A primera vista
La
arquitecta malasiana Hong Yi, artista plástica que suele sorprender
por su uso de materiales y procedimientos artísticos no ortodoxos, se tomó el
mes de marzo para crear una imagen por día, hecha con alimentos. Y un plato
como especialísimo lienzo.
Diego Oscar Ramos - Revista Foodie (Uruguay) - 2013
Hay amores a primera vista. Seguro
que existen. Y no sólo entre personas, sino también provocados tanto por obras
de arte como por algunas comidas que impactan todos nuestros sentidos. Y en
casos muy particulares, especialísimos, el toque integral, hipnótico, concentra
todas estas posibilidades mencionadas. Así pasa con Hong Yi, una arquitecta
y artista plástica de Malasia conocida por su nombre artístico Red, que sabe
imantar la percepción con su arte tan vanguardista como cercano. Y si ya había
tenido su furor en Internet, además de verse reflejada en medios de todo el
mundo, cuando hizo un retrato del astro retirado del básquet Yao Ming usando
los rebotes calculados de una pelota como una especie de pincel, este año ha
tenido su repercusión global a través de la comida. Porque decidió que sólo con
alimentos montados estratégicamente sobre un blanquísimo plato montaría una
imagen por cada día del mes de marzo, la que luego fotografiaría y subiría a su
página de Instagram.
Del mismo modo como ya había
trabajado con un elemento como las manchas de café para retratar a un cantante
pop adorado en Oriente como el taiwanés Jay Chou porque su canción "A
Secret I Can't Tell” le daba un lugar simbólico a esta bebida, Red usó de
formas múltiples todo tipo de alimentos. Y su serie “31 Days of Creativity with
Food”, donde llegó a hacer desde su versión alimenticia de íconos del arte
pictórico como “El grito” de Munch o un
homenaje a la onírica película “La vida de Pi” de Ang Lee, fue concretada con
el propósito manifiesto de encontrar ideas diariamente que además sirvieran
para demostrar que es posible ver diversión y alegría en las cosas más
cotidianas. Y también arte, como lo hizo Red con apenas alimentos y un simple
plato blanco.
- Mis primeros trabajos eran más rústicos. Comencé usando
cuchillos y arreglando detalles mínimos con los dedos, pero poco a poco empecé
a usar palillos, peladores y un rallador mientras avanzaba, para lograr
precisión y texturas diferentes.
- Me gusta trabajar con salsas espesas, es muy fácil formar
imágenes con ellas usando mediante el
uso de un palillo o una brochette para delinear la forma y luego llenarla con
salsa. He intentado usar fideos también y resulta muy difícil, porque puede
causar problemas y ser demasiado difícil de controlar. Los primeros días fueron
bastante fáciles para mí, pero se tornó más un desafío cuando llegué al día 7,
el día que me hice “la Gran Ola de Kanagawa" con arroz y algas. Para crear
una imagen clara de la ola, tenía que asegurarme de que el arroz no estuviera
pasado y tuve que rociarlos suavemente con agua para separar cada grano. De
todos modos, esto también fue un problema, porque las algas se ponen feas en
contacto con la humedad. Tuve que trabajar en esto durante cerca de una hora y
media para conseguir el efecto que deseaba.
- ¿Qué es lo
más curioso que te pasó durante este proceso?
- Siempre que estoy trabajando en mi arte comestible, mi
perro se sentaba al lado mío, esperando por algo de comida. Suelo poner mi arte
comestible en el suelo para sacarle algunas fotografías y entonces mi perro se
pone muy impaciente. Pero es bueno. Sólo se sienta, mira y espera.
- La gente parecía disfrutarlo, sí, pero creo que los globos
de “Todo lo que necesitas es amor”, hechos con tomates cherry, hicieron que ese
fuera el verdaderamente popular.
- ¿Cambió ahora
el acto de comer?
- Esta ha sido sin duda un ejercicio muy refrescante y
divertido que es muy diferente de lo que he hecho antes. Me ha hecho más
observadora de la comida con que me encuentro cada día. Ya no sólo me la llevo
a la garganta, percibo sus texturas y patrones, la manera en que se agrietan,
se pliegan o se desmenuzan. Y también cómo reaccionar en contacto con el calor,
la humedad o el aire. Esto me ha enseñado a ver la alegría y la diversión en lo
cotidiano, en las cosas que encuentro cada día. Y también a pintar y crear
objetos como los siento e imagino, no sólo como los veo.
- ¿Sos buena
cocinera?
- Me gusta cocinar y vengo de una familia de grandes
cocineros, aunque no soy tan bueno como ellos. Mi madre tiene un blog popular
de comida (www.hungerhunger.blogspot.com) donde ella postea recetas y reseñas
de comidas. Estoy muy mimada por su buena cocina, me da pereza cocinar en mi
casa a veces.
- Jay Chou es probablemente el cantante chino más famoso. Yo
crecí escuchando sus canciones desde que estaba en la escuela secundaria y
sigue siendo popular hasta el día de hoy. Tal vez hayas visto la película de
Hollywood "El Avispón Verde". Él fue uno de los personajes
principales. Para el retrato de Jay Chou me inspiré en su canción "Un
secreto que no puedo decir", donde él comienza cantando sobre el consumo
de café y pensando en el pasado. Y termina cantando sobre las hojas esparcidas
por todas partes del otoño. Interpreté estas líneas con manchas de la taza de
café, que se ven juntas como miles de hojas otoñales caídas, que forman una imagen
de Jay Chou nostálgica del futuro, en tonos sepia.
- ¿Cuál dirías
hoy que es el significado principal del arte con alimentos?
- Se trata de utilizar un medio con el que estamos muy
familiarizados, la comida, para crear algo sorprendente y atractivo a la vista.
Arte, luz y
libertad
Hong Yi, cuyo seudónimo Red viene de
la similaridad sonora de su apellido con la denominación del color rojo en
idioma mandarín, está graduada en Arquitectura por la universidad de Melbourne,
recibió los premios Elenberg Fraser por mejor presentación de proyectos
arquitectónicos en 2009 y 2010. Ha participado como invitada especial, para dar
una charla en California, en la prestigiosa EG Conference especializada en
innovaciones en medios, tecnología, entretenimiento y educación. Y trabaja para
una firma australiana, en su sede de Shanghai. En alguna reseña de su carrera
integral, puede leerse que disfruta de ser arquitecta durante el día y artista
al atardecer. Esto asegura Red de esta idea: “La arquitectura es sobre la
comprensión del mundo y la posibilidad de convertirlo en un lugar más
significativo y humano. Y me gusta poder contribuir a las ciudades, al
construir ambientes diseñados a través de mi trabajo. Después de trabajar, me
agrada expresarme a través de mi arte. El arte no encaja con las regulaciones y
limitaciones, como suele suceder con los proyectos de arquitectura, por eso
disfruto de esa libertad”.
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