15.6.12

Encuentros culturales


Oda visual 


Dos fotógrafos, uno argentino y otro francés, publicaron un libro de imágenes e historias sobre el  instrumento de Santiago.  




Diego Oscar Ramos


En ese territorio impreciso y apasionante que va del arte a la antropología, de la cultura a los símbolos de nacionalidad, dos jóvenes fotógrafos con experiencia en trabajos de fotoperiodismo - el argentino Javier Valado y el francés Yann Maury-Robin - han editado El Bombo Legüero. En el valioso libro de fotografías y textos, ambos indagan en la historia y el presente de uno de los instrumentos que mejor retrataría la fuerte presencia tanto de lo afro como lo indígena en esa fracción del folclore argentino que tiene a su epicentro en la chacarera. Como si hubiesen encontrado ese objeto cuya necesidad de existir casi era obvia pero aún nadie había realizado, durante dos años los colegas y amigos recorrieron la senda que va del contacto con músicos argentinos fácilmente hermanables con el bombo – como Raúl Carnota, Marián Farias Gómez, Mariana Baraj o Demi Carabajal – a indagar en los rituales de la luthería tradicional o vivir en persona la Marcha de los Bombos, un desfile épico de bombistas de todo el país que cada mes de julio y desde 2003 recorren las calles de Santiago el día de la conmemoración de su fundación. “En la Marcha somos iguales, vamos todos tocando el bombo durante 10 kilómetros sintiéndonos hermanos, es un ejemplo de la fuerza comunicacional de este instrumento, que reúne a miles de personas, sin importar su clase social, creencia religiosa o afinidad política”, comenta Javier Valado y aporta más imágenes sobre lo que se siente en la peregrinación de bombos: “Uno se siente vivo, hermanado con personas que no conocés pero que aman al bombo legüero como vos, aprendí que si uno tiene un sueño y lo comparte de corazón, miles de personas pueden sumarse a soñar”. “Es verdad, hay que estar allá para sentir y entender, es una experiencia única”, completa Maury-Robin, impactado de la tranquilidad que allí se vive, además del orgullo que el santiagueño tiene por su lugar, sus fiestas y su cultura.

        Este eje de la comunicación es lo que siente como más atractivo del instrumento: “Antes, la gente pegaba los parches para anunciar en el pueblo fiestas o funerales y hoy sigue comunicando, a través de la música y reivindica su identidad cultural”. Sin ser un trabajo etnográfico académico, el libro acaba retratando la importancia musical del bombo legüero a través de voces múltiples de quienes parecen haberse encontrado artísticamente a través de su toque. Desde ese contacto, Valado concluye que el bombo “es el instrumento que marca el pulso en la gran mayoría de las músicas folclóricas de Argentina, percusionistas y bateristas de otros géneros musicales se han acercado al folclore gracias a él”. En ese sentido, completa el coautor del libro, “cuando Divididos lo integra a su música, tocando con Juan Saavedra, Peteco y Demi Carabajal se ve que no tiene límites ni fronteras musicales”.  Al ordenar experiencias vividas en dos años, fotografiando danzas populares, conciertos de fusión y compartiendo distintos encuentros con artistas santiagueños en sus propias casas, los autores fueron percibiendo personalmente los ecos de esa raíz  afro, qheshwa y criolla del instrumento. “Todos los artistas que participaron nos han dejado enseñanzas, son personas humildes, que han abierto sus corazones a este proyecto, entendiendo que el artista principal es el bombo legüero”, explica el fotógrafo argentino, mientras que Maury-Robin remarca el valor que le dieron a la pluralidad de voces: “es una mezcla de historias y de encuentros, no quisimos privilegiar una versión, pero sí resaltamos la africanidad de este instrumento”.


LINKS


http://www.proyectobomboleguero.blogspot.com

1 comentario:

Diego Oscar Ramos dijo...

Para adquirir un ejemplar de El Bombo Legüero escribir a proyectobomboleguero@yahoo.com.ar o nos llamar al 15 3 166 06 94 (Javier Valado)