26.1.14

Vida saludable


El camino integrador



La terapeuta Verónica Abanco explica nociones de medicina china vinculadas a masajes y alimentación. Y da cuenta de cómo su salud y felicidad están ligadas a trabajar en lo que la apasiona en el lugar en el que siempre quiso vivir.

Diego Oscar Ramos

      En el contexto de un viaje periodístico a la ciudad de El Bolsón, entrevisté a Verónica Abango, terapeuta en masaje chino Tui-Na, quien poco antes de la entrevista había ejercido su arte sanador sobre mi cuerpo. La profesionalidad, el afecto natural de Abango y la sensación de bienestar con que quedé al terminar su trabajo me proporcionaron un deseo potente de entrevistarla. Comparto aquí el audio de esta conversación relajada, que utilicé en parte para mi artículo sobre El Bolsón en revista Uno Mismo de diciembre de 2013. 





      Nacida en Buenos Aires pero amante de lo patagónico desde tempranas instancias de su vida, Verónica Abango, tuvo la oportunidad de instalarse en El Bolsón para entregar un saber que llegó a ella como parte de un proceso radical de cura. Luego de 3 hernias de disco que la medicina tradicional había decretado como sólo solucionables a través de una cirugía, la salud llegó a su cuerpo a través de la medicina tradicional china, de la mano de Yuan Yuin Pin, médico chino que le dio una primera formación que fue ampliando. Tal fue su gratitud, que hoy es terapeuta en Lumina, un vanguardista centro holístico de El Bolsón, gracias a una dedicación absoluta a un saber complejo, que incluye disciplinas como gimnasia Qi Gong o masaje chino TUI NA que comparte con quien quiera vivir bien. Dice que su medicina es su trabajo, más en este lugar, que percibe con gran sensibilidad. “Acá nada me pone mal, es algo que siento en el medio del pecho, como encontrar un alma gemela, aunque veces las palabras no pueden explicar estas emociones tan profundas”, cuenta Abanco, dueña de manos sanadoras que este cronista vivió en su cuerpo, antes de encontrar una descripción de la región, precisa y emocionada, que seguramente impactará al lector que esté en etapa de buscarse: “Acá se siente el aire puro, uno hace entrar en el cuerpo una pureza increíble. Y además te contactás con una naturaleza aún muy virgen, escuchás los pájaros, el agua, el viento, la lluvia y terminan fundiéndote con este entorno”.




No hay comentarios: