10.5.08

BRIAN O´LEARY



La nueva era de la ciencia


Astrónomo, físico y astronauta nacido en Estados Unidos, creó la Asociación Internacional para la Nueva Ciencia, que estudia desde la precognición hasta los ovnis. Está enfrentado al gobierno de su país por su gesta para desarrollar energías limpias no ligadas al petróleo. Da conferencias en todo el mundo y vive en las montañas de Ecuador, donde creó un centro de transformación que une ciencia, arte y espiritualidad.
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Por Diego Oscar Ramos - Más allá de la Ciencia (España) - 2007
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Brian O´Leary nació hace 66 años en California, tierra de enormes olas que intermitentemente iluminan cambios de conciencia a quienes surfean entre formas complementarias de conocimiento. Allí se dio con fuerza el lisérgico verano del amor y también tuvo su cuna la noción de Acuario como símbolo de una nueva era humana. Como astronauta de la NASA, quien hoy dedica su tiempo a propagar la necesidad de una “energía limpia, barata y abundante” para dejar de recalentar el mundo, fue el primer hombre elegido para ir a Marte, misión que se suspendió por esa guerra de Vietnam que parecía el lado oscuro de una etapa de aparentes luces. Ligado de todos modos a la institución espacial como investigador y asesor científico, el Físico y Astrónomo fue director del Instituto de Seguridad y Cooperación Espacial, presidente de la Sociedad de Investigación de Anomalías de Marte y secretario de Planetología de la Unión Geofísica Americana. Además, fue compañero de trabajo de Carl Sagan y dio clases en universidades como Princeton, Cornell, Hampshire College o Berkeley. Claro que lo que abrió una compuerta en su vida fueron experiencias de precognición y autocuración que lo llevaron a investigarlas desde el parámetro científico, ampliando su percepción de lo que es la ciencia, ganándose el descrédito de muchos colegas pero creando la Asociación Internacional para la Nueva Ciencia. Hace más de veinte años que investiga nuevos paradigmas de la Ciencia y la transformación global, especializándose en nuevas medicinas y especialmente en Energías Libres, para lo cual fundó el Movimiento de la Nueva Energía. Con estos conocimientos asesoró al Subcomité de Energía y Medio ambiente de la Cámara de Diputados de Estados Unidos e hizo severas críticas públicas al gobierno de su país por las políticas energéticas, ambientales y bélicas. Con las mismas ideas vinculantes de ciencia, cultura y ecología que expresara en más de 100 investigaciones y 10 libros, vive en Ecuador, donde construye en su propia casa de las montañas de Vilcabamba un sitio donde compartir y vivenciar las posibilidades de cambio de conciencia planetaria. Viajero incansable, un Congreso Internacional de Ufología en Buenos Aires fue el ámbito donde Brian O´Leary presentó su libro Re- heredando la Tierra, donde muestra que hasta las polémicas investigaciones ufológicas pueden servir de aprendizaje sobre nuevas formas de energía que no comprometan el futuro de la humanidad.

- Algunas personas lo mencionan como ex científico, ¿qué siente al respecto?
- No. Soy un científico. Eso no es verdad, un montón de gente dice cosas sobre mí que no son verdad. Solía ser un profesor en universidades, por mucho tiempo. Me fui de Princeton, unos años atrás, por una serie de razones, entre otras que muchos científicos negaban la realidad a muchas cosas que van más allá de lo normal.

- ¿Qué es lo que la ciencia oficial no incorpora como realidad?
- La Conciencia. Cerca de 15 años atrás tuve experiencias paranormales que no pude explicar desde la tradición de la Ciencia oficial, muy emplazada en lo material. Los científicos a mi alrededor no aceptaban lo que me estaba pasando, y creo que un científico es alguien que explora lo desconocido. Comencé a abordar estas experiencias desde la perspectiva científica y fundé la Asociación Internacional para la Nueva Ciencia.

- ¿Cómo define la Nueva Ciencia?
- La definimos como la Ciencia que abraza muchos fenómenos y eventos que van bien más allá de lo que la Ciencia oficial quiere mencionar como realidad. Por eso no soy un ex científico. Eso es un error. Soy un científico. Es más, me gustaría decir que me considero más científico que muchos científicos, que son apenas técnicos de la realidad establecida por mucho tiempo. Ellos quieren ser salvados por sus carreras.

- ¿La base de su trabajo está en integrar formas de conocimiento a la Ciencia?
- Sí, por eso uno de mis libros se llama La segunda venida de la Ciencia.

- Un título con sugestiva reminiscencia bíblica...
- Es que es un símbolo del hecho de que la Ciencia y los científicos se ponen límites a sí mismos. Muchos de ellos, incluso, me recuerdan a muchos clérigos en la forma en que realizan sus críticas y cómo enseñan cosas que están sumamente establecidas. No pueden aprobar nada que esté fuera de sus parámetros. Son pensamientos muy limitados.

- ¿Siente que tiene una misión especial que cumplir?
- Sí. Y tiene varios pasos. Durante los ochenta y noventas estuve muy interesado en fenómenos como los Ovni, las autocuraciones, las relaciones entre la Física con los sucesos paranormales y en hallar la forma de conducir todo esto hacia una nueva forma de pensar, expandiendo los conocimientos científicos humanos en torno al fenómeno de la Conciencia. Mi misión, ahora, está más relacionada con la investigación de una energía limpia, barata, que transforme la total concepción del mundo energético. Escribí libros y viaje por el mundo visitando gente que está realizando emprendimientos en energía limpia. Estoy muy sorprendido del desarrollo que están teniendo estas tecnologías, que incluyen experimentos sobre motores magnéticos que nos vienen rondando desde mucho tiempo atrás. Conocimientos que fueron destruidos activamente en una cultura que incluye al gobierno de Estados Unidos y a las compañías de petróleo. Pero han estado pasando muchas cosas que van más allá del entendimiento de la cultura oficial mundial.

- ¿Puede decirse que ahora contamos con una oportunidad real de cambiar el mundo?
- Sí. Absolutamente, incuestionablemente. Por eso empecé el Movimiento de la Nueva Energía. Porque hay muchas personas que están buscando desesperadamente la verdad. Algunas, como pasa con los Ovni o con la Conciencia, creen en la energía limpia y otras no. Está muy polarizado, es ridículo. Tenemos que ir más lejos.

- ¿Hay que dar un salto a ese tipo de polaridades?
- Tenemos que cerrar esa polaridad, necesitamos decir que es verdad. Pero el gobierno de los Estados Unidos y las Corporaciones no quieren que esto salga a la luz, porque pierden su poder económico, ese es el problema. Tengo una gran oposición del gobierno de los Estados Unidos, de los políticos. Pero vamos a seguir trabajando para encontrar la verdad.

- ¿Cuál es el verdadero mensaje del fenómeno Ovni?
- Tiene diferentes períodos, pero más recientemente, cerca de cincuenta años atrás, el incidente Rosewelt fue una expresión de preocupación de los visitantes acerca de la explosión de la bomba atómica. El accidente fue en Los Alamos, Nuevo México, el lugar donde fue desarrollada la bomba. No me sorprendió que haya ocurrido ahí, porque en general los fenómenos se ven cerca de bases militares y centros nucleares. Creo que las visitas tienen que ver con el hecho de que el ser humano está destruyendo el planeta con la tecnología nuclear, incontrolables cambios climáticos y contaminación. Muchos contactados fueron enfáticos en la inquietud de los visitantes ante estos acontecimientos. El fenómeno Ovni es un gran espejo para que nos miremos, porque somos los humanos la especie alienígena que está destruyendo la Tierra. ¿Por qué gente como Hitler y ahora G. W. Bush pueden tomar posesión el planeta del modo en que lo hicieron? ¿Y cómo las personas se quedan mirando como nos destruyen? Yo fui en persona a protestar a la Casa Blanca. Debemos despertar y enfrentar a ese demonio, un tirano sin precedentes.

- ¿Su reacción de protestar públicamente tuvo eco en el ambiente científico norteamericano? ¿Hubo reacciones similares de otros científicos?
- Bueno, creo que privadamente y de forma calma, muchos científicos están consternados con la administración Bush, sobre todo los científicos climáticos, están diciendo que estamos envueltos en cambios globales, que debemos detener los incendios florestales y respetar el protocolo de Kyoto. Pero no es suficiente, porque ellos no saben nada de la Nueva Energía, dicen que no existe, que todo esto es ridículo. Por eso, de alguna manera, algunos científicos están confrontando esta administración, pero no todos están despiertos para alcanzar soluciones de fondo.


Tiempo de cambios

- ¿Necesitamos un cambio de conciencia global?
- Necesitamos un cambio de conciencia, un cambio de entendimiento, hubo ciertamente en estos tiempos muchos intentos. He probado algunos. Hice Yoga. Hay muchas prácticas saludables para desarrollar nuestra conciencia como individuos, tener vidas saludables y ser más capaces de controlar los demonios que están alrededor.

- ¿Pero los demonios no pueden estar dentro?
- Nuestros demonios están dentro y desafortunadamente muchas personas están dormidas. Y ser parte de un proceso de despertar, más que convertirse en individuos teniendo una vida más feliz y saludable. Es estar capacitados para ligarnos a una conciencia colectiva que no sólo se oponga a la tiranía de nuestros tiempos, sino que esté atenta a soluciones, como la Nueva Energía. Se puede cambiar el mundo mientras que los más saludables y felices no se dediquen sólo a meditar en una cueva, sino que estén conectadas a culturas emergentes, que buscan soluciones. Y además no deben temer las reacciones de las personas que están cerca cuando abrazamos los cambios. Necesitamos pasar un nivel, saber que no necesitamos ni podemos trabajar para la Administración Bush si queremos lograr que el nuevo mundo sea una realidad.

- Usted, además, toca el piano, dibuja y su mujer, Meredith Miller, es una gran artista plástica. ¿El arte es parte de su felicidad y de su concepto de cambio posible de vida?
- Absolutamente. Toda expresión artística es muy importante para todos nosotros para encontrar una plataforma de creatividad, porque así estamos más preparados para grandes esfuerzos que sólo haciendo ciencia. Es por eso mismo que hicimos Montesueños, un centro para la Paz, la Sostenibilidad, las Artes y la Nueva Ciencia, en Vilcabamba, una región bellísima de las montañas de Ecuador, donde vivimos con mi mujer. Es un lugar donde las personas podrán venir de todas partes del mundo para trabajar juntos en la transformación del ethos actual de guerras globales y ecocidio en uno centrado en la preservación, restauración y sostenimiento de la biosfera de la Tierra.

- ¿Por qué dejó Estados Unidos para vivir en Latinoamérica?
- Dejamos los Estados Unidos por varias razones, una que ya estoy en edad de jubilarme, nuestros hijos son grandes, pero además porque es peligroso, algunos colegas hasta fueron asesinados y mucha gente está dejando Estados Unidos para empezar una nueva vida. Creo que Latinoamérica es un gran lugar para tomar una gran respiración y conectarnos con la libertad, con la creatividad. Aquí podemos crear un futuro diferente, podemos pensar de nuevo el mundo. Queremos que mucha gente venga a Montesueños, sienta la influencia de la naturaleza y que la única salida posible es preservar la Tierra.

- ¿Ha visto Ovnis en los cielos de Ecuador?
- Mucha gente ha tenido experiencias cercanas con Ovnis, nosotros todavía no. Pero hemos visto volando sobre los cielos de Vilcabamba y de hecho se ven más Ovnis que aviones. Sólo en cuatro ocasiones en varios años hemos sentido el sonido de un jet. Más que tráfico aéreo de aviones, donde vivimos hay tráfico aéreo de Ovnis.