Voz cantante
Dentro del jazz argentino, destacadas vocalistas como Barbie
Martínez, Delfina Oliver, Fernanda Lanza y Georgina Díaz están dándole
renovación estética al género, al mismo tiempo que respeto por su mejor
tradición.
Diego Oscar Ramos . revista NUEVA . 8-6-14
En un panorama de crecimiento del jazz argentino, una generación actual
de cantantes femeninas argentinas están afianzando la presencia y calidad del
género musical que desde finales del siglo XIX, su fecha de nacimiento en
Estados Unidos, viene regalándole al
mundo un arte que como pocos utiliza la libertad de improvisación. Y si ya
contáramos en el siglo pasado con estrellas cantoras de esta música libre como
Egle Martin, Eleonora Eubel, Lona Warren, Lois Blue o Dona Carrol, las que son
rescatadas recientemente por el libro “Juego de Damas” del investigador Edgardo
Carrizo, nuestra actual escena jazzera tiene en las voces de cantantes argentinas como Delfina Oliver,
Barbie Martínez, Fernanda Lanza y Georgina Díaz una punta de lanza para renovar
el interés de mucho público por el jazz a partir de su trabajo. Es sabido que
la música cantada suele tener históricamente mayor popularidad que la
instrumental, por lo que las cuatro (algunas desde su debut reciente y otras ya
con presencia consolidada) están trabajando para revitalizar un panorama de
gran calidad e historia.
Entre las pioneras argentinas y la nueva guardia,
comparten un respeto de base por grandes cantantes norteamericanas como Sarah
Vaughan, Ella Fitzgerald, Billie Hollyday o Anita O’Day, modelos eternas de
“ladycrooner”. Pero hay una diferencia fuerte en la manera en que esta
generación ha sabido, como lo ha expresado públicamente Carrizo, ampliar el
panorama por tener una formación musical más sólida. Ese es el caso Oliver, Lanza,
Díaz y Martínez, todas con profunda formación musical, quienes, además han
trabajado en sus discos o conciertos con los más destacados músicos de jazz
argentinos: de Alfredo Remus a Juan Cruz de Urquiza, de Mariano Otero a Pepi
Taveira, de Ricardo Cavalli a Mariano Loiácono, por mencionar apenas algunos
nombres que resonarán de inmediato entre el público jazzero conocedor. En esa
amalgama de traer aire nuevo al género, pero a través de recreaciones de
clásicos del jazz, tocados con brío por los mejores instrumentistas del país,
estas mujeres están haciendo su parte de la historia del Jazz en la Argentina.
Y por eso hablamos con ellas.
- ¿Cómo ven la escena argentina actual de
jazz?
- Martínez: Veo una escena en constante
expansión y crecimiento, con músicos y cantantes de cada vez mayor calidad y
nivel con una diversidad de propuestas muy interesantes y variadas.
- Lanza: En ascenso. Cada vez hay más
lugares donde escuchar y tocar. Hay muchas propuestas diferentes, hay que
jugársela y prestar atención e ir a escuchar las variantes.
- Díaz: Creo que la existencia de los
Festivales de Jazz en varios puntos del país ayuda muchísimo al encuentro y a
la difusión de esta música. Por suerte hay un movimiento importante y de a poco
está dejando de lado el lugar que a veces le han dado, ese de que es "un
estilo para pocos", cuando en realidad es el más abierto de todos.
- Olivier: La escena del jazz nacional
vive desde hace más de una década una etapa prolífica que incluso resuena fuera
del país. Cada vez hay más escuelas y artistas con quienes estudiar, más
escenarios donde presentarse, más facilidades para grabar en forma
independiente. Pero este crecimiento se dio sobre todo el en jazz instrumental
y de autor. En los últimos años veo el surgimiento de nuevas voces con
proyectos sólidos, gran nivel y propuestas personales, acompañadas por
talentosos músicos, como las tres jóvenes cantantes con las que comparto esta
nota. Creo que se ha enriquecido enormemente la escena del jazz vocal, tanto
sobre el escenario, como en la enseñanza. Eso renueva y da vitalidad del género
y al entusiasmo del público.
-¿Qué piensan de los roles que ha tenido
hasta ahora la mujer dentro del jazz?
- Martínez: Ha habido grandes músicas
de jazz en todas las épocas. El rol de las cantantes siempre ha sido muy
fuerte. Espero que nuestro rol sea el de ser un músico de jazz que intenta
aportarle su punto de vista a esta música.
- Oliver: Las mujeres en el jazz
aportan el punto de vista femenino, obviamente, que es distinto al masculino
siempre. Y eso conlleva un valor artístico en si mismo. En el caso particular
de las cantantes, creo que han acercado el jazz a un público mayor, quitándole
el estigma de ser música para músicos. Las cantantes músicas que han logrado
destacarse han sido valientes y extremadamente talentosas para poder hacerlo en
una ambiente con amplio predominio masculino.
- Lanza: Se ve que a las mujeres nos
gusta el rol de “llevar la voz cantante”, que también supone liderar. Porque
veo que hay más cantantes mujeres que hombres. Y también que hay menos
instrumentistas, o no se están mostrando tanto. Pero sé que hay muchas y muy
buenas, porque el jazz fomenta la
igualdad de géneros.
- Díaz: A lo largo de la historia han
variado los roles, de acuerdo a los que que tiene en sí misma la mujer dentro
de una sociedad. Han habido muchísimas y excelente músicas de jazz que han
tenido diferente repercusión en la gente y en los medios de comunicación. Y han
logrado hacerse respetar a través de su arte. Para mí los roles se crean
colectivamente y eso se verá con el paso del tiempo y la mirada de los otros.
Lo que intento es atravesar la música con honestidad.
- Oliver: Considero que las artistas
femeninas en todos los tiempos han tenido un pensamiento vanguardista, y no se
han dejado amedrentar por la consideración de género. Y han contado con el
apoyo de artistas masculinos con la cabeza más abierta que la sociedad, que las
consideraba “menores” que sus pares masculinos.
- ¿Qué les pasa con esa vieja idea de que
el cantante no lo tan músico como un instrumentista?
- Lanza: Ya no veo que se hagan
diferencias entre músico cantante y cantante no músico. Todos saben que hay una
formación para cantar, sea o no académica. En mi caso pasé por la “Escuela de
Música Popular de Avellaneda”, pero podés estudiar con profesores particulares.
- Martínez: Creo que lo importante es
ser honesta y comprometida con la música, lo que significa entregarse al
momento, ser genuino al momento de contar una historia. Además de saber bien las melodías, armonías y las
letras, ser profesional en tu trabajo. De esa manera tus colegas te respetan.
- Díaz: El cantante es un músico más,
que es quien cuenta la historia que tiene cada tema, desde las palabras.
- Olivier: No he tenido más que
respeto, apoyo y afecto por parte de los músicos de jazz argentino, y eso me
ayudó a crecer, a afianzarme, y a ocupar el lugar que tengo hoy en el género.
Siempre me han tratado como a un par.
- El jazz parece exigir al artista tanto
una exigencia por la novedad pero también un respeto por momentos y artistas
sagrados. ¿Qué sienten con esto?
- Martínez: Creo que lo maravilloso del
jazz es que el camino de la improvisación vuelve cada concierto algo novedoso,
porque en la búsqueda de una identidad propia, uno arriesga y es espontáneo.
Por otra parte, creo que lo alucinante del jazz es que no hay nada intocable,
sino justamente la posibilidad infinita de experimentar en pos de la búsqueda
artística.
- Olivier: Creo que cuando lo que uno
expresa a través de la música es auténtico y propio, es novedoso por ser
distinto a la expresión de otros. Y como uno es exponente de su generación, esta
expresión es siempre actual. Los cantantes, músicos y compositores de culto nos
inspiran, son una zanahoria a alcanzar y no un factor de intimidación.
- Lanza: Trabajar para ser novedoso no
creo que nos lleve a buen puerto. Si en el transcurso de tocar, cantar y
estudiar sentís que estás diciendo algo personal y genuino, va a ser tan novedoso
como personas hay en el mundo.
- Díaz: El jazz no exige más que estar
en presente y vincularse con la música.
La idea es ser único y por ende hay que correrse de lo que se espera que
uno haga, del ser novedoso y todas esas expectativas que sólo alimentan una
parte snob y periférica de cómo vivir la música. Los compositores universales
son completamente inspiradores y motivadores. Te enseñan de la vida, de la
música, diría que casi infinitamente.
- ¿Qué diría cada una de la mezcla de
estilos y géneros que ha decidido hacer? Y, ¿cómo se sabe cuando algo sigue
siendo jazz?
- Martínez: Suelo cantar jazz casi
exclusivamente, salvo por algún blues que al ser la raíz del jazz está
estrechamente vinculado con el estilo. Se sabe si algo sigue siendo jazz si
tiene lenguaje del estilo, improvisación, swing, tradición, y cuando el
intérprete se apropia de la composición original y la reinterpreta para contar
una historia o imprimirle un mood o un carácter al tema.
-Olivier: En mi caso, soy una amante
del género, y en mis proyectos y grabaciones, donde voy oscilando entre el jazz
clásico y el jazz contemporáneo según el proyecto, siempre he sido una purista
del género, por pasión. Simplemente amo el jazz, y con él me alcanza para
explorar las fronteras infinitas que su libertad permite.
- Lanza: Si bien mi disco parece que
mezcla estilos, no es de música, sino de músicos. Hay una lógica: somos músicos
de jazz, con formas de tocar diferentes que hacen que seamos uno ilusoriamente.
El punto de partida es la tradición jazzística. Yo canto standards, pero siempre
estamos atravesados por la cultura de hoy. Arriesgar es uno de los pilares del
jazz y conservar también, como la historia.
- Díaz: Al repertorio lo vamos
elegiendo a raíz de los temas que nos han marcado en nuestra historia personal
o se nos han acercado a nuestras vidas quizás de alguna mágica manera. Yo considero que es Jazz cuando se escucha la
tradición, la historia, cuando hay riesgo y se intenta hacer propia la música.
- Para terminar, ¿qué dirían que es el Jazz
en sí mismo?
- Oliver: El jazz es un lenguaje
musical libre, amplio, y permeable que permite la fusión con otros géneros, da
la libertad a sus intérpretes para hacer versiones originales de los clásicos
para poder expresar su personalidad. Y tiene a la improvisación como elemento
distintivo.
- Martinez: Es el estilo musical más
profundo, vasto, rico, ecléctico, creativo, improvisativo e interesante que
existe.
- Lanza: Diría que es un arte
interpretativo repleto de riquezas sonoras, gracia y refinamiento, donde lo que
me llama la atención es lo infinito que hay en la improvisación.
- Díaz: Para mí es una música, una
filosofía, un lenguaje que justamente hace de la amplitud y pregunta constantes
su estatuto.
OBRAS FORMADORAS
Es sabido que los grandes discos suelen ser formadores de los artistas
tanto como sus estudios. Para
estas músicas argentinas, estos son los discos favoritos.
Martínez: “Falling
in love is wonderful” (Jimmy Scott), “Don’t misunderstand” (Etta Jones), “Live
Session!” (Ernie Andrews with Cannonball Adderley), “Honi Gordon sings” (Honi
Gordon), “Anita Sings the Most” (Anita O’Day with the Oscar Peterson Quartet).
Lanza: “Chet
Baker Sings” (Chet Baker), “Off the wall” (Michael Jackson), “Live at the Great
American” (Carmen Mcrae y Betty Carter Duets), “Ella & Louis” (Ella
Fitzgerald & Louis Armstrong), “Live”
(Erykah Badu).
- Díaz: “Live
at Carneggie Hall” (Nancy Wilson), “Chet Baker Sings” (Chet Baker), “It could
happen to you” (Anita O´day), “Live in Tokio ´63” (Coltrane & Hartman), “Swingin
Easy” (Sarah Vaughan).
- Olivier: “Kind
of Blue” (Miles Davis), “Live in Tokyo” (Anita O’Day), “Ella in Berlin” (Ella
Fitzgerald),” The Blues and The Abstract Truth” (Oliver Nelson, Mingus), “Ah Um
o Revenge!” (Charles Mingus, Paul Motian and the Electric Bebop Band).
Trayectoria
“Con uno de los mejores discos de jazz vocal en su haber, es una de las
mejores voces locales y una de las artistas más aceptadas por la avant garde
del jazz”, dijeron críticos especializados argentinos sobre Delfina Oliver,
quien editó los discos “Mirada” (2005) y “Camino”, (2010). Hoy, junto a su Orquesta
Artistry Big Band, recrea standards clásicos y la obra de los grandes
compositores del jazz moderno. Por su parte, Barbie Martínez parece una de las
más populares cantantes actuales del género, con discos como “Swing!” (2010),
“Live at Thelonius” (2013) y “Walkin'” (2014) ha recibido críticas elogiosas de
los más reconocidos críticos del país, quienes incluso la han mencionado, junto
a quien fuera su alumna de canto, Georgina Díaz, como artistas capaces de darle
su personalidad a las piezas más históricas del género. Díaz, actriz, iluminadora
teatral y cantante, ha editado su primer disco, “Suddenly”, donde relee los
standars con una sonoridad contemporánea. También Fernanda Lanza, que también
publicó recientemente su deut discográfico con “One”, trae condimentos como el
soul, con un declarado amor por Michael Jackson, a un repertorio que incluye
clásicos de la década del 40 y hasta un tema del adorado compositor Tom Waits.
Para
escucharlas
- barbiemartinez.bandcamp.com
- fernandalanza.bandcamp.com
-
georginadiazandthemornings.bandcamp.com


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