron en el mundo del vinilo a través de escuchar el programa y es muy gratificante el haber contagiado esa pasión. Muchos nos escriben buscando discos puntuales o reemplazos de piezas como púas, cápsulas etc. y ahí donde también colaboramos con ellos en la búsqueda. Asimismo es que recibimos consultas de Chile, Uruguay, Perú, México, República Dominicana, España y tanto trabajo y buena predisposición para con todos nos ha puesto como referentes lo que nos llena de orgullo y alegría. El programa de radio va camino a los 2 años y la revista 33RPM Magazine, de edición mensual digital y gratuita. Lleva 9 meses, ambos cada vez con más adeptos en todo el mundo.


- ¿Cómo consiguen el material que difunden? Son colecciones personales de larga data de sus miembros? Y para seguir buscando material, van a ferias de usados, donde se abastecen?

- El material que usamos para el programa pertenece a mi colección personal. Hay discos que heredé de mi padre hasta ediciones en 180grs. limitadas nuevas del 2009. También muchos oyentes y amigos coleccionistas aportan material muy interesante para nutrir aún más el programa. Eso es lo que lo hace también interesante al programa; porque no es nuestro, el programa es de todos. Siempre recorremos todas las ferias, casas de vinilos y rincones, estemos donde estemos. Hay que estar al tanto de los precios y del material que anda dando vuelta. Además siempre hay que estar porque donde menos lo esperás podes cruzarte con ese disco que tanto deseas.


 - Si tuvieras que definir en pocas palabras a los discos en vinilo, ¿qué dirías?
- Para mí es el formato ideal para disfrutar la música. Abrir un buen vino, ponerte cómodo, buena compañía, elegir un buen disco y a disfrutar.



  
Marcos Martín



-¿Cómo nace tu vinculo con el vinilo? 
- Mi afición por los vinilos, fue muy reciente, nació hace un par de años atrás en el 2008 en un viaje a Buenos Aires, ya traía conmigo un sentimiento por el vinilo, por el hecho de ser algo histórico mucha gente le da poco valor a las cosas del pasado. En Buenos Aires recorrí un par de tiendas ya históricas, averigüé sobre el tema, conseguí algunos contactos y ahí empezó todo, actualmente mi colección no cuenta con una cantidad infinita de discos pero le tengo mucho amor a los que tengo y al coleccionismo, fue amor a primera vista y esto recién empieza. 


-¿Los primeros discos que tuviste fueron de tus padres o algún pariente? ¿Cuál fue el primero disco en vinilo que compraste? 

- En casa había algunos discos, de los pocos que se pudieron rescatar, mi papá tenía muchos que fueron desapareciendo de casa con el tiempo y los que quedaron los heredé aunque una cantidad muy mínima y en mal estado, los primeros discos que me compre fueron Wish you where here, Animals y The Wall de Pink Floyd, en una disquería en Capital Federal. 


-¿Cuáles son los discos que más atesoras en vinilo? 

- Sin dudas diria que todos, todos tienen algo especial, pero los que más valoro es el primer LP de Los Intocables una de las primeras bandas ska de Argentina y un Simple de la banda Beat uruguaya Los Shakers con su hit “Rompan Todo”. 


-¿Podés explicar para el neófito cuál es la diferencia básica a nivel sonoro entre el vinilo, el cassette, el cd y el mp3 y por qué elegís al vinilo? 

Ese un gran tema realmente, hay muchas cosas técnicas de por medio, como la compresión de audio, y otras cuestiones de las cuales no estoy interiorizado, no es que uno sea mejor que el otro, cada uno tiene sus cosas, pro y contras, pero creo que es simple, el audio en formato digital por más preciso que sea no tiene el cuerpo y alma que tiene el audio analógico y eso se nota bastante ahora, por ejemplo muchas bandas que tienen la posibilidad, acceden a la grabación analógica, para obtener un sonido más puro. 


- ¿Podés comentar qué usos le das personalmente a cada uno de los formatos hoy y si sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que pueda ser hecha una recomendación de formas específicas en que cada uno aporta algo propio que el otro no da de ese modo? 

- Por comodidad y movilidad soy consumidor de la música en mp3, para sacarme de apuros en cualquier lugar, por comodidad, música en mejor calidad, en casa pongo algún LP o un cd en su defecto, suelo darme tiempos para escuchar bien algún disco, uno pocas veces llega a poder disfrutar música en un mp3, recomiendo un buen sillón, amigos y un lp sonando de fondo. 


- ¿Cómo viviste personalmente la aparición del cd y el mp3? Tenés alguna anécdota que te suene ahora interesante e ilustrativa de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos novedosos en estas últimas dos décadas?  

- Por mi edad, 21, no tuve esa suerte de tener a amoldarme a la tecnología que se venía en esas épocas, yo nacía y el cd hacia su aparición. Pero por ejemplo me toca vivir la era de la música en formato digital con el nacimiento del mp3 y la batalla entre disqueras, bandas e Internet. Que pienso que es un poco similar a lo que sucedió en aquellas épocas. 


- Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en los setentas? 

- No, nunca preste tanta atención a ese tipo de formatos, con el magazine nunca tuve oportunidad de escuchar uno creo que tuvieron una vida muy efímera y no tan importante, la aparición del cassette me parece un poco similar a la del mp3 por la movilidad y por la libertad de que uno podía grabarlos y regrabarlos. 


- ¿En cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el lp es insuperable en ese aspecto, como muchos fans del vinilo sienten? 

- Totalmente, cada tapa de un LP tiene un valor especial, como si fuera un cuadro valioso, no solo pasa por el sonido sino que también por lo que uno puede ver materialmente, hoy en día muy pocos artistas dan importancia en sus tapas, al menos puedo notar eso, además de que en aquellas épocas la cuestión era mas artística para los diseñadores, sinceramente hasta ahora no vi un disco actual que me impacte su arte de tapa. 


- ¿En qué sentís que repercutió a nivel del universo de la creación musical, pienso desde la lógica del artista enfrentado a la grabación de su material, el pasaje del simple al LP y ahora el cd y el mp3? 

- Pienso que el artista fue amoldándose con el paso del tiempo a los distintos formatos de audio sin problemas, ahora con la aparición del mp3 e Internet es un poco más difícil para el artista por el hecho de tener ganancias con su música, también un gran problema para las disqueras. De a poco se va formando un lazo entre el artista y las nuevas formas de promocionar su música en novedosos formatos, creo que eso no repercute tanto en la creación musical del artista. 


- ¿Cómo nace tu afición de coleccionista? Y ¿cuál dirías que es el signo mayor del verdadero coleccionista? ¿Tenés relación con otros coleccionistas de vinilos? ¿Se juntan a escucharlos?  

- Mi afición nació por el amor que tengo a las cosas del pasado, me gusta coleccionar objetos que fueron parte del pasado, de nuestra historia, entre esos el Vinilo, yo creo que el signo mayor de un coleccionista es la pasión y la dedicación, actualmente tengo bastante contacto con otros coleccionistas en mi provincia y en provincias vecinas, la verdad que no he tenido el gusto de poder escuchar algún disco con un colega, siempre los escucho con amigos curiosos, o mi papá. 


- Hoy en día hay un regreso del vinilo a nivel oficial, en ediciones a precios más que considerables. ¿Cómo vivís este tipo de ediciones, este comportamiento del mercado global en torno al vinilo? ¿Te trae recuerdos de la época en que había que comprar discos importados?

¿Qué lecturas hacés de este fenómeno y qué información tenés al respecto de la salida, el éxito o no que tienen estas ediciones? 

- De a poco se ve el regreso del LP y me parece muy positivo que los artistas recurran a ese formato nuevamente, lo que le da un toque especial a un disco de estas épocas, pasan a ser reliquias de esta era, al menos yo lo considero así, por ahora los precios no son tan bajos porque las producciones son en cantidades limitadas y exclusivas, pero de a poco muchos más se animan, según me informaron pronto se reactivara una vieja e histórica fabrica de LP en Brasil, que según dijeron se fabricaran alrededor de 40 mil discos por mes, exclusivos para Argentina, Chile y Uruguay. 


- ¿Cómo te manejás con el tema de las descargas de internet, de los blogs de discos antiguos y con la revolución digital en sí, qué utilizás, qué  no, qué futuro le ves a este mundo sonoro digitalizado? 

- La verdad que sin problemas, es una puerta a mucha música que uno desconoce y una gran ayuda para cuando uno se acuerda de un disco que hace mucho que no escucha, vas y lo descargas al instante, cada vez hay mas melómanos subiendo discos inconseguibles, clásicos, me gusta descubrir y conocer mucha música de épocas pasadas y de esta era, para los artistas de ahora es una gran manera de promocionarse al mundo con la libertad que uno desee sin tener fronteras. 


- ¿Cómo conseguís el material de tus colecciones? ¿Tienen existencia de larga data? Y para seguir buscando material, ¿vas a ferias de usados, por ejemplo? ¿Podés contarme dónde y cómo te abasteces? 

- Hasta ahora básicamente, el Internet se volvió la herramienta principal para eso, paso varias horas de vez en cuando buscando rarezas, joyitas, discos editados recientemente, buenos precios y calidad, así conocí mucha gente increíble de todo el país con el mismo sentimiento y vamos recomendándonos cosas, otras personas que venden discos, así se arma una red de amigos con la misma pasión. 


- ¿Cómo definirías en pocas palabras a los discos en vinilo? 

- Los vinilos son una puerta a los sonidos del pasado y a la nostalgia.





 

Víctor Ortiz




- ¿Cómo nace tu vínculo con el vinilo?
- Cuando chico, en casa de mis tíos, que tenían un WINCOFON. Es el primer vinculo que recuerdo. Alguno de esos discos que sobrevivieron de la discoteca de mis tíos, los tuve mucho tiempo después. El primer vinilo que tuve lo compré yo, fue Live at the Hollywood Bowl, un EP en vivo de THE DOORS.

- ¿Cuáles son los discos que más atesoras en vinilo?
- Es difícil decidir, cada uno tiene su historia, pero creo que de todos elegiría Desatormentándonos, de Pescado Rabioso, que es uno de esos discos que eran de mis tíos. Y aparte es un gran disco. Soy fan del Flaco Spinetta. 

- ¿Podés explicar la diferencia básica a nivel sonoro entre el vinilo, el cassette, el cd y el mp3 y por qué elegís al vinilo?

- A mí me da una sensación de profundidad sonora que otros formatos no tienen. Pero ojo, que no soy un fundamentalista y también aprecio ciertas ventajas del cd. También tengo una buena colección y no descarto las posibilidades del mp3.


- ¿Qué usos le das personalmente a cada uno de los formatos? ¿Sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que pueda ser hecha una recomendación de formas específicas en que cada uno aporta algo propio que el otro no da de ese modo?

- La aparición del CD nos dio la posibilidad de transportarlo mas fácil y  requiere menos cuidado que el vinilo. Y del mp3 me parece bárbaro la posibilidad de transportar tanta música en un aparatito tan pequeño. No me imagino de viaje con mi colección de vinilos. (Risas)

- ¿Cómo viviste personalmente la aparición del cd y el mp3? ¿Tenés alguna anécdota de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos novedosos en estas últimas dos décadas? 

Creo que la aparición del CD fue toda una revolución. Te confieso que, por un tiempo, me olvidé de los vinilos. Y el mp3 lo asocio más al acercamiento mío a la computadora.

- Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en los setentas?

- Del magazine tengo un recuerdo muy vago, no soy tan viejo (risas). Y el cassette fue el primer formato que compré, pero no viví la aparición.


- ¿En cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el lp es insuperable en ese aspecto, como muchos fans del vinilo sienten?

- Si me das a elegir cuál es el motivo por el que colecciono vinilos, me parece tan importante el arte de tapa como el sonido.


- ¿En qué sentís que repercutió a nivel del universo de la creación musical, pienso desde la lógica del artista enfrentado a la grabación de su material, el pasaje del simple al LP y ahora el cd y el mp3?

- Me parece bárbaro el uso de la tecnología, aunque el verdadero valor está en la creación del arte. Todavía no se inventó una maquina que te enseñe a crear.

- ¿Cómo nace tu afición de coleccionista? Y ¿cuál dirías que es el signo mayor del verdadero coleccionista? ¿Tenés relación con otros coleccionistas de vinilos? ¿Se juntan a escucharlos? 
- La verdad que coleccionista me siento hace muy poco, simplemente me gusta la música y siempre me gustó tener material e información de las bandas o solistas que me gustan. Creo que el signo mayor es la búsqueda constante y esa cosa medio inconformista de que nunca tenemos todo lo que queremos. Hace poco me empecé a relacionar con coleccionistas. Pero siempre me gustó juntarme a escuchar música y en un tiempo era el único formato que manejábamos y no porque éramos coleccionistas sino porque era el vinilo o el cassette los únicos que existían.

- Hoy en día hay un regreso del vinilo a nivel oficial, en ediciones a altos precios. ¿Cómo vivís este tipo de ediciones, este comportamiento del mercado global en torno al vinilo? 

- Me parece fantástico tengo varias ediciones nuevas, sobre todos las ediciones en 180 gr. me parecen geniales, porque respetan el arte de tapa original y sobre todo de aquellas bandas que sacan sus nuevos trabajos en este formato. Recomiendo Black Ice, de  AC/DC, uno de los mejores discos, no sólo a nivel musical, sino también a nivel sonido. ¡Te vuela la peluca!. Lo del precio es todo un tema, es el problema que tenemos po vivir en el tercer mundo. 

 - ¿Cómo te manejás con el tema de las descargas de internet, de los blogs de discos antiguos y con la revolución digital en sí, qué utilizás, qué no, qué futuro le ves a este mundo sonoro digitalizado?
- La música en Internet está buena, porque abre el abanico de posibilidades. Y, como te decía antes, hay que sacar provecho de las ventajas que da la tecnología. 


- ¿Cómo conseguís el material de tus colecciones? 
Tengo discos que compré hace años, cuando era prácticamente el único formato que existía, otros que me regalaron, tengo algunas disquerías que suelo visitar y también compro por Internet en sitios como Mercado libre o Ebay

- ¿Qué dirías de los discos de vinilo si tuvieras que definirlos en pocas palabras? 
- ¡Una pasión!


2 comentarios:

malevil dijo...

no solo un hermosor la nota sino la pasión que se siente en cada linea... gracias Diego! Ojalá podamos seguir participando de esto es verdaderamente un placer y como bien supo describir una oyente "...es una caricia para el alma..."

Abrazo fuerte ! Adrian (o Ariel jjajaja)

Ale Gallo Negro dijo...

Escuchar la mínima fritura ya carga de una nostalgia al momento propio de la música misma, es sentarse ahí y dejarse envolver por sus surcos.

Poner un vinilo no es lo mismo que poner música de fondo, es un ritual propio, íntimo, de conexión con los músicos detrás del disco.

Y es algo perfecto que la gente esté volviendo a esa raíz, le hace bien a la música. Por suerte hay gente que nos sigue mostrando esa esencia, y compartiendo con los que ya sabíamos y con los que desconocen el placer de escuchar música, algo que a veces se pierde de vista.