8.12.12

Confluencias culturales



Buenos Aires, capital brasileña.

Además del turismo y los veranos cada vez más tropicales, nuestra ciudad ofrece una amplísima oferta cultural que nos vincula y hermana cada vez más con Brasil. 

Diego Oscar Ramos

       
     Si es en las prácticas humanas concretas donde se reafirman las mejores intenciones políticas, la integración con el Brasil funciona en nuestra ciudad con una fuerza que trasciende por mucho la existencia del Mercosur. Y si desde los 70 donde Vinicius visitaba con frecuencia el Río de la Plata músicos como Agustín Pereyra Lucena, Guillermo Reuter o el Mono Izarrualde hicieron historia recreando con talento propio la riqueza de géneros musicales brasileros, las dos últimas décadas muestran un crecimiento notable de la presencia verdeamarela en Buenos Aires: ciclos radiales, restaurantes típicos, una fuerte acción cultural de la embajada, agrupaciones culturales como Me leva que eu vou y todo tipo de propuestas musicales. “Nuestra ciudad es como una contracara de Río de Janeiro y tiene algunas similitudes con São Paulo, nuestro público siempre es muy curioso con la música y con la brasileña hay una historia de amor que se remonta a muchos años en el tiempo, bastante antes de los famosos viajes de Vinicius, los artistas brasileños venían a actuar en las radios, cuando se cantaba en vivo con auditorio, Carmen Miranda hizo su primera actuación internacional en Buenos Aires y llegó a ser tan popular que los diarios porteños la llamaban nuestra Carmencita”, explica Juan Trasmonte, productor del programa “Club Brasil” (FM Milenium 106.7, sábados de 21 a 23) y programador de ciclos especiales en el local Notorius. Para el también productor discográfico, “a partir del Mercosur y del incremento del turismo en la doble vía también se inicia un tráfico musical, gente que lleva y trae música en principio por cuestiones afectivas, por remitirle a un viaje feliz o un amor de verano, pero termina generando una expansión”. En ese impulso, Trasmonte menciona que son muchos ya los argentinos que eligieron la musicalidad del país vecino como forma de expresión por lo que “estudian aquí y viajan a Brasil para hacer talleres, perfeccionarse o simplemente intercambiar experiencias o alimentar esa pasión y lo más interesante es que son mucho más fluidas y frecuentes las relaciones entre artistas argentinos y brasileños”.

     Uno de estos músicos es María Constanza Bisogno, cantante, guitarrista y compositora, quien suele presentar junto a su “Trío Bahianidade” la traducción musical del amor absoluto por lo que aprendió viviendo dos años en el nordeste brasileño. “Estoy en mi país para contar mis pequeñas grandes historias de mi querida Bahía y para transmitir mi pasión por la música de esa tierra, por esa cultura y esa magia inexplicables”, cuenta la compositora, quien complementa sus shows con propuestas educativas de carácter integrador. “Aquí hay muy buenos músicos argentinos que sienten profundamente y se empapan de la música brasileña e intentan recrear también el clima que se vive, desde las rodas de samba, bailes de forró, que son encuentros más populares, pasando por shows que hacen referencia a otros géneros y artistas como Caetano, Gil, Djavan o Ivan Lins hasta la bossa nova”, agrega Bisogno, para quien trabajar con este tipo de géneros implica poder darle al público formas intensas de alegría y de alguna manera, hacerlo viajar con la música. ¿Cómo recibe Buenos Aires esta ofrenda? “Esta es una ciudad cosmopolita, abierta a cualquier posibilidad de arte, un suelo fértil donde podemos mimetizarnos e imitar esta otra cultura porque traemos una plasticidad genotípica”, dice la guitarrista. Y menciona artistas a descubrir, como los sambistas “Malandragem”, Renato dos Santos, “Nativos de Arenguepe”, blocos de samba reggae como “Orquesta Escuela Itinerante” (OEI) o “Me leva que eu vou”, bossistas como Maria Paula Godoy, Josi Dias, “Quatro em Bossa” o “La Djavanera” y ases del forró como “Banda Mandacaru”. También especialistas en Bahía como “A lua me leva” y “Sambatuque”. Todos tienen actividad bastante frecuente en la ciudad y alcanza con revisar sus perfiles en redes sociales como para empezar a comprender la dimensión de esta tendencia. O escuchar también un ciclo como “Canta Brasil” (FM Palermo 94.7, viernes a las 19), como recomienda la creadora del “Trío Bahianidade”. Y si los porteños solemos tener fama de poco relajados y apresados por una preocupación casi permanente, nada mejor que dejarnos habitar por lo que para Bisogno está presente en los géneros musicales brasileros: “alegría, libertad, calor, música y danza”. El remedio anti dureza está al alcance de todos. 

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