4.9.14

BIENVENIDAS


“El arte es una forma de curar”

El cantautor madrileño Tato López, por primera vez en gira latinoamericana, presenta en Buenos Aires sus canciones reflexivas, emocionales y esperanzadoras. 


Diego Oscar Ramos


      Como lo dice  una de sus canciones, la festiva "Bienvenida", "una ventana se ha abierto al mundo otra vez" cuando dejamos que la música con pulso afectivo y ritmo contagiante entre al cuerpo y al alma a través de artistas que la vida nos presenta como regalo imprevisto. Todo aquel que por estas tierras sudamericanas no conoce a Tato López, cantautor madrileño afincado en Galicia, podrá apreciar aquí el cuidado que le da a la unión amatoria entre letras de alma poética y una música que juega con la combinación de géneros diversos, pero todos funcionando juntos para activar sus dones de trovador. En esta entrevista, el autor de canciones como "Yin Yan" o "Tacones en la cuerda", se presentará a si mismo como ser humano que explora el lado espiritual del día a día, expresándolo a través de discos como el más reciente "Ritmo de arena”, que presentará en "La vieja guarida" (Guardia Vieja 3377), esta misma noche.

- ¿Cómo hablarías de cómo es un show tuyo?
- Mis canciones están impregnadas de mis influencias. Gracias a que la vida me puso en el camino de muchos músicos de diferentes procedencias, he tomado formas y ritmos de todo lo que se me ofrecía. En mis conciertos, puedes encontrar desde un son cubano, un tango, un blues o  un swing, hasta canciones más líricas de autor.  Y alguna canción donde me he atrevido a musicar poemas, como en el caso de Mario Benedetti (La secretaria Ideal), incluida en mi último disco y de Amparo Carballo Blanco (“Así de pronto”), poetisa de Ponferrada con la que presenté el último de sus libros en la UNAM de México, musicando 5 de sus poemas. El disco que presentamos fue grabado en directo en Santiago de Compostela con amigos de todos los lugares de la tierra. Francia, Canarias, Argentina, Cuba, Galicia y Chile. “Ritmo de arena” pretende encantar al espectador a través de un viaje multicultural y con letras que marcan la realidad que vivimos, problemas y todo lo que me conmueve, veo, escucho, leo o siento.

- ¿Qué sentís con el hecho de hacer música en este lado del mundo?
- El poder viajar a Latinoamérica es para mí cumplir de un sueño. He tenido desde que tengo 14 años la ilusión de poder viajar a esas tierras y por supuesto, en Madrid he tenido amigos de todas las latitudes que alentaban más las ganas de conocer. El poder ir con mi trabajo significa un fin y un principio en mi carrera. La devolución de tantas canciones que me hicieron crecer, Mercedes Sosa, León Giego, hasta las que envolvieron mi infancia de la mano de mi padre, escuchando los discos en Madrid de Jorge Cafrune o Atahualpa Yupanqui. El movimiento es algo intrínseco a los trovadores, como periodistas musicales, con la palabra como arma, viajar es una obligación que no se puede eludir si quieres seguir trabajando en ello. Es necesario que la gente escuche las canciones. Da igual que haya una persona en el concierto o 1000. Todo escenario que ocupas tiene una experiencia diferente y el género canción debe estar mas allá de la apatía o el ego de un artista. Al igual que los poetas como Lorca y Alberti, recitaba en las calles su obra, así debe ser la carrera, en mi entender de trovador.

- ¿Cómo ha sido y es tu vínculo con la música?
- La música ha sido mi motor desde que tengo uso de razón. Por suerte he contado con unos padres que alimentaron siempre esa inquietud y en mi casa era algo usual escuchar música de muchos tipos diferentes. Aprendí a tocar la guitarra de la mano de mi hermano mayor, que fue la primera persona de la que aprendí a hacer canciones. La música es mi forma de vivir y mi oficio. Llevo 15  años haciendo canciones, más o menos desde los 17 años y seguiré haciéndolo el resto de mi vida. Es mi forma de expresión, además de haberla convertido en mi herramienta de trabajo.

- ¿Qué dirías finalmente que es el arte?
- El arte es una forma de curar, expresar, crear y mostrar la parte del ser humano con la cual entramos en contacto con nuestro propio sentir. Tan necesario como comer o dormir, y por supuesto es la forma en la que el ser humano evoluciona, como se viene demostrando a través de la historia. Una sociedad sin arte, música, literatura, pintura….es una civilización abocada a la insensibilización y al deterioro de sí misma. Por eso, el mundo y los países en que vivimos, tienen que darle la importancia que merece, desde la educación misma, fomentando estas disciplinas tanto o más que las productivas en una sociedad capitalista como la nuestra, donde el arte juega y jugara un papel muy importante para la gente en el futuro. 



Sus canciones



"Bienvenida": "Es una canción de celebración de la llegada del amor. Y como toda llegada, está rodeada de floración, primavera y esperanza. Un canto que siempre me acompaña y es antídoto de horas bajas en invierno". 

Tacones en la cuerda: "Es un tango que compuse para una obra de ese mismo nombre, escrita por Maria Ángeles Iglesias, y en la cual fusionamos mis canciones en dicha obra con varios personajes que ella interpreta. Una obra que relata, a través de la vida de tres mujeres, la postura social que existe con los clichés que nos hacemos de la gente. Mujeres que deciden tomar las riendas de su vida. Ha sido mi primer tango por su influencia argentina".

Yin Yang: "Estoy ligado a la filosofía del Yin Yang y esta canción que ganó el Certamen Utopía en 2007 en la ciudad de Vigo, fue compuesta en una etapa en la que viví en una aldea alejada de Galicia. Un retiro, casi obligado en un bosque típico gallego que me hizo reflexionar sobre la vida y la perspectiva que hay que tener para lo bueno y lo malo".




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