Catador de películas
Desde su blog,
el psicólogo junguiano expande la posibilidad de entender al arte cinematográfico como un
espacio donde se ponen en juego los grandes mitos y arquetipos humanos.
Diego Oscar Ramos - 2009
Diego Oscar Ramos - 2009
Como
si sus propios textos actuasen como un tráiler de un film que deberemos
construir con nuestras propias sensaciones y pensamientos, los textos del blog Cine sin velos que dirige Álvaro González Olascuaga, psicólogo uruguayo especializado en análisis
junguiano, suelen sorprender por la forma en que aportan pistas analíticas sobre
el contenido simbólico de películas que muchas veces pasamos por alto. Y una de
las claves de mayor interés es que evita todo vicio intelectual de manejarse
con un cine sólo entendible por expertos, para lanzar con pericia sus
herramientas conceptuales sobre todo tipo de películas, incluso aquellas que
parecerían estar enfrentadas con el concepto de arte o profundidad. Es que la
hondura, como sus delicadas piezas interpretativas nos dejan entrever, está en
la condición humana y es a las películas a las que les corresponde mostrar sin
timidez esta vastedad de sentidos. Esta entrevista busca develar la forma en que
González Olascuaga integra la escritura crítica con la visión psiconalítica
y sus conocimientos de filosofía oriental, alquimia y hermetismo occidental, al mismo tiempo que regala pautas de lectura para que hagamos nuestra esa integración.
- En sus textos hay un gran índice de relatos míticos y
arquetípicos, ¿qué influencia tiene su formación en psicología junguiana en sus
análisis de films?
- La psicología
fundada por Jung sostiene la idea de que la parte desconocida o inconsciente de
nuestra alma no sólo tiene pulsiones agresivas o sexuales como manifiesta
Freud, sino una suerte de asistencia para con nuestra conciencia al estilo del
juego de la gallinita ciega. Es decir, un Self
o ser superior en nosotros nos envía vivencias y símbolos –sea en sueños, sea
en la vigilia- para ayudarnos a progresar en nuestra vocación personal, lo que
fue popularizado por Paulo Coelho en su libro “El alquimista” con conceptos
como la “leyenda personal”. Por tanto, el film que yo encuentro más junguiano
es “Encuentros cercanos del tercer tipo” de Steven Spielberg. En esta película,
su protagonista, Richard Dreyfuss, queda absorto cada vez que contempla la
forma de una montañita, sea que se le haya armado con la espuma de afeitar, con
el puré, o bien con su propia creatividad mediante barro. Todos piensan que
está loco, pero finalmente se da cuenta que su intuición le revelaba que en un
monte cercado por los militares habría esa noche una comunicación con naves
extraterrestres, una comunión entre cielo y tierra muy mítica, como aparecen en
libros sagrados como en el caso de Moisés, o el sermón del monte del Evangelio.
El monte representa el lugar en que lo terreno tiene la voluntad de ascender y
lo espiritual de descender para ir al encuentro.
- ¿Qué es lo que ve cuando se sienta a ver una película? ¿Qué
activa al captar algo que luego se verá transcripto en sus textos?
- Es un mecanismo
similar a lo que me sucede cuando atiendo como psicólogo a mis pacientes.
Primero asisto a esa nueva realidad con una actitud mental muy virgen, con la
capacidad de asombro intacta, dejo impresionarme por esa realidad. Puede que
algunas escenas ya queden en el momento subrayadas en mi memoria como si rayase
las líneas de un libro con un marcador fluo. Y luego después de que decante el
film es que creo poder darle una lectura esotérica, psicoanalítica o entre
líneas. Eso siempre y cuando el film ofrezca la profundidad como para extraerle
esa mirada aparte.
- ¿Qué recepción suelen tener globalmente sus relatos,
qué suelen comentar en cuanto a la presencia de símbolos?
- Me da
satisfacción que algunas personas que leen mi blog me comenten que tendrían que
volver a ver la película en cuestión porque sienten que nunca la vieron en
realidad. Y es que como la realidad misma, las películas pueden tener distintos
niveles de comprensión. Por ejemplo, muchas personas detestaron “Hide and seek”
por tener un suspenso poco creíble, con un Robert DeNiro encarnando un patético
psicópata asusta-niñas. Cuando en realidad, la película es toda ella la
alucinación de una niña psicótica internada en un psiquiátrico a cargo de una
doctora que es la única persona que le queda en el mundo. Todo en el film
parece irreal porque sencillamente pone en escena los personajes destructivos
del mundo interior de la mente enferma de la niña: el abandono de sus padres,
la competencia edípica figurada en el deseo de la muerte de la madre y de la
novia del padre, la cueva primitiva reparadora simbolizando el cariño de la
doctora que la cuida: todo es alegórico de los conflictos de su mundo interno.
- ¿Qué siente que hay de igual y de diferente en un
relato oral o en un libro que en una película?¿Qué relato podría hacerse en
torno a la necesidad humana de escuchar y contar historias pensando en los
diferentes soportes?
- Hemos perdido el
rito del relato oral, el parroquiano mentiroso del viejo bar o la hazaña del
chamán de la tribu quedan casi como postales de una tradición que ya no es. Y
sin embargo, para los sufis -la rama mística del islamismo- relatar historias
en una rueda es un acto de comunión, un modo de honrar a la divinidad en ese
espacio de relatos con lecturas entre líneas, parábolas y símbolos esotéricos.
Para ellos, Dios habría creado a los hombres porque gustaba de escuchar
historias. ¡Qué importancia tiene entonces el vivir, aprender y luego contar
historias! Sin embargo, hoy pocos se toman el trabajo de llevar una vida
heroica en busca de sus sueños. Qué decir, si apenas unos pocos cultivan el
entregarse a leer una novela. De allí que le dé mucha relevancia al cine como
transmisor actual de mitos, valores y moralejas. El cine es de los pocos
herederos masivos de lo que fue la función del antiguo teatro griego y su
recurso de catarsis emocional. Y por sobre todas las cosas, rescata la
narrativa del viaje del héroe, que como diría Joseph Campbell, son las
historias que valen la pena contar, porque son ejemplos de la capacidad de
superación humana. Sea un triunfo económico como en “La búsqueda de la
felicidad” con Will Smith, sea un logro vocacional como en “La sociedad de los
poetas muertos”, o bien espiritual o sentimental. El espectador se siente
exaltado al identificarse con el protagonista, sea éste Rocky Balboa o Gandhi…
- ¿Cuál fue la primera película que recuerda?
- Recuerdo haberme
dormido viendo "El golpe" en un tren que nos conducía a Bariloche.
Nada personal con la película, simplemente recuerdo el reproche de mis mayores
por mi insolente sueño. De todos modos, su banda de sonido me quedó grabada a fuego
para siempre. Luego recuerdo haberme reído mucho con "La fiesta
inolvidable" de Peter Sellers en una sala de cine céntrica de Montevideo.
Todos aquellos desbordes de agua jabonosa me han quedado en la memoria de una
infancia remota. Eran tiempos ingenuos en el cine, con películas de Cantiflas,
con ambientes silenciados de plena dictadura. Sin embargo, siempre permaneció
el hechizo por la figura de El Zorro, el justiciero oculto. La caballerosidad
en oposición a la prepotencia.
-¿Qué películas diría hoy que fueron las más importantes para
su propia vida?
- Curiosamente
tengo un particular afecto por “El rey león”, de Walt Disney, ya que con ella
tuve hace ya casi 15 años la excusa de presentar charlas analizando esta
historia heroica que pone en escena al líder de la luz –el padre Mufasa- y su
resentido hermano “Scar” - “cicatriz” en inglés - que como su nombre en inglés
lo señala, fue derrotado en la contienda física, pero fue creciendo en él un
resentimiento envidioso - el león oscuro tiene los ojos verdes, color de la
envidia - cargado de venganza que plantea un interjuego de fuerzas que forma
parte de este mundo que vivimos a diario. También tengo un cálido recuerdo de
“Los sueños”, de Akira Kurosawa, ya que una maestra y colega que tuvo mucha
influencia en mi formación, Alondra Mendizábal, lamentablemente ya fallecida,
nos decía siempre que la comprenderíamos en cuanto fuésemos aprendiendo
simbología. Es un film bellísimo compuesto de 8 sueños, ofrecen alegoría de la
sucesión de la infancia a la vejez y sus pruebas e iniciaciones respectivas. Es
una secuencia no sólo a escala humana individual, sino de nuestra propia
civilización, necesitada del reencuentro con el chamán anciano de la tribu para
no caer en el desastre nuclear o ecológico.
- ¿Qué películas sí recomendaría como básicas si tuviera
que darle una breve lista a alguien que nunca vio una película?
- Existe una
dimensión estética o artística para clasificar films. Pero mi perspectiva
necesariamente psicológica me lleva a evaluarlas según cuánto pueden servir a
acompañar a una persona por un trance típico de una etapa de la vida. Por
tanto, esa lista debería comprender cada edad y sus aprendizajes. Hay muchos
films que hablan de ser fiel a la vocación como “Claroscuro”, “Ratatouille”,
“Kung Fu Panda”, “Neverland”. Otros corresponden a ese instinto de iniciación
adolescente en que Freddy Kruegger y demás demonios ponen en escena la muerte
de la niñez para que nazca el adulto, como en las tribus primitivas. La
adaptación del joven a la vida laboral o a su dimensión heroica puede tener sus
tentaciones como en “El abogado del diablo” o “El club de la pelea”. Las
comedias románticas abarcan todas las vicisitudes de la búsqueda de pareja, e
incluso existen films sobre la recuperación después de un divorcio como en “Bajo
el sol de Toscana”. Las crisis de la mediana edad se ven bien en “Belleza
americana”. Las películas más existenciales o espirituales plantean los
misterios que superan la adaptación de la primera mitad de la vida, y allí
tenemos “La fuente”, “Más allá de los sueños”, o mismo la argentina “No te
mueras sin decirme adónde vas”. En definitiva, cada film es un posible mito que
te ofrezca el mapa para la etapa del viaje que estamos recorriendo en la vida,
para no sentirnos solos en esa encrucijada que de hecho, miles de hombres y
mujeres ya atravesaron antes en la historia humana.
- ¿Y si tuviese que hacer esa recomendación a un extraterrestre
que precisa claves de lo que es la vida humana?
- Quizá le
recomendaría ver “Las alas del deseo”, la película alemana del ángel que
después de mucho asistir a los seres humanos, decide encarnar en la vida
física. Quizá a un extraterrestre le ayudaría ir asimilando los paisajes y las
lógicas humanas por medio de un protagonista con quien identificarse, que se va
adentrando lentamente en la humanidad. Pero también pueden servir muchas de las
películas que yo llamo “sistémicas”, porque ponen en juego muchos personajes
que terminan interrelacionándose, como las películas de González Iñarritu – el
caso de “Babel”-, “Crash” o “Paris”.
- A la luz de la popularidad global que tiene el cine -
ya sea en sus formatos clásicos de sala cinematográfica, video, DVD, o ahora
transportado por las redes - ¿qué importancia siente que tiene para la
humanidad?
- Si existe radio,
televisión, cine, entretenimientos y más esencialmente sueños durante el
descanso, es porque tenemos la necesidad psíquica de un desahogo irracional.
Imaginemos la “locura” que sería vivir 24 horas al día nuestra pequeña rutina,
adaptada, comportándonos, sin misterios ni aventuras. Por eso, volviendo al
tema de los relatos de historias, en “Las alas del deseo”, el narrador afirma
que no puede renunciar a su tarea, porque sino se acabaría al instante la
inocencia en el mundo. Nuestra parte niña necesita seguir siendo alimentada con
los recursos de la imaginación y el arte real. Sino, nuestra alma padecería una
depresión mayor por anorexia.
-¿Qué siente que tiene que tener una película de calidad?
- Sencillamente que
su arte tenga alma. Si alguien te vende una creación sólo para impresionar a
los demás, desahogar su resentimiento, ganar plata o hacerse el inteligente,
seguro que te vas a ir del cine con la sensación de que te vendieron una caja
hueca, más o menos descartable, más o menos tóxica.
- Finalmente, ¿qué
diría que es el cine?
- Cine es para mí
embrujo y poesía. Si el escritor Stephen King definía el escribir como telepatía,
cine es la sugestión hipnótica de un director que nos conduce por sentimientos,
identificaciones y agonías, por historias que probablemente nunca vayamos a
vivir en nuestra vida individual. Por lo mismo, creo que necesitamos tener el
sentido crítico e incluso la precaución anímica para seleccionar qué películas
vamos a dejar ingresar a nuestra alma.






3 comentarios:
Muy buena nota!
Alvaro, un grande!!!
me gustó...en realidad veo que no se nada de cine....o quizas la vida misma lo es.
buena Alvaro....un iniciado en el simbolo.....saludos del "manza"
Publicar un comentario en la entrada