31.10.13

Susana Ratcliff


“Mirar lejos hace que podamos sentir los pies en nuestra propia raíz”

Nacida en Buenos Aires y criada en Entre Ríos, en “Atravesando el mar” la cantora y bandoneonista ha extendido su musicalidad hacia la rica tradición de la canción latinoamericana.

Diego Oscar Ramos


Si ya en su formación hay un signo de movimiento y complemento, una combinación enriquecedora de raíz porteña y crianza entrerriana, parece natural que en su segundo disco la música interpretada por Susana Ratcliff, artista de extensa trayectoria, sepa transitar los caminos hacia el cancionero popular más entrañable de Latinoamérica con la misma calidad y luminosidad con que ya había sabido unir la mirada folclórica argentina con la canción ciudadana rioplatense. Hay una cualidad pictórica, tal vez emparentable con esa forma impresionista de hacer de la temperatura de los colores un lenguaje en sí mismo, en la forma en que usa sus dos herramientas expresivas, la voz y el bandoneón, para construir escenas palpables, cálidas, cercanas, al abordar en este disco canciones de grandes músicos como Hugo Fattoruso, Jorge Fandermole, Chico Buarque o Chabuca Granda. 

- Con todo el tiempo en que venís dialogando con el bandoneón, ¿qué poder sentís que tiene el instrumento para hablar de la música argentina y latinoamericana?
- El fueye se ha apoderado de nuestro corazón argentino. Pero creo que es un instrumento que al igual que la guitarra, el piano o tantos otros nos permite transmitir lo esencial, que es la música. Es ella la que habla, a través del instrumento que se esté ejecutando. Pero quizá sea la profundidad del sonido de un bandoneón, lo que cautiva tanto en un entrañable chamamé o rasguido doble, como metido en la danza  de un gato o una zamba, o hablándonos con la zurda en un tango o un vals. Para mi es inevitable compañero de mi canto. Pero sólo luego de  estudiar mucho con Hilda Herrera, me permití meterme con él en un triunfo o una huella, así como en un son, o una bossa, géneros en los que antes no creía posible que sonara mi fueye. A veces, él habla por sí solo. Y otras dialogamos, o estamos al borde del abismo.

- ¿Cuál sentís que es el aporte de Latinoamérica a la música del mundo? ¿Y a tu propio desarrollo como compositora e intérprete?
- El aporte de la música latinoamericana es inconmensurable. Por su riqueza rítmica, melódica y armónica. Por sus grandes poetas y letristas.  Por las miles de propuestas de cada región del continente. Por su canto, que es el  del pueblo, de sus luchas, de su paisaje. Desde  Violeta Parra a Silvio Rodríguez, es inagotable la cantidad de autores y cantores que han pintado y siguen creando en sus lugares. Creo que si algo distingue a la música latinoamericana es su fuerte compromiso social. Todo esto me parece una fuente que hay que cuidar, como el agua de un manantial. Y a mi, simplemente, me dieron ganas de compartir esto, así, como  un mate de mano en mano.

- ¿Sentís tu acercamiento a lo latinoamericano como un complemento, una ampliación de tu paleta expresiva?
- Lo siento como un desafío personal, un ampliar la mirada, para seguir aportando desde lo nuestro. Mirar lejos hace que podamos sentir los pies en nuestra propia raíz.

 - ¿Qué dirías de la búsqueda actual en relación a tu historia integral?
- Creo que mi búsqueda ha sido, conceptualmente, siempre la misma. Este es para mí un tiempo de dar y seguir creando. Melodías que están en nuestro inconsciente, poemas y sentires, espacio para abordar nuevos géneros. Gracias al encuentro con los grandes músicos que integran la banda, he podido seguir proyectando una propuesta musical jugosa y siempre renovada, sosteniendo el compromiso de no caer en lo facilista. Desde la estética musical, es un presente de apertura, y de seguir tomando riesgos.

- ¿Qué has encontrado en el tango y la música rioplatense como para haberle dedicado tanta energía creativa?
- La belleza de nuestro tango en lo musical y poético es atrapante. Desde Ciriaco Ortiz, De Caro, Pichuco o Piazzola encontrándonos con Manzi, Julián Centeya, Hector Negro o Eladia Blázquez. Todo esto vestido con orquestas maravillosas, nos deja boquiabiertos en algún momento de nuestra vida. A mí me llegó a los 20. Además, haber compartido momentos con  Pugliese,  Mederos, Nélida Rouchetto o Juan Carlos Caviello, entre tantos otros, ha sido un gran privilegio para mi. Claro que el camino  musical me ha llevado al encuentro y aprendizaje no sólo del tango, si no de mucho más de nuestra música popular. Y esto tiene que ver con mi infancia en el interior, en Entre Ríos. Soy muy admiradora de Alfredo Zitarrosa , también de Hilda Herrera.  En el camino me encontré tocando murgas con Coco Romero, un grande de nuestro carnaval, o con Pocho Porteño, interpretando candombes y milongas.

- Has compartido escenarios con mujeres fuertes, intensas, como Chavela Vargas y Liliana Felipe, entre otras, ¿qué has aprendido con ellas en sí?
- Siento que ver de cerca el trabajo de estas mujeres que han luchado por expresarse libremente y ser ellas mismas a la hora de dar su mensaje, es grandioso para quienes seguimos esa búsqueda. ¡Son artistas que derriban murallas!

- ¿Y qué sentís que tiene el ser mujer, en tu vida como artista?
- No me ha sido fácil permitirme tocar el fueye y cantar, sin creer que debía pedir permiso por ello. Ahora, he podido  hacerme un lugar para mí, para que salga lo que tenga que ser expresado, sin tantas vueltas. Con las riendas cada vez más sueltas en lo personal, me siento más entregada al compromiso con la música que sale de dentro de una misma.

- Si tuvieses que verte desde fuera, con lo difícil que sea, ¿cómo hablarías de tu último disco?
- Es difícil verse desde afuera. O al menos es difícil contárselo a otros, porque es imposible eludir la carga subjetiva de que es una misma quien habla. Pero lo intentaré: creo que este disco de Susana Ratcliff es el registro de un momento expresivo, muy importante en su camino como música. Que también tiene la impronta de un gran músico y arreglador que es Sebastián Gangi, que consiguió interpretar lo que yo, con mi fueye y mi canto, quería transmitir a quienes lo escuchen. Y que este encuentro creativo con Sebastián me está marcando un rumbo. Este disco fue hecho además con mucho trabajo y compromiso del resto de los músicos que lo grabaron, con gran amor y admiración por la música argentina y latinoamericana. Y con un profundo respeto por los autores y compositores de los temas elegidos para el disco, teniendo siempre como premisa que lo importante no somos nosotros. Lo importante es la música.








2 comentarios:

O criollo dijo...

Un gran descubrimiento esta artista "entrerriana" que suena muy bien y un gran reportaje por tu parte
Un Saludo Diego

Emilio

Diego Oscar Ramos dijo...

muchas gracias emilio por tu mensaje, sumemos entre todos, actos de apertura de caminos, de celebración del arte y por sobre todo de amor por la vida.