29.3.11

Propuestas Musicales


Épica espacial

La banda argentina Ojo en el Cielo, tributaria de un sonido ligado a lo que se dio en llamar rock progresivo en la década del ´70, mantiene un vínculo fuerte en su propuesta estética entre la música popular y sus posibilidades de transmitir vivencias emocionales y espirituales.


Diego Oscar Ramos


  Hubo un tiempo en el que el espacio exterior, antes y después de la aún polémica llegada a la luna, alentaba expansiones tanto físicas como mentales, poblando el universo estético de metáforas visuales, narrativas y musicales. A fines de los sesenta y durante buena parte de los años setenta películas como 2001 Odisea del Espacio, del inglés Stanley Kubrick, o la literatura de autores como Arthur Clarke, Ray Bradbury o Isaac Asimov alimentaron el imaginario de la época con posibilidades de ir más allá de lo que conocíamos como el territorio humano. Y fueron músicos como Pink Floyd, Emerson Lake and Palmer, Yes, King Crimson y Alan Parson´s Project - sin olvidar el aporte esencial beatle como cuna de muchas corrientes que se terminaron de definir como lenguaje con otras agrupaciones - quienes lograron que el plano sonoro pudiese ser hábitat ideal para concretar un arte que uniera las dos concepciones del espacio: el exterior y el interior. Mente, cuerpo, alma, fueron ligados - con mayor o menor gracia artística - a las regiones del Cosmos que la aventura tecnológica prometía volver cercanas y accesibles. 

     Influenciados en su infancia por este tipo de discursos que la música transporta lejos como pocos otros lenguajes, los actuales miembros del grupo argentino Ojo el el cielo, sienten que estos tiempos precisan de un arte que siga representando un lazo entre elementos tangibles y otros más sutiles, que pueda retratar cuestiones sociales tanto como zonas del inconsciente. Homenajeando en su nombre a un artista como el inglés Alan Parson - famoso tanto por su grupo Alan Parson´s Project como ingeniero de sonido de dos de los discos más clásicos de la historia del rock: Abbey Road de los Beatles y The dark side of the moon de Pink Floyd - el grupo lanza lazos de unión que van más allá de llamarse como uno de los discos más famosos del músico inglés. Hay mucho en su sonoridad que, manteniendo una identidad personal, permiten una cercanía confortable con su música para todo aquel que también haya crecido entre los setenta y los ochenta. O que tenga un alma exploradora que no precise de la cronología fija para vivir como un explorador. Para dar pistas de estos viajes musicales, Fernando Esley - composición, guitarras, teclados, voces - y Leandro Cossio - composición, bajo y voces - hablan sobre Ojo en el cielo.


- Me gustaría que me hablen de las máximas influencias sonoras y musicales, las que mencionan en Myspace, explicando en qué aspectos creen que cada una de esas menciones los han impactado sensorialmente, emocionalmente, técnicamente.

- Fernando: Pienso que las influencias son esos aportes que se cuelan por la ventana del alma, uno no dimensiona que está siendo influenciado, solo disfruta de ese estado de deleite que proporciona la música.  En el caso mío, yo escuchaba y sentía, y mi alma era muy permeable a todo aquello que tuviera encriptado una emoción fuerte. Las bandas que generaron eso en mi fueron: "The Beatles", "Alan Parsons Project", "Supertramp", "Queen", "Elo", "Pink Floyd",  esas y algunas otras bandas que yo rotularia como emotivas son las que consideraria nuestra influencia musical mas espiritual, despues hay un sin número de bandas que conformarian nuestra influencia mas intelectual, por ej: "Yes, Genesis, "Jethro Tull", "King Crimson". Pero al ser nuestra musica tan eclectica hay otros grupos que tambien han generado cierta influencia como "Deep Purple", "Iron Maiden", "Van Halen" y siendo mas actuales "Dreamtheater". Es imposible no dejarse influenciar por otras vertientes como la música clásica (Mozart, Bach, Beethoven, Liszt, etc) y autores geniales y atemporales como Piazzolla, Elis Regina y Tom Jobim, y los grandes del Jazz y del blues tambien. Toda esa paleta de colores ha conformado mi perfil como compositor y musico de "Ojo en el Cielo".

- Leandro: A pesar de caer en una gran obviedad, en mi opinión debo decir que la máxima influencia a nivel musical y sonora siempre fueron y serán Los Beatles, no solo para la banda en sí, sino a nivel personal, ya que no se que hubiera sido de mi vida como músico sin ellos. Ellos son los padres de todas las posibilidades que se generaron en el rock. Como dice Fernando, uno no dimensiona que está siendo influenciado, y en este punto agregaría que además de la propia música, debemos tener en cuenta la cultura y la sociedad que nos rodea, los bagajes propios e íntimos que continuamente vivimos y nuestro entorno. Esos puntos, combinados con la música que escuchamos, son los que nos determinan a nivel emocional y artístico a la hora de componer. En el aspecto técnico supongo que cada instrumentista tiene a su “héroe”, y trata de copiar los mejores aspectos de ellos: Jaco Pastorius, David Gilmour, Roger Hodgson o Jeff Lyne.

- Leí en su perfil como grupo que quieren emocionar, divertir y reflexionar, en qué sentido creen que lo han logrado hacer hasta ahora y qué mezcla final hacen, es decir qué balance harían de cada uno de esos elementos, a la hora del corte final del objetivo como grupo?

-
 Fernando: Bueno como vos leíste, nuestra meta ha sido esa y sigue siéndolo. Creemos que se puede entretener y divertir con calidad, porque existe una falsa creencia que la música reflexiva, culta o académica es  necesariamente aburrida y que la música comercial es necesariamente  de mala calidad. Bueno, nosotros nos proponemos derribar ambos mitos. Pero algo es cierto de nuestro perfil, tratamos de tener una alta profundidad emotiva y/o espiritual en nuestras canciones y el hecho de que un tema instrumental como "Etereo" sea el que abra el disco dice mucho de la prioridad que le damos nosotros al mensaje espiritual. El problema que encontramos es que vivimos en tiempos de escepticismo y la gente no está interesado en mirar su interior, todo en un desagradable marco de decadencia cultural que a su vez es un derivado de la decadencia espiritual del ser humano. De todas maneras el balance no es tan malo, cada día mas gente se nos suma en nuestra cruzada estética y espiritual, y en eso, Internet tiene un papel preponderante, porque la gente que no tiene voz y voto, los que no se sienten reflejados por el dictado de las grandes discográficas que promueven productos, pero no productos artísticos, productos vacios, pasajeros y sin talento, tiene la posibilidad de oponerse, de alzar su voz y disentir gracias a la fantástica Web.

- Leandro: Justamente lo que nos permite intentar emocionar, divertir y reflexionar son los distintos estilos que pretendemos ejecutar. Entonces, hoy pueden escuchar una balada de alto contenido emocional (como puede ser En lo profundo del mar), pero también bailar con un rock and roll (como Nada Cambio), o meditar y reflexionar (con Etereo). En cuanto al balance, creo que la variedad espiritual y de experiencias de los integrantes del grupo nos hace pensar en que nuestro público deberá ser muy abierto a nivel musical, más allá de que siempre apuntemos a nuestro espejo que es el Alan Parsons Project.


- Un atractivo diferencial que encontré en el grupo es el tratamiento vocal, pueden explicar cómo desarrollan las armonías vocales, bajo que ideas básicas y con qué modelos en mente?

- Leandro: La idea principal es pensar en la voz como un instrumento más de la banda. Entonces, además de los arreglos vocales que la misma canción sugiere, existen arreglos que tal vez se piensen para otros instrumentos y que utilizando las voces armonizando una melodía generan una sensación todavía más agradable, dependiendo del concepto que queramos darle a la canción. Creo que nuestro modelo de mayor influencia vocal hoy por hoy es la ELO.

- Fernando: Con respecto al tratamiento vocal te diría que nuestros espejos por asi decirlo son: "Queen", "Elo" y "The Beatles", son las bandas que mejor han explotado ese fantástico y gratuito recurso de la voz. Los arreglos de voz van surgiendo en la misma medida que la canción nace y todo esto aparece como si fuera el fruto de una voz inaudible que me dice "pone esto acá y esto allá".


- ¿Cómo vinculan el trabajar con ciertas musicalidades más parecidas a un estilo de pop climático, como puede ser el de Alan Parsons con estructuras del hard rock y letras mordaces, como ustedes mismos las describen? 

- Fernando: La existencia de una letra ya predispone determinado pasaje musical, si la letra habla de un futuro negro y desesperanzador, la textural musical va  a describir con los tonos y los climas ese paisaje espiritual previamente escrito. Creo que cuando inventa una melodía, esta ya le propone a uno que la letra hable de tal cosa o tal otra. Diría, concluyendo, que si la melodía nace primero, esta condiciona a la letra y viceversa. Leandro y yo que confeccionamos las canciones le damos matices distintos y opuestos a nuestros temas. Hay canciones que exhortan a la paz y otras que se preguntan ¿Es necesario salvar a la humanidad? Tenemos interesantes influencias literarias en ese sentido, pero sería explayarse demasiado. Nuestras letras tienen un hilo conductor común, lo que nos acerca a las propuestas del rock progresivo de los 70´s cuando salieron los más importantes discos conceptuales. Nuestro primer disco "Destiny Interpreters" es un álbum conceptual que indaga en el alma humana sobre todo lo inherente al hombre.

- Leandro: Es una combinación muy interesante hacer un estilo de pop como Alan Parsons pero con una lirica tal vez más punzante a nivel social. De todas formas no todas nuestras canciones son de ese estilo, pero tratamos de combinarlas. En mi caso particular, a la hora de escribir una letra, hay muchísimas influencias de nuestra querida América Latina, además del propio rock inglés. No puedo dejar de lado que lo que uno escribe también es lo que ve alrededor todos los días, pero desde la propia óptica del que lo ve, con toda la vida anímica que se fue desarrollando dentro de la persona. En nuestro caso, la propia música también genera imágenes al escucharla, y si la canción necesita una letra, a veces la propia música es la que te va “dictando” la letra. El público generalmente siente las letras como propias pero también depende de su estado anímico y psicológico.


-¿Cómo se dio el contacto con Enrique Breccia y cómo se dio la interacción entre ustedes como para llegar al trabajo conjunto de generar dibujos para el disco? ¿Qué sintieron como más afinado del resultado final de los dibujos en cuanto a sentirlos ligados con su música?

- Fernando: He sido un fan de Breccia de toda la vida, se me ocurrió contactarlo una vez que vi un reportaje que le hacía Jorge Guinzburg en su programa "Mañanas Informales", después los busque por la web hasta encontrarlo y no pude salir de mi asombro cuando acepto mi propuesta de hacernos el arte de tapa. Crecí con las clásicos de la literatura, la música, el cine y el comic también. O sea, que para mí, sumarlo a Breccia a nuestro proyecto, era una manera de completar nuestro perfil artístico. El me pidió para inspirarse, música nuestra y dio como resultado un trabajo que refleja y comunica lo que nosotros intentamos hacer con los 14 tracks del disco, en lo personal viví esta colaboración como una experiencia fantástica, ya que crecí sumergido en la extraordinaria ficción que proponía "Alvar Mayor" y ahora el autor de esa genial obra se sumergía en nuestro mundo para ilustrarlo.

- Leandro: La interacción fue básicamente por mail y correo postal. Lo más afinado del resultado fue la espiritualidad que transmiten los dibujos de Enrique, similar a la espiritualidad que queremos transmitir nosotros.


- ¿Qué sienten que contenía el pop y rock de los 70 y 80, donde podría rastrearse su mayor matriz sonora, como para rendirles un culto actual? Y, en base a esto, ¿qué sienten que han tenido los 90 y esta primera década del nuevo milenio como más destacable? ¿Algo los atrae de estos últimos 20 años?

- Fernando: Bueno, el rock en su etapa más sesuda, que fue justamente en los 70´s con el reinado del rock progresivo, se dio el lujo de poder mostrar al mundo, un trabajo pulido, elevado con muchos matices y con letras y discos conceptuales que obligaban a uno a meditar, a experimentar intelectual y sensorialmente esos paisajes. Consideremos que el primer trabajo de "The Alan Parsons Project" llamado "Tales of Mistery and Imagination"  es un álbum conceptual basado en la genial obra de "Edgar Allan Poe" ¿Quien arriesgaría en estas épocas con semejante propuesta artística? Los 80´s hizo una propuesta cultural más light, desaparecieron las letras complejas y el rock barroco de los 70´s, pero aun existía cierta calidad musical, calidad musical que se fue erosionando con el paso del tiempo. Consideramos que en la actualidad hay dignísimos productor artísticos, pero nada que sea promovido por grandes sellos, noto y veo que hay una gran resistencia cultural  que se opone a ser manejados como ganado por el negocio de la música, pero es una lucha notoriamente desigual. Hay bandas nuevas  que redimen estos tiempos actuales como "Incubus", "Local Natives", "Porcupine Tree" y muchas más, aunque todos sabemos que un Lennon, un Waters, un Hendrix no nacen todos los días.


2 comentarios:

Fer Esley dijo...

Muchas Gracias por tan bella nota Oscar!!! Abrazo gigante!

Diego Oscar Ramos dijo...

Muchas gracias a ustedes por trabajar con pasión por un arte con sentido y belleza!!!