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8.12.25

Alquimia sonora brasilera

 

Guía para escuchar “A tabua de esmeralda”,

de Jorge Ben


    En 1958, la bossa nova, a través de la guitarra y la voz del baiano Joao Gilberto, generaba una mutación calma y compleja del samba brasilero. Unos pocos años después, en 1963, el músico carioca Jorge Ben se montaba en esos climas, para inventar un toque de guitarra y una manera de cantar que aportaron nuevos sabores de negritud, tanto afrobrasileras como ligados a rítmicas de la música negra norteamericana. Lo que pocos podrían haber imaginado es que en 1974, hace ya medio siglo, con la sapiencia de una carrera de más de una década, el guitarrista de Río de Janeiro le dedicaría un disco entero a la alquimia, que se convertiría en uno de los álbums conceptuales más celebrados de la historia entera de la música popular brasilera: “A tábua de esmeralda”. 




REVISTA THC - junio 2024

LINK AL ARTÍCULO EN REVISTA


18.3.16

Arte y naturaleza

"Mi religión son mis actitudes"



En esta entrevista inédita, Naná Vasconcelos se menciona a sí mismo como una persona religiosa, cuenta que siempre llevaba consigo la biografía del místico hindú Yogananda "Autobiografía de un yogui" y da cuenta de la manera en que la música y las actitudes cotidianas marcan la verdadera religiosidad.



Diego Oscar Ramos


       En 2004, Naná Vasconcelos dio un concierto en Buenos Aires, donde supo recrear la belleza y potencia de la naturaleza, a través de los sonidos. Como lo venía haciendo desde hace muchos años y como lo siguió haciendo hasta su reciente partida, verlo en vivo era una manera de entrar en una ceremonia realmente mágica. Luego del concierto, tuve la chance de charlar un rato con él, como lo había hecho cuatro años antes, en Brasil. Aproveché así para hablar con él sobre temas para mí esenciales, como el de los vínculos entre arte y religiosidad, tomando este concepto como una forma de vincularse con profundidad y entrega con la naturaleza.





Presentación en el Teatro Gran Rex, Buenos Aires, 2004

8.3.16

Encuentros

El cuerpo del sonido

Naná Vasconcelos, uno de los más respetados percusionistas del mundo, estuvo presente en Buenos Aires para dar una serie de shows y un workshop donde mostró que el cuerpo es la fuente más sorprendente de descubrimientos musicales.


Diego Oscar Ramos - Para Diario Z   (2013)


Es cierto que podemos hablar de Naná Vasconcelos a través de su trabajo con músicos talentosos como Path Metheny, Egberto Gismonti, Don Cherry, Collin Walcott, Milton Nascimento o los argentinos Gato Barbieri y Agustín Pereyra Lucena, por mencionar apenas aquellos que la memoria y un criterio instintivo nos indican como guía para quien no conozca su nombre, pero sí el de figuras para las que ha sabido construir un universo percusivo que embelleció su música. Pero, además, si bien sigue siendo mencionado desde inicios de la década del 70 como uno de los percusionistas más importantes del mundo, sería justo decir que este pernambucano de 69 años le dio a géneros como el jazz o la mejor música popular brasilera, una concepción orquestal de lo percusivo vinculada directamente con la manera en que percibe la vida. Y en la primera semana de septiembre, Buenos Aires tuvo la oportunidad de escuchar en vivo (tres fechas en Notorius) a un creador único, que logra traducir la naturaleza más exhuberante a materia sonora basada en un uso increíble de la voz, el cuerpo, el berimbau y todo tipo de instrumentos percusivos.  Y fue en un workshop, previo a sus shows, en un gran salón céntrico ubicado en un sótano que acentuó la experiencia no habitual, donde el brasileño hipnotizó a un centenar de personas. Y los percusionistas, extranjeros amantes de la aventura, más de un musicoterapeuta y unos cuantos niños sonrientes, vivieron junto a este cronista extasiado una experiencia de vivencia mágica, tal vez real, del tiempo. Vasconcelos mostró que toda la música, y su poder más intenso, nace de lo más cercano, compartido por todos: el cuerpo, con el corazón como reloj vital, los pasos como marca del pulso básico y la voz, como don de construcción colectiva de armonía.
Un día después, cerca de su berimbao, el mismo que lo acompaña desde tiempos inmemoriales, Naná Vasconcelos se entrega a un intercambio de palabras, pautadamente breve, pero no menos intenso en la manera en que mira a quien habla con él. Aunque sus ojos parecen muchas veces casi cerrados, la atención del músico es absoluta.

- ¿Que lo mantiene entusiasmado después de tantos años?
- Es que sabemos cada vez menos, estoy siempre queriendo aprender. Tengo que seguir investigando. Nunca hay que decir que ya sabemos hacer. No. Yo estoy queriendo  aprender, por eso estoy siempre buscando. La música tiene que ser honesta.

- En el workshop dijo que si sabemos oír sabremos bien qué espacio ocupamos en la vida.
- Cuando desarrollás esto de oír, aprendés a encontrar tu espacio en cualquier situación. Eso es muy importante. Hay que ser humilde. No hay que pensar nunca que ya se sabe.

- ¿Siente mucha receptividad con sus ideas más espirituales o se encuentra con músicos que sólo piensan en la música?
- Dejo que ellos sólo piensen en la música (se ríe). Pero la música no puede ser sólo algo mecánico. Tenés que poner algo tuyo. Igual, quién soy yo para decir cómo es la cosa. Yo hago mi parte (se ríe con una gran carcajada). Cuando un músico toca tiene que tratar de decir alguna cosa, no explicar nada.

- ¿Puede identificar algún momento donde tenga un goce total con el sonido?
- Cada vez que toco el berimbau tengo mi gran momento, porque es una cosa muy espiritual. El primer instrumento es la voz, después el cuerpo. Y el resto es consecuencia de eso. La música para mí es algo espiritual. Y cuando toco cierro los ojos, para estar en el sonido, sin distracción, viviendo ese momento

- Parece como si estuviera en cierto diálogo...
- Estás queriendo saber mucho (da una carcajada).

- Hay cosas de la música que no se pueden hablar, ¿no?

- No, no se puede, sino se arruina, deja de ser algo bonito. La música y la divinidad deben andar juntos. Y lo más difícil de hacer en la música es el silencio. A veces una persona está callada, pero no está en silencio... (hace un gesto con la mano, como mostrando el ruido de la mente y da una gran carcajada). El silencio es un estado del espíritu.



Audio

3.10.13

Guilherme Kastrup editó "Kastrupismo"


El poderoso interior de la música

Para el percusionista y productor brasilero, quien acaba de editar su primer disco solista, el trabajar con el eje en tramas rítmicas y percusivas permite una forma de exploración musical que enriquece la mirada armónico melódica.   


Diego Oscar Ramos - Fotos: Cristina Sanchez\Gal Opido

Es cierto que la palabra viaje y todas sus probables derivaciones han sido utilizadas de cientos de maneras para asociarlas a la música, pero frente a un disco como “Kastrupismo”, primer trabajo expresamente bajo su nombre del músico brasilero Guilherme Kastrup, no sólo debería permitirse un nuevo abrazo de sentido entre los sonidos organizados y variadas formas del desplazamiento. Y es que moverse con la mente y el cuerpo es lo que permite el entramado sónico diseñado por el percusionista y productor musical, reconocido por su trabajo junto a músicos como Arnaldo Antunes, Adriana Calcanhoto, Chico César, Zeca Baleiro o Tom Zé, es una inmersión muy disfrutable en paisajes sonoros que saben combinarse con cierta estructura de la canción popular brasilera más experimental sin que el flujo llegue nunca a pedir una atención específica a ideas transportadas por la palabra. Es más bien un andar fluido lo que se da a través de las 12 estaciones de este tren hecho a base de capas y capas de sonidos ensambladas con don de collage virtuoso, con tanta pericia que el mismísimo Tom Zé, al trabajar con Kastrup en uno de sus discos, instituyó con fuerza de ley como “kastrupismo” a esa manera de procesar y reprocesar fragmentos de sonido, generalmente de base rítmica percusiva, para crear una tela sonora muy efectiva y seductora. Claro que si ya venía trabajando para muchas producciones esta técnica del cortar y pegar, además de procesar y reprocesar, el tiempo, la madurez y la influencia de músicos como Naná Vasconcelos, Ramiro Musotto o Marcos Suzano lo fueron llevando al diseño progresivo de su propio registro autoral. Así, con la base inicial de trabajar sobre tracks que tomó de producciones hechas para algunos músicos amigos, al reprocesamiento le siguió la invitación de más músicos a su estudio, para que agregaran capas nuevas, muchas de ellas a pura improvisación, que fueron recibiendo también sucesivos tratamientos digitales, cuando el oído de Kastrup lo creyó necesario.

El resultado final es un disco que logra ser tan urbano como tribal, donde la presencia del aspecto percusivo rítmico como eje esencial deja espacio suficiente para que no sólo sean formas de la hipnosis lo que nos lleve de paseo, sino también la aparición de instrumentos tan afectos a la labor armónica como el piano ultra creativo y bien presente de Benjamín Taubkin. Claro que este detalle, que habla menos de cualquier clase de ultra novedad sonora que de la sorpresa agradable de esta combinación específica, habla de una marca de identidad de “Kastrupismo”. Porque tal vez sea lo más notable del disco su justa combinación entre elementos que suenen sorpresivos y otros que generen cierta satisfacción de lo que podemos procesar sin que el cerebro se sobrecargue de estructuras que le sean totalmente desconocidas. En ese sentido, el uso de la voz del sambista Cartola, tomada de una entrevista y vuelta elemento rítmico expresivo, una especie de neo rap sobre base nordestina, bien puede remitir a viejos trabajos de Hermeto Pascoal, pero más como huella de un camino ya recorrido, que siempre se circula con la propia impronta. Por eso, la sensación de lo sabido permite abrirse a nuevas configuraciones, que incluyen ritmos que van mutando, en la naturaleza interna de cada tema, en muchos casos o en el traslado que va proponiendo la grabación por regiones sonoras que pueden remitir a geografías específicas o a géneros, pero más como referencia que nos permite apoyar la escucha, pero nunca clausurarla. Para lograr este efecto, Kastrup se ha acompañado de ases como Paulo Tatit en bajo, Edgard Escandurra en guitarra, Ricardo Herz en violines o Sacha Amback en sintetizadores y sampleos de cuerdas, entre muchas otras participaciones, incluyendo la voz de Arnaldo Antunes. El recorrido integral tiene tanto del Kastrup que toca todo tipo de instrumentos acústicos o electrónicos de percusión, como del que reconoce las leyes de la producción musical. Ese diálogo sutilmente balanceado entre todos los músicos que habitan en él vuelven a este disco un muy buen momento, que se va construyendo del principio hasta el final, donde, como reza el músico al final de esta entrevista, ojalá todos salgamos distintos luego de haberlo escuchado.

- ¿Qué sentís ahora, con el disco en las manos de la gente o con los archivos sonoros en sus computadoras?
- ¡Qué interesante esa pregunta! Porque esa es exactamente la sensación más fuerte ahora: la de comenzar a sentir la música fluyendo para otros lugares, otros oídos, personas de diferentes regiones y países, contándome de las sensaciones que mi música ha provocado. Unos me dijeron “tu música me hace viajar”. Otros: “tu música hace bien para despertar y darle ánimo al día”, “pasé el día ordenando la casa y escuchando tu disco” o hasta “adoro su música para escuchar en el teléfono mientras corro o ando en bicicleta”. ¡Qué sensación deliciosa que trae esto!

- ¿Qué te impulsó a crear un disco autoral en este etapa de tu carrera?
- Este disco viene siendo creado desde hace mucho tiempo. Comenzó como una broma o estudio, cuando empecé a jugar con mis primeros programas de grabación digital y mis samplers. Muchas de ellas comenzaron por bases de percusión que grabé para alguna canción y que separadas de ella tenía muchos aspectos con fuerza propia. Empecé entonces a jugar con eso: samplear, manipular, transformar tambores en melodías. Y todo esto no tenía exactamente la intención de convertirse en un CD autoral. Poco a poco, el material fue creciendo y tomando cuerpo. Fui llamando amigos que pasaban por mi estudio para grabar sobre ese material y ponerle sus colores, que pasaron de nuevo por un proceso de edición. La construcción de este álbum es casi como una construcción de tipo gráfica. Y fue ahora que el álbum quedó listo, como una historia que tiene principio, medio y fin. Fue su tiempo para madurar.

- ¿Qué crees que hay en el disco Kastrupismo que no aparezca en tu trabajo con Soukast y en tu historia como productor? ¿Y qué es lo que sí sentís como una continuidad?
- Como productor musical, siempre estoy al servicio de una idea autoral de algún otro. Ayudo a diseñar el proceso de grabación , de registro y creación, pero siempre desde la perspectiva de tener que extraer y mostrar lo mejor de la personalidad del autor. El trabajo del productor, en este sentido, es parecido al trabajo del arquitecto. Nosotros diseñamos, pero la casa es el dueño. En este álbum son mis asuntos, es mi casa la que estoy mostrando. Con Soukast, que es también un trabajo de autor, la diferencia es que se trata de un dúo y toda la dinámica de la creación y el resultado de la música viene de este diálogo con Simone Sou: brillante instrumentista y una mujer con una personalidad fuerte. Creo que al escuchar el CD de Simone y el mío será fácil entender lo que musicalmente viene de cada uno de nosotros.

- Ya desde el título, casi hacés un manifiesto de tu marca o tu manera de hacer las cosas. Pero la palabra, al igual que hicieron Marisa Monte, Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown, termina con "ismo", lo que da idea de movimiento, arte de revolución estética. ¿Pensaste estas cosas? ¿Fue una broma? ¿Fue un autovaloración justa de tu obra integral?
- "Ismo" también puede incluir el sufijo para una enfermedad (risas). En este caso se trataría de la enfermedad de quedarse en la computadora, durante horas, cortando y pegando audio, experimentando manipulaciones y viendo dónde puede llevarme cada sonido o cada ruido. Sin dudas, es una broma. Así como quiero hacer el "Kastrupício", derivado de ese. Pero el nombre, con el que algunos amigos ya bromeaban conmigo, "...llega el Gui con sus Kastrupismos...",  se hizo concreto con Tom Zé, cuando al comienzo de la grabación del CD "Estudando a Bossa"  abrió los brazos para recibirme y dijo: "está instaurado el Kastrupismo". Y pensé, listo, bautizó! Se convirtió en padrino sin saberlo.

- En la estética del CD, tu cara aparece detrás de un diseño tribal y alrededor hay naturaleza. También se puede ver una ciudad en otras fotos, pero siempre con la figura tribal superpuesta. ¿Qué sentís que habla su estética de la obra musical?
- Cuando empecé a buscar lo que sería la tapa que representaría este sonido, pensé en algo que tuviese varias capas superpuestas. Algo que tuviese profundidad e instigase a mirar dentro del paisaje, como en mi música. Quería algo que tuviera esa atmósfera bucólica, pero también el lado urbano y además una africanidad, que representase los tambores. Finalmente, es un disco de un percusionista, por sobre todo. Comenzamos a buscar dentro de la técnica de la doble exposición, pero no era fácil agregar todos estos elementos y no conseguía sentirme representado por los caminos que se estaban proponiendo. Fue cuando pasamos por los estudios de Gal Oppido (quien además de gran fotógrafo y diseñador también es baterista del grupo Rumo) para hacer algunas fotos, cuando él me dio de regalo un libro, me lo dedicó haciendo este dibujo, que era casi una caricatura mía, donde al instante me sentí representado. Me pareció increíble su capacidad para, en un dibujo de apenas un trazo, sin levantar la birome de la hoja, me representara tan profundamente y al mismo tiempo tuviera la africanidad de raíz que estaba buscando. A partir de ahí me enloquecí con el dibujo, hice una transparencia con él y salí a fotografiarme por la ciudad. Esa foto de la tapa es un autorretrato con el iPhone, hecha con este proceso, en una plaza al lado de mi casa en São Paulo. De repente, todo estaba allí: lo bucólico, lo urbano y los tambores.

- ¿Cambió en algo tu apreciación de tu papel como productor musical y como percusionista después de haber terminado tu propio disco?
- Creo que ese cambio está siendo más fuerte ahora, al empezar a hacer shows y presentarme como autor, dejando el fondo para ir al frente del escenario.

- ¿Qué discos de percusionistas y productores te gustan  y hasta pueden haber sido modelos?
- “Telling Stories” de Nana Vasconcelos, "Civilização & Barbarye" de Ramiro Mussoto y "Atarashi" de Marcos Suzano. Sin duda, estos tres pilares son muy fuertes. Pero también tiene mucho de Carlinhos Brown, de Caíto Marcondes, de Siri, de Airto Moreira, quienes me gustan mucho, además de haber sido influencias e inspiración.

 - ¿Qué proporciona de bueno, diferente, especial que la base de formación de un compositor sea la percusión?
- Creo que lo más interesante es el ángulo de visión de la creación musical. Por tocar tantas músicas a partir de la base percusiva es como si mirásemos la música desde dentro para fuera, o desde abajo hacia arriba, de los pilares al revestimiento. Siento que con eso terminamos por explorar y exponer otros temas y asuntos musicales, no siempre teniendo a la melodía y la armonía como el foco principal.

- Si tuviera que pensar en una historia, una idea, un par de fotos, para hablar de lo que estás diciendo "Kastrupismo" en su relato casi instrumental, ¿qué dirías?
- Es un disco de paisajes, hecho para escucharse entero y embarcarse en el sonido. Espero que al escucharlo entren en un túnel y salgan diferentes del otro lado.


KASTRUP RESUME AQUI PARTE DE LOS CONTENIDOS DE ESTA ENTREVISTA



    

  ENTREVISTA COMPLETA
  VERSIÓN EN PORTUGUÉS



- O que você sente agora, com o disco nas mãos das pessoas ou com os arquivos sonoros nos seus computadores?
- Que interessante essa pergunta! Porque é essa exatamente a sensação mais forte agora: a de começar a sentir a música fluindo pra outros lugares, outros ouvidos, pessoas de diferentes regiões e países me contando das sensações que minha música tem provocado. Uns me falaram “sua música me fez viajar”. Outros: “sua música faz bem pra acordar e dar ânimo ao dia”,   “passei o dia arrumando a casa e ouvindo teu disco” ou ainda “adoro sua música pra ouvir no fone enquanto corro ou ando de bike”. Que sensação deliciosa é isso!

- O que lhe impulsionou a criar nesta etapa da sua carreira um disco autoral assim?
- Esse disco vem sendo criado a muito tempo. Começou como uma brincadeira ou estudo, logo que comecei a mexer com meus primeiros programas de gravação digital e meus samplers. Muitas delas começaram por bases percussivas que eu gravei pra alguma canção e que separadas da canção tinham muitos assuntos com força própria. Comecei então a brincar com isso: samplear, manipular, tranformar tambores em melodias…E tudo isso não tinha exatamente o intuito de virar um CD autoral. Aos poucos esse material foi crescendo e tomando corpo. Fui chamando ou aproveitando amigos que passavam pelo meu estúdio pra gravar sobre esse material e colocar suas cores, que novamente passaram por um processo de edição. A construção desse disco é quase como uma construção de edição gráfica. E agora é que o  álbum ficou pronto, como uma história que tem início, meio e fim. Foi o seu tempo de maturação.

- O que você acha que tem no disco Kastrupismo e que não pode ser achado no seu trabalho com Soukast e na sua história como produtor? E que coisa, sim, você acha que pode ser uma continuidade?
- Como produtor musical, eu estou sempre servindo a uma ideia autoral de um outro alguém. Ajudo a desenhar o processo de gravação, de registro e criação, mas sempre sob a perspectiva de que tenho que extrair e expor o melhor da personalidade do autor. O trabalho de produtor nesse sentido é parecido com o trabalho do arquiteto. Nós desenhamos, mas a casa é do dono! Nesse álbum são os meus assuntos, é a minha casa que estou mostrando. Com o Soukast, que é um trabalho também autoral, a diferença significativa é que é um duo e toda dinâmica de criação e o resultado da música vêm desse diálogo com a Simone Sou: instrumentista brilhante e mulher de personalidade forte. Acredito que ouvindo o CD da Simone e o meu, vai ser fácil  entender o que musicalmente vem de qual de cada um de nós.

- Já desde o título, você fez quase um manifesto da tua marca, ou de um jeito teu de fazer as coisas. Mas a palavra, como já fizeram Marisa Monte, Antunes e Carlinhos, acaba com "ismo", o que da ideia quase de movimento, arte de revolução estética. Você pensou nestas coisas? Foi uma brincadeira? Foi uma autovaloração justa do teu trabalho integral?
- “Ismo” pode ser também o sufixo para uma doença (risos). Nesse caso seria uma doença de ficar no computador, horas a fio, cortando e colando áudios, experimentando manipulações e vendo aonde cada som ou cada ruído podem me levar. É, sem dúvida, uma brincadeira. Assim como tenho vontade de fazer o “Kastrupício”, derivado desse. Mas esse nome, com o qual alguns amigos já brincavam comigo, “ ...lá vem o Gui com seus Kastrupismos...” se concretizou com Tom Zé, quando no início das gravações do CD “Estudando a Bossa”, ele abriu os braços pra me receber e falou: “está instaurado o Kastrupismo!”. E eu pensei, pronto, batizou! Virou padrinho sem saber.

- Na estética do CD, teu rosto aparece detrás de um desenho tribal e tem natureza ao redor. Também dá para enxergar uma cidade em outras fotos, mas sempre com a figura tribal.  Que é o que você sente que a estética fala do trabalho musical?
- Quando comecei a procurar o que seria a capa que representaria esse som, pensei em algo que tivesse várias camadas sobrepostas. Alguma coisa que tivesse profundidade e instigasse o olhar pra dentro da paisagem, como na minha música. Queria alguma coisa que tivesse essa atmosfera bucólica, mas também o lado urbano e ainda uma africanidade, que representasse os tambores, afinal é um disco de um percussionista acima de tudo. Começamos a procurar pela técnica de dupla exposição, mas não foi fácil agregar todos esses elementos e eu não conseguia me sentir representado pelos caminhos que estavam sendo propostos. Foi quando passamos pelos estúdios do Gal Oppido (que além de grande fotógrafo e designer é também baterista do grupo Rumo) pra fazer umas fotos e ele, ao me presentear com um livro , fez uma dedicatória que foi esse desenho, quase uma caricatura minha, onde instantaneamente me senti representado. Achei incrível a capacidade dele de em um desenho de apenas um traço, sem tirar a caneta da folha, me representar tão profundamente e ao mesmo tempo ter a africanidade da carranca, que estava procurando. A partir daí fiquei maluco com o desenho, fiz eu mesmo uma transparência com ele e saí me fotografando pela cidade. Essa foto da capa é um autorretrato com o iPhone, feita por esse processo, numa praça ao lado da minha casa em São Paulo. De repente estava tudo ali: o bucólico, o urbano e os tambores.

- Mudou algo tua apreciação do teu rol como produtor musical e como percussionista logo de ter acabado o teu próprio disco?
- Acho que essa mudança está sendo mais forte agora, ao começar a fazer shows e me apresentar como autor, saindo do fundo pra frente do palco.

- Quais discos de percussionistas produtores você gosta e até pode chegar a ter tido como modelos antes de fazer o teu?
- “Telling Stories” do Naná Vasconcelos, “Civilização & Barbarye” do Ramiro Mussoto e “Atarashi” do Marcos Suzano. Sem dúvida esses três são pilares muito fortes. Mas tem também muita coisa do Carlinhos Brown, do Caíto Marcondes, do Siri, do Airto Moreira que gosto muito e que  foram  influência e inspiração.

- O que aponta de bom, de diferente, de especial, que a base da formação dum compositor seja a percussão?
- Acho que o interessante é o ângulo de visão da criação musical. Por tocarmos tantas músicas a partir da base percussiva é como se olhássemos a música de dentro pra fora ou de baixo pra cima, a partir do pilar pra cobertura. Sinto que com isso acabamos por explorar e expor outros temas e assuntos musicais, nem sempre tendo a melodia e a harmonia como foco principal.

- Se tivesse que pensar em uma história, uma ideia, umas poucas imagens, para falar do que esta dizendo “Kastrupismo” no seu relato quase instrumental, o que diria?

- É um disco de paisagens, feito pra ouvir inteiro e embarcar no som. Espero que ao ouvi-lo as pessoas entrem entrem num túnel e saiam diferentes do outro lado.

18.7.13

Palabra Musical

Estudiando la Bossa

Junto al gran músico Roberto Menescal, la periodista brasilera Bruna Fonte escribió "Essa tal de Bossa Nova", un segundo libro dedicado a reflexiones e historias ligadas al desarrollo del género que revolucionó la historial cultural del Brasil y de una buena parte del mundo. Fonte explica aquí el proceso creativo del libro que presenta en Buenos Aires, el 19 de julio, en Casa do Brasil.  


Diego Oscar Ramos   - Foto: Luciana Monteiro

Considerado como “uno de los músicos más importantes de la segunda mitad del siglo XX” por un músico popular de gusto refinado como Ivan Lins, podrían decirse muchas cosas como esta del guitarrista, compositor y productor musical brasilero Roberto Menescal, conocido del gran público amante de la música popular brasileña por un hito de la popularización global de la bossa nova como lo fue “O barquinho”. Es cierto que en algún momento -o varios- del desarrollo de la cultura musical del Brasil se llegó a poner en crisis cierto paradigma descontracturado, bien alejado de cualquier mirada social, que portaban canciones estandartes como esta creación de Menescal y Rolando Boscoli que celebraban cierta felicidad playera de la high class brasilera de los finales de los 50 y principios de los 60. Pero no menos cierto es que hay que tener con qué crear un himno absoluto de una época, a través de una canción que generó con el tiempo muchos clones, que llevaron hacia el cliché las imágenes de amor, verano, mar, barco y andar calmo. Con justicia, debemos decir, el libro que la periodista Bruna Fonte escribió en base a encuentros continuados y enriquecedores con un verdadero maestro de la guitarra brasilera, quien fuera uno de los fundadores del revolucionario movimiento de la bossa nova.

Este movimiento, debemos decir, puede marcarse como el primero que dio visibilidad internacional al poderoso universo brasilero de la música popular, tal vez solo antecedido por la popularización de cierta fase de lo brasileño en una cantante como la bahiana Carmen Miranda en las películas de Hollywood. Eso sí, mientras aquella incursión internacional no parece haber impactado globalmente en el panorama de la música, y hasta contenía más de una mezcolanza primermundista de géneros sudamericanos, el efecto de la bossa sí fue de un impacto tan fuerte que presenta hasta la actualidad, un eco continuado, con momentos de mayor o menor efervescencia. Y si bien al mencionar esta revolución estética se habla habitualmente –y con justicia- de Tom Jobim, Joao Gilberto o Vinicius de Moraes, es preciso traer a la luz la participación activa y creativa, de músicos como Menescal, quien supo regalar al género gemas como “Você”, “Nós e o mar”, “Ah se eu pudesse” o “Rio”. Nacido en 1937 y con una experiencia musical que incluye trabajos de gran continuidad temporal para sellos discográficos en su era de oro, Menescal  abrió su arcón de historias con la escritora. Y, luego de "O Barquinho Vai... Roberto Menescal e suas histórias", de 2010, el año pasado llegó el turno de una expansión de la idea original, la que llega tal vez en un momento propicio de la industria del país vecino hacia los creadores de la cultura popular brasileña, tanto en el caso de libros como en documentales que por lo menos hace ya una década han estado reflejando con mayor o menor gracia, profundidad y talento, los procesos creativos que fueron dando lugar a movimientos estéticos como la siempre moderna bossa.  En esa corriente, el libro de Fonte se suma con gracia a la tendencia, incluyendo no sólo relatos curiosos de Menescal sobre la etapa fundante del género, sino también muchas historias de sus giras como músico, además de entretelones de su vida ejecutiva creativa dentro del sello Polygram, con historias de backstages con artistas que van de Jorge Ben a Raul Seixas.

- ¿Qué importancia cree que tuvo  la bossa en el desarrollo de la música popular en Brasil?
- La Bossa Nova marcó un momento hermoso en la historia de Brasil y demostró la capacidad del músico brasilero músico para hacer una fusión de diferentes géneros y crear de todos modos una música con sabor brasilero. Muchos músicos que surgieron después de la Bossa Nova se inspiraron en ella en algún momento y hasta hoy está muy presente en el repertorio de los músicos actuales.

- ¿Cómo nace la idea de estos libros?
- El proyecto del libro nació cuando conocí a Menescal para hacer una entrevista con él para una revista. Durante nuestra conversación conocí a algunas de las muchas historias hermosas que él tiene que contar  sobre nuestra música brasileña. Y cuando descubrí que todavía había ningún libro sobre él, le propuse la idea de este proyecto. Han pasado cinco años desde que empezamos a trabajar juntos y de esta asociación nacieron dos libros: "O Barquinho Vai... Roberto Menescal e suas histórias" (Vitale, 2010) y "Essa tal de Bossa Nova" (Prumo/Rocco, 2012). Desde el momento en que surgió la idea del libro, comencé a entrevistarlo e investigar la música de esa época, para escribir mis textos con ese material. Aunque los textos están escritos en primera persona (para darle más levedad al texto, proponiendo la idea de una conversación con Menescal) todos los textos son míos y no una entrevista como muchos pueden pensar. Incluso después de que lanzamos nuestro primer libro en 2010, nos seguimos viendo de vez en cuando y él siempre contaba nuevas historias que yo guardaba sin saber bien qué haría con ellas. Hasta que apareció la idea de hacer otro proyecto, "Essa tal de Bossa Nova", que se lanzó a finales del año pasado en la celebración de sus 75 años y de los 50 años del histórico show de Bossa Nova en el Carnegie Hall, de Nueva York. Trabajar con Menescal siempre es una alegría, porque es una persona encantadora y un amigo querido. Ahora seguimos trabajando en la adaptación del último libro para la televisión.

- ¿Qué es lo que más le ha dado personalmente esta escritura?
- Si bien sabemos que la música brasileña es reconocida y admirada en todo el mundo, estos dos libros que escribí me dieron una dimensión mayor y más real de este reconocimiento. Hasta ahora mis libros sólo están disponibles en portugués, pero constantemente recibo mensajes de personas de todo el mundo para saber cuándo estarán disponibles en otros idiomas. Por la similitud de nuestras lenguas, hay latinoamericanos de todas partes leyendo mi libro y escribiendo para contarme que de alguna manera se identificaron con las canciones y las historias que conocieron a través del libro. Los países extranjeros con los que tengo una mayor conexión y de dónde recibo más mensajes relacionados con mi trabajo son Japón y Argentina. Ver de cerca - y sentir - la admiración que la gente de diferentes nacionalidades tienen por nuestra música fue el mejor regalo estos dos proyectos le dieron a mi vida.

- Me pareció muy interesante, como recurso dinámico, la inclusión de listas de canciones recomendadas.
- En realidad, estas canciones de la lista fueron una sorpresa incluso para Menescal, porque fueron todas elegidas por mí. Son canciones que me encantan y que estaba escuchando en el momento de redacción del texto que ayudan al lector a entrar en clima con los temas tratados en el libro.

- ¿Cómo fue que decidieron incorporar historias  que no tenían que ver sólo con la bossa?
- Desde el comienzo de mi proyecto con Menescal, la idea no era sólo hablar de Bossa Nova, ya que Menescal fue uno de los mayores productores de MPB de nuestra historia. Él tiene una gran trayectoria junto a artistas brasileños y esto fue evidente desde el primer libro. En el caso de " Essa tal de Bossa Nova ", teníamos la idea de mostrar que los trabajos que él comenzó con la Bossa Nova, lo llevaron a otros campos de la música, como el rock. La intención era mostrar que, a pesar de ser conocido por el gran público como un músico de bossa nova, Menescal tiene una carrera mucho más amplia de lo que se piensa.



"Essa tal de Bossa Nova" se presenta en Buenos Aires, con presencia de Bruna Fonte, el día 19/7, a las 19 horas en el Auditorio de Casa do Brasil,  Avenida Callao 433 6to. "M". 











3.6.13

Artes combinadas

Alto Astral

El artista plástico brasilero Gian Paolo La Barbera, músico amante de las sonoridades de la black music, tiene un increíble historial de ilustraciones para el arte gráfico de discos y todo tipo de artículos ligados al rock de herencia cultural negra. Lo más interesante es que hasta en las temáticas más variadas, su pincel amigo del proceso digital sabe convertir en música todo lo que toca.

Diego Oscar Ramos

Que hay vínculos entre las distintas ramas del arte y la expresión, eso lo podemos sentir de muchas maneras. Y también que Internet, con las redes sociales como región de intercambio babélico, pueden servir para encontrar gemas estéticas inesperadas o artistas que traen un mensaje multimediático con el que precisábamos conectarnos. Fue justamente en marejadas internéticas cuando tuve el primer con el arte de Gian Paolo La Barbera,  artista plástico que ha publicado todo tipo de ilustraciones en medios ingleses como Dazed and Confused, Fused Magazine o Shook, en revistas norteamericanas como Wax Poetics y medios gráficos como Playboy, Rolling Stone, Vogue RG y MTV Magazine en su Brasil natal. Y si la música suele ser un tema fundamental en los intereses del ilustrador, esto no sólo se manifiesta en diseños que ha hecho para el arte de discos de artistas como Ed Motta, Wilson Simoninha, Clube do Balanço o Marcelo D2, sino también en las publicaciones permanentes en la red de la música que suele preferir, la que en promedio se basa en artistas con mucho groove, que recrean de modo diverso la música negra norteamericana con centro en el funk, el soul y todas sus posibles combinaciones o mutaciones. 
Tanto le atrae esta musicalidad, que ha dado su propia visión de estos géneros, con el grupo Modo Solar. Eso sí, esta relación pasional con la música no le ha imposibilitado trabajar en la prensa diaria brasilera, en diarios como Gazeta Mercantil, dibujando personalidades de la economía o la política. De todos modos, con justicia a la atracción inicial frente a sus imágenes llenas de swing, el eje de esta entrevista (transcripta aquí en el portugués nativo del artista, muy comprensible para todo hispanohablante que lo lea con atención) está inevitablemente centrada en su arte musical.


- Você acha que existe alguma especificidade na arte visual vinculada com a música?
- Não sei se existe algo específico nas artes gráficas que são vinculadas à música, o que eu gosto, é quando elas se unem pra formar um todo, um sentido comum. O melhor exemplo disso é a representação que uma imagem faz de uma obra musical nas capas de discos. Esse conceito, que foi desenvolvido com maestria no século XX, através da popularização da música gravada, me interessa muito. Gosto de trabalhar com diversos temas mas acho que acabei sendo "empurrado" pra trabalhar representando a música, pelo meu interesse gigante por essa arte.

- O que um músico precisa ter para que você tenha vontade de o retratar?
- Alma.     
   
- Voce tem que gostar mais da sua música para facer um retrato do musico, ou isso nao importa tanto?
- Procuro fazer bem todos os projetos com os quais me envolvo pois, como trabalho com isso, muitas vezes não posso me dar ao luxo de desenhar apenas artistas que gosto.

- Sei que você gosta muito da música negra norte americana, qual é o legado dessa música para o mundo? E o que acha que existe nessa música para que você goste tanto?
- Um assunto gigante né? Os negros concentraram todo o peso do sofrimento de sua adaptação às Américas em sua cultura. Ela foi a essência de sua resistência e, principalmente, de sua sobrevivência.  Eu acredito que isso fez com que essa música tivesse uma força, uma veracidade no discurso, que poucos fenômenos culturais conseguiram atingir. Por isso, talvez, a influência que exerceu sobre a música popular do Séc XX seja tão imensa. E outra, como ela desenhou diferentes contornos nos três principais vértices em se estabeleceu, cada um com suas características próprias: Estados Unidos, Cuba e Brasil. Eu acho que é esse o principal legado dessa arte: a verdade. Da maneira mais direta possível ela atinge todos os espaços vagos de sua alma e os preenche sem nenhum pudor. Eu, recentemente, dediquei toda uma série de ilustrações à música negra chamada Soul Sketches. Pretendo que isso se torne um livro no futuro.


- Que semelhanças e diferenças voce enxerga entre desenhar artistas e políticos? Entre trabalhar para imprensa de música ou arte e a imprensa mais cotidiana, de jornal?
-  A tem muita diferença aí! Trabalhei durante dois anos desenhando diariamente em um tradicional jornal de economia aqui em São Paulo, a Gazeta Mercantil. Foi um período divertido pois, desenhar políticos e personalidades da área econômica, te dá a oportunidade de brincar muitas vezes com essas figuras! Eu pude carregar de ironia meu traço pra satisfazer minha frustração com essa categoria de pessoas!


- Gostaria que falasse da sua técnica, do seu estilo.
-  Eu sempre fui um autodidata e fui aprendendo, aos poucos, as técnicas mais tradicionais de desenho e pintura. Primeiro o grafite sobre papel e depois aquarela, óleo e acrílica. Em seguida, com a popularização das ferramentas digitais, eu fiquei por um tempo trabalhando com arte vetorial. Atualmente eu tento equilibrar esses dois universos mas tenho tido mais prazer e voltei a trabalhar muito com pintura.


- Qual a sua opinião sobre a contribuição da era digital com relação ao trabalho do ilustrador?
- Acho que as ferramentas servem apenas como extensão do que o artista tem como projeção de seu interior. Respeito quem sabe usar bem, não importando com qual meio, sua força criativa. Geralmente, quando trabalho no computador, faço todo o projeto digital. Mas existem casos de usar técnicas mistas, de passar pelo traço antes de finalizar o trabalho no computador.




- Qual é o trabalho que fez para algum músico, como ilustrador, que te deixou mais satisfeito? 
- Pra mim, a confiança é uma parte fundamental do resultado final do projeto e os melhores trabalhos saem dentro desse prisma. Se quem te chama gosta da sua arte, tem de te deixar livre pra realizar. E eu vejo muita diferença, infelizmente, dos profissionais com quem trabalhei no exterior em relação aos brasileiros. Os americanos, europeus e japoneses sempre confiaram muito mais. Mas, existem as exceções e posso citar alguns artistas em que o processo foi muito prazeroso: Ed Motta, Wilson Simoninha e Paola Pelosini. No caso do Ed, pela dimensão que ele tem na música brasileira, eu achei inicialmente que poderia ser complicado, que ele poderia ser muito exigente e controlador. Era a impressão que eu tinha dele como artista. Mas ele provou ser o contrário disso, um cara super aberto e que, apesar de saber exatamente o que queria em todo o processo, me deixou totalmente independente pra criar. Ele foi de uma gentileza ímpar e até bancou alguns pontos do meu trabalho em relação à gravadora! Com o Simoninha, o processo foi parecido, ele foi um cara super confiante e me deixou totalmente à vontade! A Paola é uma artista que lançou o primeiro trabalho solo e teve muita paciência pra receber os primeiros estudos. Acho que a demora acabou valendo à pena pois é um dos trabalhos que mais gostei do resultado. Ah, sem deixar de citar aqui o Marco Mattoli e o Clube do Balanço. Trabalhei no segundo álbum do grupo e acabei fazendo mais a direção de arte, o que me deu muito prazer pois foi um processo diferente do que eu estou acostumado. Com mais gente envolvida, fotógrafo, figurinista, estúdio etc...


- Voce é tão feliz desenhando como fazendo música? No caso do Modo Solar, por exemplo?
 - O Modo Solar, projeto que realizei com meu parceiro Fabrício DiMonaco, foi um sonho realizado - o de lançar um álbum –  que começou de maneira bem despretensiosa, caseira e acabou dando certo, foi lançado na França, com distribuição mundial, entrou na programação de rádios pelo mundo etc... Acho o fazer música completa o fazer desenho. Tenho necessidade das duas coisas. Uma é água, a outra pão. Aliás, Já estou sentindo falta de um novo projeto musical!





- Que importancia você acredita que as redes sociais como o facebook exercem para teu trabalho como artista, tanto nas artes gráficas quanto na música? E como pessoa?
- Pra quem exerce um trabalho de maneira autônoma como eu, as redes sociais servem com uma poderosa ferramenta de divulgação e de contato direto com as pessoas. Você atinge um público muito maior do que atingia antes e de maneira muito mais eficaz. Pra mim, virou parte essencial do meu trabalho atuar nesses meios. Pessoalmente, como falei anteriormente, interessa menos a mídia e mais quem está por trás dela. Se você souber filtrar o conteúdo do que chega em você vai ter um meio interessante de divulgação de idéias, de cultura, de entretenimento, para reencontrar amigos e conhecer novos e até de atuação política se essa for a sua. Com relação à música a revolução causada pelas redes sociais é gigantesca, para o bem e para o mal. No nosso caso, o MySpace, à época, foi fundamental para a divulgação de nosso projeto e para o lançamento mundial do EP. Isso, há alguns anos, era inconcebível para um artista independente, principalmente no Brasil. Por outro lado eu acredito que existe um número muito grande de arte sendo produzida sem muito tempo para que o artista depure o seu estilo, a suas concepções, o seu pensamento artístico. Atualmente existe um sentido de urgência, uma velocidade na sociedade que faz, em muitos casos, com que o conteúdo de uma obra seja deixado em segundo plano. Seria preciso que os novos artistas tivessem mais tempo de introspecção. Mas não sei se é isso que as pessoas demandam nos dias de hoje.




- Assim como se fala do groove na maneira de tocar da música negra, você acha, de alguma forma, que existe groove na maneira de desenhar?
-  Hmm, nunca pensei nisso mas talvez muitos artistas no Brasil precisem de muito groove pra conseguir sobreviver apenas de arte! Sim, acho que sim!





TEMAS DE MODO SOLAR









24.3.13

Nuevas voces



Filha da Bahia


La música y actriz brasilera Sandra Simoes editó su primer disco: “Sou Bamba e Rock’n’Roll”. Con declaradas influencias tropicalistas y una relectura del samba a través del rock, incluye un dueto con Caetano Veloso, a quien había celebrado previamente en un show musical basado en su obra.






Diego Oscar Ramos


        Si bien es ahora cuando ha editado su primer disco, la cantora brasilera Sandra Simões tiene un largo recorrido en la escena artística de Salvador, tanto dentro de la escena teatral independiente de Bahía como en la musical. Y los que ya venían siendo imantados por la fuerza de su trabajo reinterpretando viejos sambas o dándole una mirada propia a la obra de Caetano Veloso, seguramente tendrán más de un buen momento en la escucha de su primer disco. Porque esta artista que ha compartido escenarios con músicos como Seu Jorge,  Vânia Abreu o Elza Soares, ha presentado 13 canciones donde pueden rastrearse tanto sus reconocidas influencias del tropicalismo, la presencia constante del mejor samba y su amor por ese rock visceral de músicos como Raul Seixas. Antes que una mezcla muy racional de géneros, como lo ha declarado la música, el foco de la grabación ha estado en la actitud que cada uno de ellos tiene implicados, lo que podría resumirse para Simões en una combinación de flexibilidad y potencia. Como suele acontecer con todo aquello que Veloso celebra o señala como importante, su participación en la canción "Cara de Pau" pone al disco en una clara zona de visibilidad que la placa merece. Y a la que tiene con qué responder, por la creatividad con que fue hecha. Y por su actitud, mezcla de  osadía de quien quiere entrar a la fiesta de la música popular brasilera y respeto a quienes la vienen protagonizando con talento, desde hace décadas.  



- Como falaria da tua mistura de rock com samba?
- Acho que meu envolvimento com o samba é super tropicalista. O nome do meu CD é “Sou Bamba e Rock ‘n’ Roll”, quero com isso dizer que, mais do que cantar, compor e navegar por esses gêneros musicais, e entre eles, outros tantos, meu trabalho tem atitude, ousadia e “dengo”. Vai aqui um trecho da música que dá título ao CD, de autoria de Jarbas Bittencourt que também assina a produção musical do CD: “Eu que sei de outras malandragens / Eu que sou da Penha, sim, senhor / Eu que sou do samba de garagem / Sou bamba e rock ‘n’ roll”.

- Que importância acha que teve o tropicalismo na vida cultural do teu país e do mundo?
- Eu acho que o movimento tropicalista está entre os acontecimentos da história do planeta, que são “orquestrados” por uma força maior, por uma conjunção astral. Verdade, eu realmente acho. Embora diga respeito diretamente ao Brasil, acho que se relaciona com outros grandes movimentos estéticos, artísticos, culturais, comportamentais de caráter universal. Transformou a sociedade brasileira e o ponto de vista do mundo em relação ao Brasil. Vanguarda, ousadia e resistência, assim eu penso o movimento tropicalista.


- Você tem interpretado muito a Caetano Veloso e ate tem uma participação dele no teu disco. Que diria dele como influencia artística?
- Pra mim, a sua obra é uma grande referência! Sinto-me, como sempre digo, uma herdeira do movimento tropicalista e considero que seja a minha maior influência. E aí eu falo também de Gil, Gal, Mutantes, Tom Zé.

- Gostei muito de musicas tuas como “Comigo ninguém pode”. Me fez lembrar climas culturais do recôncavo baiano, ate de celebração quase religiosa e muito comunitária.
- Eu acho que o samba também traz um pouco dessa alusão às questões espiritualistas, como característica.  O samba tem a sua raiz no candomblé e herda os ritos e a nobreza dessa religião, com muita dignidade. A canção Comigo Ninguém Pode tem um pouco essa força, mas a minha composição navega por rios diversos. Sou inquieta e curiosa.

- Muitos músicos do Brasil falam que não fazem MPB, porque não consideram bom que se use como marca de todo músico popular brasileiro. Que sente com essa ideia? E você mesma sente que faz MPB?
- Sim, sinto que faço MPB e acho que, muito mais que um gênero, essa sigla traduz a riqueza e a força da música e da musicalidade brasileira.

- Que importância você acha que hoje tem a radio para a difusão e a evolução de artistas como vc?  Pergunto, um pouco pela premiação e pelo apoio que teve da Radio Educadora, mas tambem pelo uso que hoje tem os sites, as redes, os blogs para a difusao musical.
- A rádio, pra mim, é insubstituível! Talvez esteja sendo nostálgica e romântica com essa resposta, mas ainda acho a rádio um grande meio de comunicação e que tem sobrevivido bravamente! Porém, isso não me afasta do mundo virtual, que considero uma revolução. O artista independente ganhou uma grande aliada com as possibilidades da web. Sou uma artista absolutamente conectada.

- Que lembrança teve da experiência cantando acima do trio elétrico? Deu para entender de outra forma o próprio carnaval de Salvador?
- Diego, eu adoro carnaval, sempre foi a minha festa favorita! Adoro a mistura, a música, a liberdade e a magia que o carnaval inspira. Cantar em um trio elétrico é uma experiência única! Sinto-me muito a vontade, afinal, estou em meu habitat. Carnaval é um grande festival de música, talvez, o maior do planeta.

- Você acha que ter nascido na Bahia é um valor especial para se dedicar à arte e a musica?
- Não posso negar que a Bahia é um “terreiro” artístico e que é uma cidade bastante inspiradora, mas acho que seria artista nascendo em qualquer lugar do planeta.

- Tenho escutado entre artistas baianos, que o jeito local de revalorizar especialmente o acervo cultural afrobaiano pode deixar fora muitas outras expressões estéticas. Que opina desta ideia?
- A Bahia é muito mais diversa do que se imagina e se sabe pelo mundo afora. A diversidade é a nossa maior riqueza! Aqui nasceu Raul Seixas, o precursor do rock, no Brasil. Aqui nasceu João Gilberto, um dos maiores e mais importantes músicos do mundo, aqui nasceu Caetano, Gil, Gal e Tom Zé, os pilares do movimento tropicalista e muito mais! A cultura africana é a nossa matriz, mas estamos abertos para o mundo, sim!


- Foi valioso ter formação teatral para trabalhar com a arte musical?
- Sim, são artes que se completam e se apóiam. O teatro me deu as ferramentas necessárias pra transitar com mais segurança quando estou no palco. Trouxe também, disciplina. O ator tem uma relação muito sagrada com o palco. 

- No teu perfil de Myspace tem escrito que você "carrega a arte como matéria prima da vida". Gostaria que falasse mais dessa filosofia existencial.
- Sim, a arte é minha essência maior! Vejo o mundo através da arte, falo com o mundo através da arte e me posiciono neste planeta como uma artista. Quando digo isso, não estou falando de glamour e nem de sucesso, estou falando de ofício, quase um “sacerdócio”, estou falando de opção e filosofia de vida. A minha arte existe independente do reconhecimento, existe porque precisa existir. 


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