La luz de los sonidosEl músico clásico Ariel Bester da conciertos para lograr percibir la dimensión visual de la música.
Diego Oscar Ramos - Uno Mismo - Junio 09
Primero llegan las palabras, los conceptos que guían y explican la experiencia de percepción amplificada que podrá acontecer si se logra una atención corporal completa. Cada concierto de Ariel Bester, músico de formación clásica e investigador autodidacta auspiciado por el Fondo Nacional de las Artes, funciona como taller de apreciación de la música desde valoraciones expansivas al reconocimiento estético. Por eso es que, cuando toca en un piano digital obras de Beethoven, Schubert, Chopin o The Beatles su interés principal está en que las piezas sean el soporte de una experiencia de amplificación de la percepción cotidiana. “El objetivo de los encuentros es que la manifestación luminosa del sonido sea cada vez más manifiesta, que la sala se ilumine en forma intensa con las geometrías luminosas de los sonidos, para lo que es importante escuchar con los ojos abiertos, una forma de conectar nuestro plano físico con los planos superiores que se manifiestan como luz y sonido”, explica Bester, quien antes de tocar brinda nociones básicas de biomecánica como base de la bioenergía, geometría sagrada y física cuántica, además de ilustrar acerca de las equivalencias proporcionales de obras maestras musicales, plásticas y arquitectónicas. Las palabras son precisas para interpretar el concepto fundamental de un espacio-tiempo-sonido de 4 dimensiones, eje para visitar esa rendija perceptual donde la música puede apreciarse en sus manifestaciones visuales.