19.11.08

María Lúcia Verdi


Hugo Mader

Palabra viva
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Una mezcla precisa de sofisticación y emotividad plena habita la obra poética de la escritora nacida en Porto Alegre e hija adoptiva de la capital porteña. Aquí puede versela en algunas presentaciones literarias y ya pueden ir consiguiéndose sus libros. a




Diego Oscar Ramos - Uno Mismo - 2007


    
     “Miro, veo, escucho, oigo todo, tanto, cuanto concreto, puedo casi sentir el gusto de la piel de aquél, el olor de la boca del otro, casi puedo tocar la suciedad de estos chicos...”, expresa con una magia de verdad en su voz, que las palabras llegan como sensaciones corporales, inmediatas. María Lucia Verdi lee sus poemas y provoca el deseo de conocer qué historias vividas hay en esas imágenes. Brasileña nacida en Porto Alegre y licenciada en Letras con Maestría en Literatura Brasileña, trabaja en Buenos Aires como oficial de Cancillería del Servicio Exterior Brasileño, en el Sector de Temas Sociales de la Embajada de Brasil. “Trabajamos en estricta relación con el sector de Derechos Humanos en temas relacionados a minorías, afro descendientes, inmigrantes, indígenas, cuestiones de género, salud y trabajo, reportándolos al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y proponiendo actividades conjuntas entre los dos gobiernos o con organizaciones civiles brasileñas y argentinas”, detalla la poeta que ha tenido en los grupos minoritarios una inspiración básica: “Su cercanía ha siempre sido una inspiración, dicté un taller de poesía para 12 presos de la prisión de Papuda, en un proyecto del departamento de Antropología de la Universidad de Brasilia y en mi último libro utilizo como materia poética algunas de las voces que escuché”.

     En libros como Personagem Possível, Matéria sem Nome, Falas, Este Fruto Outro / Questo Fruto Altro, aún sin edición en español, materializó su necesidad de acercarse a percepciones diferenciadas del mundo para enriquecer su propia mirada. Fue directora del Centro de Estudios Brasileños en Roma, donde se escenificó uno de sus libros y responsable del Sector Cultural de la Embajada de Brasil en Pekín, donde su escritura retomó un deslumbramiento oriental que ya había expresado en un texto para un espectáculo de danza Butoh en la capital de Brasil, donde escribió crítica de cine, teatro y comportamiento en el Jornal de Brasilia. Hoy, en esta ciudad porteña donde vivió y alumbró su primer libro en la década del ´80, María Lúcia sigue generando proyectos, entre ellos la edición bilingüe de una cuidada selección de sus poemas, nacidos de su pasión por el verbo “que produce ideas y explosiones de belleza” y de su amor por la vida, con todos sus misterios.



Ello
A
El coito incesante con lo real
En relación al deseo la realidad sólo aparece
Como marginal
Miro veo escucho oigo todo tanto cuanto
Concreto
Puedo casi sentir el gusto de la piel de aquél
El olor de la boca del otro
Casi puedo tocar la suciedad de estos chicos yugoslavos
(mi país, la infancia en mi país)
Todo tanto cuanto concreto
central y alucinante
es todo eso
me fragmento en medio del ello
Yo
nací en Albania
no puedo quedarme acá
en el manicomio tampoco
Procuro ansiosamente el margen
pero la realidad es un centro desnudo
que especifica el vacío.



Deseo


En el África Occidental
Me contaron unos amigos
A una cierta hora de la tarde
Después del almuerzo
Durante el calor
Hombres y mujeres del pueblo, pobres,
tantas veces sucios
Golpean a las puertas de las casas
Donde reposan hombres y mujeres extranjeros
Que durante el día se acercan a aquel pueblo bello, exótico
Se acercan a lo que sería la vida de aquella gente
La estudian
Trabajan tal vez por ella
La fotografían


En aquella hora de la tarde
Con el silencio africano que conozco
Y sé inquietante, preñado
Hombres y mujeres de aquel pueblo
Golpean a las puertas extranjeras suavemente
con los pies desnudos
Y dicen:
Cést l´amour qui bat
Es amor que golpea.




Palabra en acción

Para entrar en contacto con el sector de Temas Sociales de la Embajada de Brasil, se puede escribir a mverdi@embrasil.org.ar. Quien desee vincularse con su escritura, sus libros pueden leerse en la biblioteca de la Fundación Centro de Estudios Brasileños - Esmeralda 960 -, y el año próximo tendrán una edición compilatoria bilingüe. En Internet pueden leerse sus “textos chinos” en la edición de marzo de la revista Seda (http://www.revistaseda.com.ar/).

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