“Hacía sus discos como un pensador elabora sus
reflexiones”
26.9.10
Chico César
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Chico César
20.9.10
Tendencias
Lejos
de haber desaparecido, el viejo vinilo está
conviviendo honrosamente con el mp3 y las descargas por Internet. Si bien nunca
dejó de ser apreciado por DJs y coleccionistas, actualmente fue revalorizado
por las grandes discográficas.
Diego Oscar Ramos - Rumbos - 2010
Mucho
antes que su formato, lo que importa verdaderamente es la música. En eso
estaremos seguramente todos de acuerdo, pero hay que saber que una buena parte
del placer de los contenidos musicales está en el formato. En ese sentido, ni
el auge del mp3 ni las descargas legales o ilegales de música por Internet han
hecho que se pierda del todo la relación de los sonidos con sus referentes de
imagen e información. Por eso es que los discos de vinilo, como
objeto material cuyo tamaño permite la reproducción en sus tapas de fotos de alta calidad y
por el sonido específico que se logra imprimir en ellos, parece tener hoy una
supervivencia y un futuro que se presupone hasta mayor que la del CD. Y si fue
el disco compacto el que hizo desaparecer al cassette y llevó al disco a los anticuarios
durante las dos últimas décadas, también se ha dado en estos últimos años un
proceso contrastante, muchos se resistieron a jubilar a sus vinilos, por
cuestiones emotivas y técnicas. Hoy no sólo hay ferias de vinilos, disquerías
especializadas y hasta programas radiales dedicadas al vinilo.
También las grandes discográficas han vuelto a hacer ediciones especiales de
algunos artistas, históricos y actuales. El vinilo, que
nunca se fue, asoma la cabeza como nunca, para seguir girando a 33 revoluciones
por minuto.
Expertos
emotivos
“Al ser
análogo, el vinilo no pasa por ningún sistema digital que altere su frecuencia,
su calidad y su calidez, lo que hace que mantenga unos graves y agudos con
profundidad única. El CD revolucionó por su tecnología y su aparente calidad
sonora, de hecho hay algunos de mayor calidad sonora, los Súper Audio
CD”, explica Adrián Arellano, coleccionista de vinilos y creador de 33RPM, un programa musical
vía Internet, donde sólo se utiliza música en vinilo. Para
el especialista, un detalle que debe tenerse en cuenta es la fuente tecnológica
que genera la escucha: “Cada formato, para dar fe de su calidad, debe ser
probado en sistemas de Alta Fidelidad o Hi-Fi y muchos descartan al vinilo porque
recuerdan haberlos escuchado en la vieja Winco de la abuela”. “Elijo el vinilo porque
mantiene en su sonido una calidad y calidez que no se encuentra en otro formato
y se disfruta de un sonido verdaderamente profundo”, agrega Adrián, antes de
aportar una comparación de interés: “El MP3 es muy cómodo, está al alcance de
todos, pero el sonido es descuartizado, la frecuencia es recortada,
re-ecualizada y comprimida para poder tener varias colecciones completas de las
bandas que se nos ocurra en algo del tamaño de un encendedor. El
costo es muy grande”. Para Marcos Martín, coleccionista tucumano, con apenas
dos años en el arte de atesorar discos, el tema de los formatos es
relativo: “No es que uno sea mejor que el otro, cada uno tiene sus pro y
contras, pero creo que el audio en formato digital, por más preciso que sea, no
tiene el cuerpo y alma del audio analógico y eso se nota bastante ahora, que
muchas bandas que tienen la posibilidad, acceden a la grabación analógica, para
obtener un sonido más puro”.
Usuarios
vinílicos
Para
Paco Gallardo, la pasión por el vinilo lo
lanzó directamente a lograr el sueño de tener una disquería propia, EXILE´S RECORDS, a la que llegó
luego de dejar un trabajo de esos que solemos llamar estables, en la industria
de la construcción, pero que en su caso fueron el pasaporte para vivir de lo
que realmente ama. “Desde que cumplí 12 años empecé a coleccionar música
siguiendo el ejemplo de mis hermanos, para cuando llegué a la mayoría de edad
tenía una gran colección propia, compraba en todas las disquerías de Capital,
pero nunca estaban todos los discos que quería y tampoco me atendían como
debían”, cuenta hoy, que tiene como pilar de su negocio el conocer bien lo que
vende y el hacer un culto al encuentro en su local. “Mis mayores clientes son
los turistas norteamericanos y brasileros, en esos países no es un requisito
ser coleccionista para entender de qué se trata el vinilo,
tienen más gente, más música”, dice el fan de los Rolling Stones cuyo disco más
respetado ha dado nombre a su local. Esto siente sobre sus clientes locales:
“Los argentinos son principalmente mayores de 40 años, coleccionistas de toda
una vida, que nunca van a completar su colección y saben disfrutar de comprar
un disco en una disquería, también gente de menos de 30 que ve en el disco un
objeto de diseño y algo que le da a sus casas un toque diferente. Por último,
chicos apenas salidos del colegio, que sienten curiosidad por las
tapas gigantes y la locura de la aguja sacando sonido de un círculo de vinilo”. Los
consumos son bien variados y los compradores son fuente de información
continua: “En la disquería aprendo todos los días, estás todo el día con gente
que ama lo que vendés y mucha que lo usa para vivir, me encanta pensar que me
ayuda a ser un artista mejor, un mejor vendedor, una persona más culta y con
ideas más diversas”.
Con el
mismo entusiasmo, Arellano hace su programa radial hace dos años, a puro vinilo, pero
sin denostar nunca a los demás formatos. “No criticamos ninguno, reivindicamos
al vinilo y a la vez lo damos a conocer a los chicos que nunca
tuvieron la oportunidad de tenerlo o escucharlo, hay que mentalizarse que cada
formato ocupa un espacio que el otro no lo puede cubrir, los nuevos lograron
dar la practicidad y velocidad que hoy en día uno necesita”, cuenta el
productor radial, que pronto regresa a su pasión: “Cotidianamente, el 85% de la
música que escucho es en vinilo, el mp3 es ideal para el tren,
micro, bondi, es una compañía que le ponés play y te olvidás, cuando al vinilo le
tenés que prestarle atención, dar vuelta de lado y ser parte de una sesión de
música, que ves, tocás y vivís”. El programa y la revista especializada que
también publica en la web, le dieron una perspectiva de lo que se busca en
el vinilo.
Magia
inalterable
“Tanto
en oyentes como en lectores, todos respetan los distintos formatos y hay un
gran interés en saber qué es lo nuevo que sale en el mercado, muchos oyentes
entraron en el mundo del vinilo por escuchar el programa
y otros nos escriben buscando discos puntuales o reemplazos de piezas como púas
o cápsulas”, cuenta Arellano, que recibe consultas de todo Sudamérica y España,
lo que le sirve de muestra de un interés global, que se expresa también en
ediciones en vinilo que los propios sellos grandes están haciendo de discos
históricos y novedades, ofreciendo versiones para consumidores específicos.
“Las reediciones están increíbles, es la oportunidad de tener un disco de 200
dólares a 150 pesos, si se ponen a vender posters de Picasso y Van Gogh sería
lo mismo, ahora editan los primeros de David Bowie y un flaco, en vez de
tomarse 3 tragos en un boliche, se puede comprar una pieza original. En el
formato para el que fue creado”, comenta Gallardo.
Para
Arellano, el precio de venta, salvo las ediciones nuevas que rondan los 40
dólares, se regula por el mercado, donde una misma pieza puede valer de 25 a
150 pesos. Como pasa con otros coleccionismos y consumos, aquí, quien encontró
un objeto que realmente quiere, deja de pensar en el dinero, ya que hay muchas
emociones contenidas. En ese sentido, es que el comunicador ver eternidad en
el vinilo: “Viene acompañado de cierta nostalgia y a pesar de estar de
vuela en el mercado, a la gente le sigue llamando la atención, cuando vas por
la calle con un vinilo ni dudan en pararte y empezar a preguntarte acerca de ese
disco, comienzan a contarte sus historias de chicos, cuando los escuchaban en
los combinados, tienen una magia increíble”. Ese hechizo, que para Gallardo, no
dependerá de que el futuro de la música sea cada vez más ligado a la
distribución gratuita online, ya que, como dice, entusiasta como con sus
primeros discos: “El vinilo es uno de los mejores
objetos de diseño industrial que hizo el hombre, es el envase de los Rolling
Stones”. Ni más ni menos. Apenas y sobre todo, una fuente de satisfacción.
Bonus
Entrevistas
que dieron base al artículo.
- ¿Cómo
es que decidís poner un negocio centrado en el vinilo?
- Desde
que cumplí 12 años empecé a coleccionar música siguiendo el ejemplo de mis
hermanos, para cuando llegue a la mayoría de edad tenía una gran colección
propia y compraba discos en todas las disquerías de Capital Federal, pero nunca
estaban todos los discos que quería y tampoco me atendían como debían por más
dinero que gastara, además eran lugares de paso, como ir a un kiosko. Ahí fue
cuando empecé a darle forma al proyecto de EXILES
RECORDS.
- ¿Cómo
describís el mercado ligado al vinilo? Es decir, ¿quiénes sentís que son tus
mayores clientes, como describirías el comprador actual de vinilo, por lo que
ves y por lo que te comentan de sus gustos y búsquedas?
- Mis
mayores clientes son los turistas norte americanos y Brasileros, en esos países
no es un requisito ser coleccionista para entender de qué se trata el vinilo.
Tienen más gente, más música, mas discos... y están siempre paseando acá en
Palermo. Los argentinos que compran discos son, principalmente, mayores de
40 coleccionistas de toda una vida que nunca van a completar su colección que
saben disfrutar de comprar un disco en una disquería, gente de menos de 30 que
ve en el disco un objeto de diseño, el formato original de su artista favorito
y algo que le da a sus casas un toque diferente. Y después en menor cantidad
chicos apenas salidos del colegio que sienten curiosidad por las tapas
gigantes y la locura de la aguja sacando sonido de un circulo de vinilo.
- ¿Como nace tu vinculo con el vinilo?
- Mi
vínculo con el vinilo nace por mi hermano Juan que era Dj en el principio de
los 90s. Tenía una colección de música de los 80s y techno que heredé y bueno
así comencé. El primer vinilo que me compré fue Some girls de los Rolling Stones, la tapa de
Warhol hizo su efecto. Desde ese día me enfermé con los Stones, me compro todos
los que no tengo de ellos y los escucho y cuido mucho. También los uso cuando
paso música cada vez. Después con el tiempo empecé a juntar música de estados
unidos, Blues, Country, Folk y el principio del Rock. Y bueno esos son a los
que más me apego, los del principio de los vinilos en Estados Unidos, el país
que nos regaló la mayoría de la música que escuchamos, los modos de escucharla,
y el dominio de la electricidad que hace que viaje por los cables hasta adentro
nuestro.
- ¿Qué
usos le das personalmente a cada uno de los formatos hoy y si sentís que hay
puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que pueda ser hecha una
recomendación de formas específicas en que cada uno aporta algo propio que el
otro no da de ese modo?
- El cd
es escuchar bien siempre. Es lo mas practico para Disk Jokeys. Es muy bueno que
tienen lomos anchos que podes leer cuando tenés una colección muy grande. Se
banca mejor el castigo y aunque es menos natural que el vinilo, es música libre
de impurezas, dentro de sus reglas y limitaciones. El vinilo es diferente.
Para mí tiene una explicación físico química. El sonido es aire en movimiento
que pasa por una transducción para volverse una corriente eléctrica. Y luego
otra transducción, cuando sale por el parlante de electricidad a aire en
movimiento, para que nuestro cerebro eléctrico luego la interprete. El vinilo y
la cinta no rompen con esa cadena mística. En cambio el cd, y demás formatos
digitales, rompen la cadena, interpretando con el lenguaje de unos y ceros, sin
tener en cuenta las limitaciones de muestreo de los formatos reducidos que
afectan tímbricamente a la música escuchada notoriamente si la digitalización
no está bien hecha. Lo que ganan en practicidad, lo pierden en calidez,
artesanía, y cualidades tímbricas originales. Además, si algún día te
ponés a mirar una tapa de un vinilo, tenés la parte gráfica de la fonografía en
su máximo exponente.
- ¿Cómo
viviste personalmente la aparición del cd y el mp3? ¿Tenés alguna
anécdota de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos novedosos
en estas últimas dos décadas?
- El cd
es igual de genial que el vinilo para mí. Son inventos que van a estar siempre
entre nosotros por sus cualidades únicas. Y porque aportan más de lo que
pierden. El mp3: no lo considero parte de la revolución fonográfica, ya que es
parte de algo mucho más groso e importante a
nivel tecnológico. Es una revolución de información que va más allá de la
música, más allá del arte, es simplemente un ejemplo de la revolución de
información que trajo la computación e internet. Esta buenísimo, pero a veces uno piensa que por tener una
determinada información disponible en su computadora, uno la conoce, la sabe y
la disfruta como corresponde. Y no es verdad. Me canso de escuchar gente que le
hablo de un disco y me contesta: "Sí, sí, lo bajé", pero no se
puso a escuchar bien la música o ni siquiera lo escuchó. Eso con el vinilo
y el cd no pasa, porque lo pagás, te costó algo y entonces lo valorás, lo
elegís, le dedicás el tiempo de ponerlo, darle play, mirar la tapa, leer los
créditos. Yo, personalmente, me bajo música para conocer lo que después
voy a vender o lo que me voy a comprar. También hago copias digitales de alta
calidad de mis cds.
-
¿Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en los setentas? ¿O
tenés referencia por parientes o por haberlo estudiado el pasaje del vinilo a
esos formatos?
- ¿En
cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el lp es insuperable en ese
aspecto, como muchos fans del vinilo sienten?
- Las
tapas de los vinilos son cuadros y fotos, es una forma de arte adicional a la
música que contienen, y sin ninguna duda es un
aspecto clave de su éxito como invento. Todavía vendo discos que no van a ser
escuchados por sus tapas increíbles. En la creación musical, me parece que
ningún artista real condiciona su expresión a la implementación de su obra. Como en el arte plástico no influye en
el camino de la obra si es una escultura, un collage o una foto o una pintura,
un músico de los buenos no piensa una canción para tocarla en vivo o grabarla
en tal o cual formato. Se estaría condicionando y pasaría de ser un acto
artístico a uno comercial.
- ¿Qué
ha aportado para tu conocimiento musical el estar al frente de una disquería de
este tipo?
- En la disquería aprendo todos los días, es como ser
constructor y trabajar en un corralón de materiales. Estás todo el día con
gente que ama lo que vendes y mucha que lo usa para vivir. Escuchás música
todos los días, la que preferís y la que prefiere otro. Me encanta pensar que
me ayuda a ser un artista mejor, un mejor vendedor, una persona más culta y con
ideas más diversas.
- Hoy
en día hay un regreso del vinilo a
nivel oficial, en ediciones a precios más que considerables. No me refiero a
los históricos que vos vendas, sino a las nuevas ediciones de grupos que editan
discos en vinilo o discográficas actuales que reeditan material histórico a
grandes precios. ¿Cómo vivís este tipo de ediciones, este comportamiento del
mercado global en torno al vinilo?
¿Te trae recuerdos de la época en que había que comprar discos importados? ¿Qué
lecturas hacés de este fenómeno y qué información tenés al respecto de la
salida, el éxito o no que tienen estas ediciones?
- Las
re-ediciones están increíbles. Es la oportunidad de tener un disco de 200
dólares a 150 pesos. Y mientras más grandes obras sean reproducidas y mientras
más grandes obras haya disponible para la gente, mejor. Si se ponen a vender
posters de Picasso y Van Gogh, sería lo mismo. Ahora re-editan los primeros de
Bowie y un flaco en vez de tomarse 3 tragos en un boliche con música de mierda,
se puede comprar una pieza original en el formato para el que fue creado. ¡Es
groso eso! No me trae recuerdos, porque siempre existió en Argentina, porque
tenemos mucha oferta de cosas nacionales de segunda, ¡no todas!, el amor por la
cosa importada bien hecha que no podés tener. Pasa con la ropa, con los discos,
con la comida, con todo. Y que sean caros es solamente por el tipo de cambio
que tenemos. Si dividís "los precios considerables" que enunciás vos
por 4, los vinilos esos que son asesinos, salen menos que la edición nacional
de cd en cartón de Calamaro, que independientemente de su contenido, le falta
mucho para llegar a ser la clase de objeto que es el primero.
- ¿Cómo
valorizás y ponés precio a los discos que vendés, con qué criterios, son
personales, son de mercado?
- ¿Cómo conseguís los discos? Vas a ferias y convenciones de
vinilo?
- Los discos me los trae la gente al local, compro en
mercados de pulgas, remates, voy a casas de gente, compro en el exterior donde
hay un mercado de usados mucho más desarrollado y organizado y con 4309349
veces más oferta. Y bueno la otra mitad son cosas nuevas. Las convenciones de discos me parece que están buenas si son
públicas, si están hechas para que gente normal cambie discos. No me cabe la
gente que junta en la casa para vender en internet, y las convenciones pagas generan eso,
la muerte de las disquerías, gente que no tiene idea de cómo es dar un servicio
de calidad, vendiendo hasta más caro que en las disquerías, ¡cualquiera!
Todo bien si lo hacen con autitos Matchbox, pero
con discos, arruinan la onda. La que hacen en Costa Salguero, en vez de ser
privada debería organizarla el gobierno de la ciudad. Y que sea mucho más
libre. Además, el que la organiza es millonario seguro, de esa gente que tiene
acciones, empresas y quiebras. A mí me gusta más que los discos los
manejen los disqueros copados, que están desde el origen del formato en los
´50s.
- ¿Qué
futuro le ves al formato?
- El futuro del vinilo lo veo con cada vez más discos,
pero hasta un punto. Va a crecer hasta llegar a la madurez y luego se va a
quedar ahí, porque no da para más. Es una antigüedad... con onda y
fabricación en masa. Lo que sí, seguro, todos los discos nuevos van a salir en
vinilo. El futuro de la música, creo que cada vez va a ser más
gratis, vas a encontrar todo lo que quieras en
un teléfono o compu. Y van a desaparecer todos los Musimundos, Yennys. Y vamos a quedar los disqueros
grosos, van a aparecer otros más. Y cada vez va a haber más sellos
pequeños, con pequeñas producciones, que sellos multimillonarios con sobre
fabricación de discos y artistas de 15 minutos de fama. Ya es hora de que vuelva a ser como en
el principio, un cumulo de pequeñas industrias, por lo menos de a
poco. Para terminar, el vinilo es un objeto de diseño industrial,
de los mejores que hizo el hombre, el envase de los Rolling Stones. Y lo
que vendo para vivir.
Adrián
Arellano
- ¿Como nace tu vinculo con el vinilo?
- Mi vínculo con los vinilos nace desde
que tengo uso de razón. El formato que se escuchaba en casa era vinilo, ni
siquiera cassettes ni magazines. Recuerdo que había muchos simples de 7
pulgadas (los
discos que son más pequeños y entran de 1
a 2
canciones por lado) y en menor cantidad, discos de 12
pulgadas (los
LP -Long Plays o Larga Duración-). Los LPs eran en su mayoría de Jazz y en
menor cantidad Folklore y Pop. Al tener tantos simples me hace pensar que en
casa mucho no se la jugaban por otro estilo musical ya que hay que recordar que
los simples se editaban antes que los LP y si los simples vendían muchos
indicaba que el LP iba a tener muy buenas ventas también. Era un modo de
“testear” el producto.
- ¿Los primeros discos que tuviste
fueron de tus padres o algún pariente? ¿Cuál fue el primero disco en vinilo que
compraste?
Los discos que tengo y conservo eran de
mi padre y algunos de mis tíos paternos. Mi primer vinilo fue de Los Beatles el
doble “Past Masters Volumen 1 y 2” Edición
Argentina de 1988. Hoy, esa edición en CD, se vende por separado (Vol 1 y Vol 2
aparte).
- ¿Cuáles son los discos que más
atesoras en vinilo?
- Es difícil… Los discos que más atesoro
son varios ya que como coleccionista hay mucho material para disfrutar y cada
uno guarda su historia… Uno es la edición original de “Artaud”
(1973) de Luis Alberto Spinetta, el disco deforme es
una pieza de colección, me atrevería a decir que es la figurita difícil para
todo coleccionista. Y lo atesoro mucho por el estado impecable en que se
encuentra tanto la tapa como el vinilo y el libro interno. Otro disco es
"The Dark Side of the Moon" de Pink Floyd en una Edición Limitada
inglesa (Original Master Recording del
´79 editado bajo el sello Mobile
Fidelity Sound Lab). Promocional de la edición del ´73 grabado directamente
de la cinta Master original por lo que tiene un sonido mejor que el vinilo
editado en el ´73. Como es la edición inglesa no tiene los posters ni calcos ya
que ese pack salió originalmente en la edición USA. Con el centro antiestática
y con el insert original de Mobile
Fidelity Sound Lab. Grabado en Inglaterra, prensado en Japón. Después
internacionalmente toda la discografía oficial de los Beatles, de Queen, de
Pink Floyd. Nacionales los que más atesoro son los de Riff, Pappo´s Blues,
Aeroblus, Manal y los vinilos de Mandioca Underground y los de La
Pesada del Rock
And Roll.
- ¿Podés explicar para el neófito cuál
es la diferencia básica a nivel sonoro entre el vinilo, el cassette, el cd y el
mp3 y por qué elegís al vinilo?
Hay que tener presente y recordar que el
mejor soporte es la cinta, por eso los grandes estudios de grabación siguen
usando la cintas de 2 pulgadas ya que mantiene una gran calidad sonora. El
cassette es cinta, pero al ser su ancho mucho menor al que usan las grabadoras
discográficas la calidad también es menor (1/4 de pulgada). El vinilo por otro
lado está grabado analógicamente y el disco “master” (el que luego se va a usar
para su prensado) se va grabando o “tallando” por vibraciones que el sonido va trasmitiendo a una púa de corte que suele ser
de Zafiro. La grabación tiene que respetar una curva de ecualización RIAA y al ser análogo, no pasa por ningún
sistema digital que altere su frecuencia, su calidad y su calidez, los cual
hace que mantenga unos graves y agudos con una profundidad única. El CD
revolucionó por su tecnología y por su aparente calidad sonora y de hecho hay CDs de mayor calidad sonora que
los CDs comunes que uno compra en una disquería y se llaman Super Audio CD (SACD)
que permite un rango de frecuencia aún mayor que el CD común. Pero hay algo que
no todos tienen en cuenta al enfrentarlo al vinilo. Cada formato, para dar fe de su
calidad, debe ser probado en sistemas de Alta Fidelidad (Hi-Fi) y muchos
descartan al vinilo porque tienen el recuerdo de haberlos escuchado en la vieja Winco de la abuela; y ahí está el error. Y el MP3 es la misma tecnología
“pateando en contra” de lo que acabamos de
llamar Alta Definición, es muy cómodo, está al alcance de todos pero, en lo que
a calidad respecta, el sonido es literalmente descuartizado. La frecuencia del
sonido es recortada, re-ecualizada y comprimida para poder tener en algo del tamaño de un encendedor varias colecciones
completas de las bandas que se nos ocurra. Suena asombroso sí… para a un
costo muy grande. Elijo el vinilo
porque mantiene, más allá de su arte de tapa, en su sonido una calidad y
calidez que no se encuentra en otro formato y se disfruta de un sonido
verdaderamente profundo.
- He visto en la página del programa que
nunca está la intención de denostar algún formato, ni siquiera al tan criticado
mp3, podés comentar qué usos le das personalmente a cada uno de los formatos
hoy y si sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que
pueda ser hecha una recomendación de formas
específicas en que cada uno aporta algo propio que el otro no da de ese modo?
- Desde ya que no
criticamos ningún formato. Lo que
hacemos, pasando vinilos en el programa de radio, es reivindicar ese formato y
a la vez dar a conocer a los chicos que nunca tuvieron la oportunidad de tener
o escuchar un vinilo. Es
interesante recordar que inicialmente los discos fueron creados para
musicalizar al cine cuando todavía era mudo (ojo, los de pasta, no los de
vinilo). Hay que mentalizarse que cada formato ocupa un espacio que el otro no lo puede cubrir...
los nuevos formatos lo que lograron fue darle a la gante la practicidad que
hoy en día uno necesita y todo se consigue a la velocidad que la misma vida nos
lleva. Respecto a que uso le doy cotidianamente, nunca dejé de escuchar vinilos y hoy
en día el 85% de la música que escucho es en vinilo. El mp3 es ideal para el
tren, micro, bondi, es una compañía que le ponés “play” y te olvidás. Al vinilo le tenés que prestar
atención, dar vuelta de lado, es ser parte de una sesión de música, la música
la ves, la tocás, la vivís.
- ¿Como viviste personalmente la
aparición del cd y el mp3? ¿Tenés alguna anécdota que te suente ahora
interesante e ilustrativa de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos
novedosos en estas últimas dos décadas?
- Como toda novedad, la llegada del CD
fue como estar viviendo una película futurista. Recuerdo que compré mis
primeros CDs y todavía no tenía con que reproducirlos. Mis
primeros CDs fueron “Jailbreak” (AC/DC), “Sonic Temple” (The
Cult) y Riff en vivo en Obras. Una anécdota fue que después de mucho tiempo
conseguí tener toda la discografía de los Beatles, mas rarezas, compilados, en
vivo, en fin, eran como 40 cassettes en un cajón exclusivo de los Beatles y
cuando sentí que había cumplido esa “meta” aparece el CD... es por eso que no
tengo ni un solo CD de los Beatles. Después
aparecieron las masterizaciones, las re-masterizaciones, las ediciones con un
bonus track y no podés caer en esa. Termina siendo absurdo. El mp3 fue novedoso y ganó mucho
terreno porque justamente formaba parte de un sistema en el cual uno cada vez
estaba más metido, involucrado y dependiente: la
PC.
- ¿Llegaste a vivir la aparición del
magazine y el cassette en los setentas?
El magazine no llegué a vivirlo. Los
cassettes si y todavía tengo muchos guardados. De muchas marcas y
características como de Cromo etc. y casi 20 años después, reproducidos en un buen equipo de audio, suenan excelente.
- ¿En cuanto al arte de
tapa, seguís sintiendo que el LP es insuperable en ese aspecto, como muchos
fans del vinilo sienten?
- Cada tapa de un
vinilo es un cuadro. Tiene el espacio ideal para que el artista pueda desplegar
su arte, ya sea una fotografía, un montaje o una pintura. Para mí el ejemplo más claro es la
tapa del primer disco de Almendra (1970). Esa tapa fue dibujada por el mismo
Spinetta y a esa portada solo le falta
ponerle un marco y colgarlo en una pared, es perfecta. “Sticky finguers”
(1971) de los Stones es otra demostración del despliegue del arte. Esa misma
tapa en CD, por naturaleza, no tiene el mismo impacto. “Sgt. Pepper...”
(1967), en su tapa ultracolorida, tiene más de 50 personalidades; hoy en día no
creo que haya alguien que se le ocurra poner a más de 50 personas en una
superficie de 12 x 12cm. Además fue uno de los primeros vinilos en tener en su
contratapa las letras de las canciones.
- ¿En qué sentís que repercutió a nivel
del universo de la creación musical, pienso desde la lógica del artista
enfrentado a la grabación de su material, el pasaje del simple al LP y ahora el
cd y el mp3?
Existe toda una vida de distancia entre
esos pasajes. También cambió el modo en que los artistas hoy en día graban.
Deep Purple en “Machine Head” (1972) por ejemplo lo grabaron en los pasillos de
un hotel abandonado en Suiza. Todos los instrumentos fueron tomados en directo
y si alguien se equivocaba o fallaba, había que repetir toda la toma desde cero. Hoy en día cada músico tiene la posibilidad
de grabar su pista en el país donde se encuentre, se envía dicha pista por
Internet al estudio y ahí se masteriza el material sin necesidad que los
músicos si quiera se vean las caras. Respecto
al artista, el compromiso frente al micrófono en el estudio de grabación debe
ser el mismo, el soporte es lo que cambia por lo que al artista no debería
afectarlo. De hecho músicos
argentinos como JAF, Adrián Barilari o Boff ni pasan por el CD ya que sus últimas producciones fueron
grabadas y editadas en mp3 y la descarga del mismo es gratuita.
- ¿Podés contarme el origen del programa
de radio? ¿Y cómo fue que sostuvieron hasta ahora, casi dos años según calculo,
un proyecto comunicacional de este tipo?
- La idea de 33RPM nació un día que
llegué a Radio Quasar para hacer un programa de humor en el que participaba.
Siempre iba a la radio con algún vinilo bajo del brazo ya que compraba algunos
a la vuelta de la radio. Una tarde le dije a uno de los dueños de la radio que
instale una bandeja para poder pasar música en vinilo y no en mp3. La idea fue
muy bien recibida y la contraoferta fue hacer un programa exclusivamente de
vinilos. Al principio la idea era un programa de 1 hora, luego fueron 2 y hoy
en día el programa es de 3 horas (y sentimos que nos quedamos cortos). Llegamos
a hacer especiales de 7 horas y estamos programando una maratón de 24 horas de
vinilos donde los coleccionistas, amantes de este formato y músicos amigos como
Claudia Puyó, Gady Pampillón, Davis Pitufo Ros y Boff entre otros, van a ser
parte de la maratón. El programa comenzó entonces siendo una idea para uno
pocos “locos” y hoy en día hemos llegado a saturar el servidor. Hay mucho
trabajo de prensa, mucho trabajo en redes sociales pero por sobre todas las
cosas, hay espontanedidad, mucha química, amor por la radio, por los vinilos y
por la música.
- ¿Qué te ha aportado para tu
conocimiento musical el estar al frente de un programa de este tipo?
- Tanto yo, Adrián Arellano, como
el co-condutor de 33RPM,
Germán Alfaro, sentimos que el aporte que nos dió el programa fue mucho. Dado
que incursionamos en casi todos los géneros musicales, Clásica, Tango, Blues,
Jazz, Rock, Pop, Dixie, Bandas de sonido, el trabajo de búsqueda que hacemos,
además de los conocimientos propios adquiridos, es casi infinito. Conocimos
muchos artistas y re-descubrimos muchos otros. Y muchos discos que uno tiene en
vinilo, no los encontrás en mp3 en la web, ni fueron editados en CD, así que
mostrar ese material es doblemente gratificante.
- Hoy en día hay un regreso del vinilo a
nivel oficial, en ediciones a precios más que considerables. ¿Cómo vivís este
tipo de ediciones, este comportamiento del mercado global en torno al vinilo?
¿Te trae recuerdos de la época en que había que comprar discos importados? ¿Qué
lecturas hacés de este fenómeno y qué información tenés al respecto de la
salida, el éxito o no que tienen estas ediciones?
- Bueno, en realidad el vinilo nuevo
(cerrado) es el que tiene el verdadero valor de venta (que hoy en día suele ser
de u$s 40 promedio, según edición y procedencia). El resto de los vinilos que
uno suele encontrar en las casas de vinilo donde en su mayoría son usados, el
precio es muy relativo. El precio en este caso se lo pone el comprador masque
el vendedor. Es por eso que vamos a encontrarnos con el mismo disco a $25 en
una casa y el mismo en el mismo estado a $150 en otra; y ambos discos se
venden. Lo errado es que uno pague un vinilo a precio “turista” pero es como
todo, si los ponen a ese precio es porque hay gente que lo paga. El vinilo viene acompañado de cierta nostalgia dado
que es un formato ligado íntimamente a décadas anteriores y a pesar de estar de
vuela en el mercado la gente le sigue llamando la atención cuando vas por la
calle con un vinilo. Es más, ni dudan en pararte y empezar a preguntarte acerca
de ese disco y ellos empiezan solos a contarte sus historias de chicos cuando
los escuchaban en los combinados. Tiene
una magia increíble y no creo que dentro de muchos años pase lo mismo con el CD
o con otro formato. Las nuevas ediciones en vinilo
en el mundo son muy bien recibidas. De hecho ha aumentado notablemente en los
ultimos años la venta vinilos y por el contrario bajó notablemente la venta de
CDs. Pero no hay que confundirse, el vinilo no le quita ventas al CD, el mp3 de
alta calidad y las descargas son las que hacen que la gente no desembolse una
cantidad de dinero en CDs importados que se consiguen a precios bastante
elevados a mi parecer.
- Ya no descargo música de la Net. Hace que pierda la magia y la importancia que
la música merece. De hecho borré de mi PC todo programa de descargas. Si
necesito buscar algo o escuchar algún disco específico para ver si vale la
pena, o no, conseguir en vinilo uso el Spotify
donde puedo escuchar prácticamente lo que sea. El futuro va a seguir siendo
digital. Los DJ tuvieron que adaptarse también a estas épocas y hay pocos que
trabajan con vinilos, ya todo pasa por el CD y hasta mp3. Pero es como que un
guitarrista toque la guitarra con guantes de lana. No tenés la misma sensibilidad,
no sentís que la música pasa por tus manos. Da una sensación que lo digital
enfría al sentimiento, pero es una apreciación muy personal.
- ¿Qué percepción te ha dado el programa
y la revista, como experiencia de trabajo, para saber cómo funciona hoy el
público melómano con respecto al vinilo?
- Tanto en los oyentes como en los
lectores se da en común algo. Todos respetan los distintos formatos y hay un
gran interés en saber qué es lo nuevo que sale en el mercado. Muchos oyentes
entraron en el mundo del vinilo a través de escuchar el programa y es muy
gratificante el haber contagiado esa pasión. Muchos nos escriben buscando
discos puntuales o reemplazos de piezas como púas, cápsulas etc. y ahí donde
también colaboramos con ellos en la búsqueda. Asimismo es que recibimos
consultas de Chile, Uruguay, Perú, México, República Dominicana, España y tanto
trabajo y buena predisposición para con todos nos ha puesto como referentes lo
que nos llena de orgullo y alegría. El programa de radio va camino a los 2 años
y la revista 33RPM Magazine, de
edición mensual digital y gratuita. Lleva 9 meses, ambos cada vez con más
adeptos en todo el mundo.
- ¿Cómo consiguen el material que
difunden? Son colecciones personales de larga data de sus miembros? Y para
seguir buscando material, van a ferias de usados, donde se abastecen?
- El material que usamos para el
programa pertenece a mi colección personal. Hay discos que heredé de mi padre
hasta ediciones en 180grs. limitadas nuevas del 2009. También muchos oyentes y
amigos coleccionistas aportan material muy interesante para nutrir aún más el
programa. Eso es lo que lo hace también interesante al programa; porque no es
nuestro, el programa es de todos. Siempre recorremos todas las ferias, casas de
vinilos y rincones, estemos donde estemos. Hay que estar al tanto de los
precios y del material que anda dando vuelta. Además siempre hay que estar
porque donde menos lo esperás podes cruzarte con ese disco que tanto deseas.
- Para mí es el formato ideal para
disfrutar la música. Abrir un buen vino, ponerte cómodo, buena compañía, elegir
un buen disco y a disfrutar.
Marcos Martín
-¿Cómo nace tu vinculo con el vinilo?
- Mi afición por los vinilos, fue muy reciente, nació hace un
par de años atrás en el 2008 en un viaje a Buenos Aires, ya traía conmigo un
sentimiento por el vinilo, por el hecho de ser algo histórico mucha gente le da
poco valor a las cosas del pasado. En Buenos Aires recorrí un par de tiendas ya
históricas, averigüé sobre el tema, conseguí algunos contactos y ahí empezó
todo, actualmente mi colección no cuenta con una cantidad infinita de discos
pero le tengo mucho amor a los que tengo y al coleccionismo, fue amor a primera
vista y esto recién empieza.
-¿Los primeros discos que tuviste fueron de tus padres o
algún pariente? ¿Cuál fue el primero disco en vinilo que compraste?
- En casa había algunos discos, de los pocos que se pudieron
rescatar, mi papá tenía muchos que fueron desapareciendo de casa con el tiempo
y los que quedaron los heredé aunque una cantidad muy mínima y en mal estado,
los primeros discos que me compre fueron Wish
you where here, Animals y The Wall de Pink Floyd, en una disquería en
Capital Federal.
-¿Cuáles son los discos que más atesoras en vinilo?
- Sin dudas diria que todos, todos tienen algo especial, pero
los que más valoro es el primer LP de Los Intocables una de las primeras bandas
ska de Argentina y un Simple de la banda Beat uruguaya Los Shakers con su hit “Rompan
Todo”.
-¿Podés explicar para el neófito cuál es la diferencia básica
a nivel sonoro entre el vinilo, el cassette, el cd y el mp3 y por qué
elegís al vinilo?
Ese un gran tema realmente, hay muchas cosas técnicas de por
medio, como la compresión de audio, y otras cuestiones de las cuales no estoy
interiorizado, no es que uno sea mejor que el otro, cada uno tiene sus cosas,
pro y contras, pero creo que es simple, el
audio en formato digital por más preciso que sea no tiene el cuerpo y alma que
tiene el audio analógico y eso se nota bastante ahora, por ejemplo muchas
bandas que tienen la posibilidad, acceden a la grabación analógica, para
obtener un sonido más puro.
- ¿Podés comentar qué usos le das personalmente a cada uno de
los formatos hoy y si sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos
que hagan que pueda ser hecha una recomendación de formas específicas en que
cada uno aporta algo propio que el otro no da de ese modo?
- Por comodidad y movilidad soy consumidor de la música en
mp3, para sacarme de apuros en cualquier lugar, por comodidad, música en mejor
calidad, en casa pongo algún LP o un cd en su defecto, suelo darme tiempos para escuchar bien
algún disco, uno pocas veces llega a poder disfrutar música en un mp3,
recomiendo un buen sillón, amigos y un lp sonando de fondo.
- ¿Cómo viviste personalmente la aparición del cd y el mp3?
Tenés alguna anécdota que te suene ahora interesante e ilustrativa de lo que
fue adaptarse o fascinarse por los formatos novedosos en estas últimas dos
décadas?
- Por mi edad, 21, no tuve esa suerte de tener a amoldarme a
la tecnología que se venía en esas épocas, yo nacía y el cd hacia su aparición.
Pero por ejemplo me toca vivir la era de la música en formato digital con el
nacimiento del mp3 y la batalla entre disqueras, bandas e Internet. Que pienso
que es un poco similar a lo que sucedió en aquellas épocas.
- Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en
los setentas?
- No, nunca preste tanta atención a ese tipo de formatos, con
el magazine nunca tuve oportunidad de escuchar uno creo que tuvieron una vida
muy efímera y no tan importante, la aparición del cassette me parece un poco
similar a la del mp3 por la movilidad y por la libertad de que uno podía
grabarlos y regrabarlos.
- ¿En cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el lp es
insuperable en ese aspecto, como muchos fans del vinilo sienten?
- Totalmente, cada tapa de un LP tiene un valor especial,
como si fuera un cuadro valioso, no solo pasa por el sonido sino que también
por lo que uno puede ver materialmente, hoy en día muy pocos artistas dan
importancia en sus tapas, al menos puedo notar eso, además de que en aquellas
épocas la cuestión era mas artística para los diseñadores, sinceramente hasta
ahora no vi un disco actual que me impacte su arte de tapa.
- ¿En qué sentís que repercutió a nivel del
universo de la creación musical, pienso desde la lógica del artista enfrentado
a la grabación de su material, el pasaje del simple al LP y ahora el cd y el
mp3?
- Pienso que el artista fue amoldándose con el paso del
tiempo a los distintos formatos de audio sin problemas, ahora con la aparición
del mp3 e Internet es un poco más difícil para el artista por el hecho de tener
ganancias con su música, también un gran problema para las disqueras. De a poco
se va formando un lazo entre el artista y las nuevas formas de promocionar su
música en novedosos formatos, creo que eso no repercute tanto en la creación
musical del artista.
- ¿Cómo nace tu afición de coleccionista? Y ¿cuál dirías que
es el signo mayor del verdadero coleccionista? ¿Tenés relación con otros
coleccionistas de vinilos? ¿Se juntan a escucharlos?
- Mi afición nació por el amor que tengo a las cosas del
pasado, me gusta coleccionar objetos que fueron parte del pasado, de nuestra
historia, entre esos el Vinilo, yo creo que el signo mayor de un coleccionista
es la pasión y la dedicación, actualmente tengo bastante contacto con otros
coleccionistas en mi provincia y en provincias vecinas, la verdad que no he tenido
el gusto de poder escuchar algún disco con un colega, siempre los escucho con
amigos curiosos, o mi papá.
- Hoy en día hay un regreso del vinilo a nivel
oficial, en ediciones a precios más que considerables. ¿Cómo vivís este tipo de
ediciones, este comportamiento del mercado global en torno al vinilo? ¿Te
trae recuerdos de la época en que había que comprar discos importados?
¿Qué lecturas hacés de este fenómeno y qué información tenés
al respecto de la salida, el éxito o no que tienen estas ediciones?
- De a poco se ve el regreso del LP y me parece muy positivo
que los artistas recurran a ese formato nuevamente, lo que le da un toque
especial a un disco de estas épocas, pasan a ser reliquias de esta era, al
menos yo lo considero así, por ahora los precios no son tan bajos porque las
producciones son en cantidades limitadas y exclusivas, pero de a poco muchos
más se animan, según me informaron pronto se reactivara una vieja e histórica
fabrica de LP en Brasil, que según dijeron se fabricaran alrededor de 40 mil
discos por mes, exclusivos para Argentina, Chile y Uruguay.
- ¿Cómo te manejás con el tema de las descargas de internet,
de los blogs de discos antiguos y con la revolución digital en sí,
qué utilizás, qué no, qué futuro le ves a este mundo sonoro
digitalizado?
- La verdad que sin problemas, es una puerta a mucha música
que uno desconoce y una gran ayuda para cuando uno se acuerda de un disco que
hace mucho que no escucha, vas y lo descargas al instante, cada vez hay mas
melómanos subiendo discos inconseguibles, clásicos, me gusta descubrir y
conocer mucha música de épocas pasadas y de esta era, para los artistas de
ahora es una gran manera de promocionarse al mundo con la libertad que uno
desee sin tener fronteras.
- ¿Cómo conseguís el material de tus colecciones? ¿Tienen
existencia de larga data? Y para seguir buscando material, ¿vas a ferias de
usados, por ejemplo? ¿Podés contarme dónde y cómo te abasteces?
- Hasta ahora básicamente, el Internet se volvió la
herramienta principal para eso, paso varias horas de vez en cuando buscando
rarezas, joyitas, discos editados recientemente, buenos precios y calidad, así
conocí mucha gente increíble de todo el país con el mismo sentimiento y vamos
recomendándonos cosas, otras personas que venden discos, así se arma una red de
amigos con la misma pasión.
- ¿Cómo definirías en pocas palabras a los discos
en vinilo?
- Los vinilos son una puerta a los sonidos del pasado y a la
nostalgia.
Víctor
Ortiz
- ¿Cómo nace tu vínculo con el vinilo?
- Cuando chico, en casa de mis tíos,
que tenían un WINCOFON. Es el primer vinculo que recuerdo. Alguno
de esos discos que sobrevivieron de la discoteca de mis tíos, los tuve mucho
tiempo después. El primer vinilo que tuve lo compré yo, fue Live at the Hollywood Bowl, un EP
en vivo de THE DOORS.
- ¿Cuáles son los discos que más atesoras en vinilo?
- Es difícil decidir, cada uno tiene su historia, pero creo
que de todos elegiría Desatormentándonos,
de Pescado Rabioso, que es uno de esos discos que eran de mis tíos. Y aparte es
un gran disco. Soy fan del Flaco Spinetta.
- ¿Podés explicar la diferencia básica a nivel sonoro entre
el vinilo, el cassette, el cd y el mp3 y por qué elegís al vinilo?
- A mí me da una sensación de profundidad sonora que otros
formatos no tienen. Pero ojo, que no soy un fundamentalista y también aprecio
ciertas ventajas del cd. También tengo una buena colección y no descarto las
posibilidades del mp3.
- ¿Qué usos le das personalmente a cada uno de los formatos?
¿Sentís que hay puntos recomendables en cada uno de ellos que hagan que pueda
ser hecha una recomendación de formas específicas en que cada uno aporta algo
propio que el otro no da de ese modo?
- La aparición del CD nos dio la posibilidad de transportarlo
mas fácil y requiere menos cuidado que el vinilo. Y del mp3 me parece
bárbaro la posibilidad de transportar tanta música en un aparatito tan pequeño.
No me imagino de viaje con mi colección de vinilos. (Risas)
- ¿Cómo viviste personalmente la aparición del cd y el mp3?
¿Tenés alguna anécdota de lo que fue adaptarse o fascinarse por los formatos
novedosos en estas últimas dos décadas?
- Llegaste a vivir la aparición del magazine y el cassette en
los setentas?
- Del magazine tengo un recuerdo muy vago, no soy tan viejo
(risas). Y el cassette fue el primer formato que compré, pero
no viví la aparición.
- ¿En cuanto al arte de tapa, seguís sintiendo que el lp es
insuperable en ese aspecto, como muchos fans del vinilo sienten?
- Si me das a elegir cuál es el motivo por el que colecciono
vinilos, me parece tan importante el arte de tapa como el sonido.
- ¿En qué sentís que repercutió a nivel del universo de la
creación musical, pienso desde la lógica del artista enfrentado a la grabación
de su material, el pasaje del simple al LP y ahora el cd y el mp3?
- Me parece bárbaro el uso de la tecnología,
aunque el verdadero valor está en la creación del
arte. Todavía no se inventó una maquina que te enseñe a crear.
- ¿Cómo nace tu afición de coleccionista? Y ¿cuál dirías que
es el signo mayor del verdadero coleccionista? ¿Tenés relación con otros
coleccionistas de vinilos? ¿Se juntan a escucharlos?
- La verdad que coleccionista me siento hace muy poco,
simplemente me gusta la música y siempre me gustó tener material e información
de las bandas o solistas que me gustan. Creo
que el signo mayor es la búsqueda constante y esa cosa medio
inconformista de que nunca tenemos todo lo que queremos. Hace poco me empecé a relacionar con
coleccionistas. Pero siempre me
gustó juntarme a escuchar música y en un tiempo era
el único formato que manejábamos y no porque éramos
coleccionistas sino porque era el vinilo o el cassette
los únicos que existían.
- Hoy en día hay un regreso del vinilo a nivel
oficial, en ediciones a altos precios. ¿Cómo vivís este tipo de ediciones, este
comportamiento del mercado global en torno al vinilo?
- Me parece fantástico tengo varias ediciones
nuevas, sobre todos las ediciones en 180 gr. me parecen geniales, porque respetan
el arte de tapa original y sobre todo de aquellas bandas que sacan sus nuevos
trabajos en este formato. Recomiendo Black
Ice, de AC/DC, uno de los mejores discos, no sólo a nivel musical,
sino también a nivel sonido. ¡Te vuela la peluca!. Lo del precio es
todo un tema, es el problema que tenemos po vivir en el tercer mundo.
- La música en Internet está buena,
porque abre el abanico de posibilidades. Y, como te decía antes, hay
que sacar provecho de las ventajas que da la tecnología.
- ¿Cómo conseguís el material de tus colecciones?
- Tengo
discos que compré hace años, cuando era prácticamente el único formato que
existía, otros que me regalaron, tengo algunas disquerías que suelo visitar
y también compro por Internet en sitios como Mercado libre o Ebay
- ¿Qué dirías de los discos de vinilo si tuvieras
que definirlos en pocas palabras?
- ¡Una pasión!
Etiquetas:
Música,
Revista Rumbos,
Tecnología,
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